XVI Seminario Comunista Internacional

Validez y actualidad de la Revolución de Octubre de 1917 para el siglo XXI

Bruselas, 4 - 6 de mayo del 2007

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Resolución en apoyo de la lucha del pueblo filipino contra la guerra de terror del régimen Estados Unidos-Arroyo

El imperialismo estadounidense y el régimen de Gloria Macapagal Arroyo han soltado los ataques más brutales sobre el pueblo filipino en sus intentos desesperados por aplastar la revolución democrática nacional y prolongar el sistema opresivo y de explotación en las Filipinas

Desde que llegó al poder en el 2001, el régimen Estados Unidos-Arroyo ha escalado año con año en su violación a los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de comunidades, organizaciones e individuos, y en el de la soberanía nacional del pueblo filipino. La guerra de terror instigada por Bush ha generado ejecuciones sumarias, masacres, desapariciones forzadas, torturas y otras atrocidades contra el pueblo. Sujetos a bombardeos, al fuego de artillería, a disparos arbitrarios y otras formas de ataques militares, más de un millón de personas han dejado sus hogares para dejarles el paso a las multinacionales mineras, a las plantaciones y a otras corporaciones. El Profesor José María Sison, el Partido Comunista de las Filipinas y el Nuevo Ejército del Pueblo son confundidos con terroristas.

A la fecha, el régimen Estados Unidos-Arroyo ha asesinado a más de 830 líderes y miembros de organizaciones legales progresistas de trabajadores, campesinos, mujeres, jóvenes, activistas de derechos humanos, abogados, religiosos y periodistas. Ha inflingido serios daños a 357 de ellos que han sobrevivido a intentos de asesinato por parte de elementos del ejército y policía del régimen. Ha causado la desaparición forzada de casi 200 activistas. Estas atrocidades han ido rápidamente en aumento conforme la segunda parte del Oplan Bantay-Laya (Operación del Freedom Watch), patrocinada por los Estados Unidos, es implementada siguiendo el patrón de la Operación Phoenix norteamericana en Vietnam de los años sesentas. El régimen se encamina a una mayor escalada de terrorismo de Estado bajo la implementación en julio del así llamado Human Security Act de 2007.

Hay una conexión clara y definida entre la violación sangrienta de los derechos civiles y políticos y el saqueo económico por parte de las firmas multinacionales, la corrupción burocrática de los gobernantes títeres, y el uso desenfrenado de violencia contra el pueblo bajo la guerra de terror llevada por los Estados Unidos. Lo que está sucediendo en las Filipinas está sucediendo también en muchos países donde las compañías multinacionales estadounidenses y de otros lados intensifican la explotación bajo la política de "globalización neoliberal", y donde las fuerzas imperialistas estadounidenses o armadas sustitutas usan tácticas de "guerra no convencional" contra el pueblo bajo el pretexto de antiterrorismo. Las grandes violaciones sistemáticas de los derechos humanos y de los derechos del pueblo a la liberación y autodeterminación constituyen una flagrante omisión de las leyes internacionales.

Somos solidarios con el pueblo filipino en su determinación de pelear por la liberación nacional y la democracia contra la guerra de terror agudizada por el régimen Estados Unidos-Arroyo, el terrorismo fascista, y el saqueo de las fuentes humanas y materiales de las Filipinas. Apoyamos todos sus esfuerzos para frustrar al régimen en cada arena de lucha, sea en los movimientos legales de masas, en las industrias, en las calles, en las escuelas y universidades, en sus comunidades y en el campo, donde los combatientes rojos del Nuevo Ejército del Pueblo infligen golpes fatales y grandes pérdidas contra las fuerzas reaccionarias.

Tenemos confianza en la capacidad del pueblo filipino de ganar en su lucha contra los ataques brutales del régimen Estados Unidos-Arroyo. El régimen se está volviendo más aislado gracias a la resistencia popular y a la condena global. Al mismo tiempo, juzgamos necesario extender al pueblo filipino todo el ánimo y apoyo posibles en su justa lucha. Hacemos un llamado a los partidos, organizaciones e individuos a unirse al pueblo filipino para frustrar la guerra de terror del régimen Estados Unidos-Arroyo y apoyar su lucha por la liberación nacional y la democracia.

¡Exponer y oponerse al carácter asesino y de saqueo del régimen Estados Unidos-Arroyo!

¡Apoyar la lucha continuada del pueblo filipino por la liberación nacional!

¡Larga vida a la solidaridad internacional del pueblo contra el imperialismo y la reacción!