Validez y actualidad de la Revolución de Octubre de 1917 para el siglo XXI
Bruselas, 4 - 6 de mayo del 2007
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Tipo
de Partido necesario para responder
a los desafíos del siglo XXI
Resolución general
I. Un partido leninista
1.
Hace 90 años, el partido bolchevique condujo al proletariado ruso a la victoria durante la gran Revolución socialista de Octubre de 1917. El partido se armó en base a las estrategias y las tácticas de la revolución socialista desarrolladas bajo la dirección de Lenin. El partido bolchevique se construyó en lucha permanente contra el oportunismo tanto de derecha como de izquierda.
2.
Octubre de 1917 confirmó la validez de los principios como la base del partido bolchevique. Para elaborar su línea, el partido debe analizar las luchas de clases, a nivel nacional e internacional, desde el punto de vista de la clase obrera, a la luz del marxismo-leninismo. Debe tener amplias relaciones con las masas trabajadoras y llevar una larga lucha por los intereses de éstos. Debe mantener su espíritu revolucionario aplicando los principios de centralismo democrático, de la crítica y la autocrítica, y de la lucha contra el oportunismo. Toda la historia de los movimientos revolucionarios del siglo XX, de las victorias del socialismo en Europa del Este, las revoluciones china, vietnamita, coreana y cubana, han probado que sin el partido marxista-leninista ni el socialismo, las revoluciones nacionales y democráticas no habrían sabido salir victoriosas.
3.
Este partido concebido por Lenin, obtiene su particularidad en la tarea estratégica a la que se ha aplicado, a saber, la revolución socialista, en ruptura con la democracia burguesa.
Se demarca del partido de tipo social-demócrata y electoral, cuyo objetivo es el de administrar el sistema. Esta vía social-demócrata, que ensalza las reformas progresistas como si llevaran a la liberación del proletariado, ha conducido a final de cuentas al reforzamiento del dominio burgués y al perfeccionamiento de formas de explotación.
4.
Al final del siglo XX, la restauración del antiguo orden capitalista en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y en los países de Europa del Este ha ido a contracorriente de todas las conquistas de la Revolución de Octubre, de por sí minadas por el ascenso del revisionismo desde 1956.
La restauración del capitalismo en estos países fue un duro golpe para los pueblos de los antiguos países socialistas pero también para las masas trabajadoras en el resto del mundo. Esta restauración aumentó la agresividad del imperialismo en el mundo entero. Muchos logros de los trabajadores, arrancados gracias a la existencia de la Unión Soviética, fueron sacrificados desde entonces ante el altar de mayores ganancias.
5.
Inmediatamente después de esta contrarrevolución, se desarrolló una vasta campaña anticomunista. La burguesía, deseosa de desembarazarse de una vez por todas de la amenaza comunista, ataca a los partidos de tipo leninista. Esto va de la mano con una fascización disimulada o abierta.
Así, los partidos comunistas han sido prohibidos en Letonia, Lituania, y en otras repúblicas de la ex URSS. Además, se han generalizado los intentos de excluir de la vía política a los partidos comunistas. La Juventud Comunista Checa (KSM) se ha visto prohibida porque se opone a la propiedad privada de los medios de producción y promueve su propiedad social y colectiva. En otros países antiguamente socialistas, los comunistas son perseguidos mientras que se rehabilitan a criminales fascistas. En Polonia, una ley de depuración se ha impuesto en violación a todas las reglas de la democracia. En otros varios países, entre ellos varios países árabes (Túnez, países del Golfo, etc.), los partidos comunistas están prohibidos o no son reconocidos. En diciembre de 2005, se introdujo un proyecto de resolución ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo (APCE) ante "la necesidad de una condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios".
Esto indica lo que puede significar hoy en día la legalidad burguesa. No hay que esperar mucho tiempo antes que sean declaradas ilegales las luchas contra las privatizaciones, por un sistema universal, público y gratuito de salud y educación, por un sistema universal, único y público de pensiones para el retiro, etc.
6.
Ciertos partidos antiguamente comunistas en diferentes regiones del mundo, se han enrielado en el parlamentarismo y la conciliación de clases separándose de los intereses vitales de las masas. Así, la fundación del Partido de Izquierda europeo ha validado este proceso y lo ha institucionalizado a nivel europeo.
Éste marcha en concierto con los partidos burgueses para atacar el concepto leninista del partido. Esto demuestra que tan peligroso es hacer concesiones ideológicas y políticas al enemigo de clase, como lo hace la dirección del Partido de la Izquierda europea.
7.
En 1908, hace casi un siglo, en tiempos de la lucha contra la revisión del marxismo por Bernstein, Lenin resumió, en un texto de gran actualidad, la esencia del revisionismo y del reformismo: «"El objetivo final no es nada; el movimiento lo es todo": esta expresión proverbial de Bernstein pone en evidencia la esencia del revisionismo mejor que muchas largas disertaciones. Determinar su comportamiento caso por caso, adaptarse a los acontecimientos del día, a los virajes de las minucias políticas, olvidar los intereses cardinales del proletariado y los rasgos fundamentales de todo el régimen capitalista, de toda la evolución del capitalismo, sacrificar esos intereses cardinales en aras de las ventajas verdaderas o supuestas del momento: ésta es la política del revisionismo.» (1)
8.
En cada país del mundo, la construcción de un partido leninista, fiel a la vía trazada por la Revolución de Octubre, es una tarea prioritaria. A la centralización del capital, a la dictadura de los monopolios, del imperialismo y de sus lacayos, no hay más que una respuesta posible, que es la fuerza democrática centralizada del movimiento obrero actuando en acuerdo con los pueblos oprimidos y los países socialistas. No es posible poner fin a la opresión y a la guerra si los partidos comunistas se ponen a lijar las esquinas afiladas del capitalismo. No son los órganos electorales y las fracciones parlamentarias quienes responden a la necesidad de desarrollar estrategias y tácticas para vencer al poder del capital centralizado, al imperialismo y a las fuerzas reaccionarias que son sus aliadas. No es con el concepto de "burguesía" clásica del partido (cretinismo parlamentario) que se puede hacer comprender lo que es el capitalismo, sus leyes económicas, su explotación y su opresión, su belicosidad, su pasado, su presente y su futuro. No es a través de grupos y redes dispersos como se puede ganar la compleja lucha contra la dictadura de las empresas transnacionales, contra los aparatos de Estado imperialistas, contra sus lacayos en los países bajo dominio imperialista de tipo neo-colonial, contra organismos tales como la OTAN. Las coordinaciones, redes o fracciones sin compromisos jamás podrán reemplazar a los partidos de la clase obrera edificados bajo la base del centralismo democrático, con sus principios únicos de voluntad y de acción, de mayoría y minoría, de decisiones prácticas que comprometen a todo el mundo.
II. Un partido de vanguardia, ligado a las masas
9.
Sólo la clase obrera puede dirigir el proceso revolucionario y llevar a fin, junto con sus aliados, la lucha por la liberación nacional y el socialismo.
10.
El partido leninista es un partido de vanguardia. El objetivo principal del partido de tipo bolchevique es el de conquistar ideológicamente y organizar la vanguardia de la clase obrera. "Es lo principal", declaró Lenin durante el 2º Congreso de la Internacional comunista, sacando las lecciones del proceso que condujo al 17 de octubre.
11.
Lenin pronto agrega que hay un segundo objetivo necesario de atender, que es el de ganar a la clase obrera y sus aliados: « Si la primera tarea histórica (atraer a la vanguardia consciente del proletariado al Poder soviético y a la dictadura de la clase obrera) no podía ser resuelta sin una victoria ideológica y política completa sobre el oportunismo y el socialchovinismo, la segunda tarea que resulta ahora de actualidad y que consiste en saber llevar a las masas a esa nueva posición capaz de asegurar el triunfo de la vanguardia en la revolución, esta segunda tarea no puede ser resuelta sin liquidar el doctrinarismo de izquierda, sin enmendar por completo sus errores, sin desembarazarse de ellos. » (2)
12.
El partido comunista debe combinar a la vez una estrategia y una táctica revolucionaria, tal como el partido bolchevique lo hizo de manera ejemplar. Subordinar a la estrategia, una táctica adaptada a las condiciones específicas, a los desarrollos coyunturales y a las relaciones de fuerza presentes, es crucial para obtener una influencia más grande de los partidos comunistas sobre la conciencia de las masas.
En la ola anticomunista actual, y ante la agresividad inaudita del capitalismo monopolista de los Estados Unidos, de la Unión Europea y de sus aliados, la cuestión de tener una línea de masas para ganar la clase obrera y sus aliados y la cuestión de un trabajo permanente de los comunistas entre las masas se vuelven cuestiones de vida o muerte para los partidos comunistas actuales. Se trata del trabajo en las empresas y los sindicatos, en los barrios populares, dentro de la juventud progresista y entre las mujeres, entre los pequeños y medianos campesinos en los países donde existen, en los movimientos por la defensa de la democracia, de la paz, y de la liberación nacional. Se trata igualmente de la presencia en los movimientos por la preservación del ambiente y de las fuentes naturales, gravemente amenazadas por el desarrollo anárquico y destructor del capitalismo.
En este trabajo, más flexibilidad, mayor abertura y sentido práctico son necesarios en la situación actual. Esto sirve para reaccionar mejor a las oportunidades que se presentan, a sensibilizarse, organizarse y movilizarse más, en resumen, a cumplir mejor las tareas comunistas.
13.
Como Lenin lo indicaba, «.No basta titularse "vanguardia", destacamento avanzado, es preciso también obrar de suerte que todos los demás destacamentos vean y estén obligados a reconocer que marchamos a la cabeza» (3). « A fin de servir a las masas y expresar sus intereses acertadamente comprendidos, el destacamento de vanguardia, la organización, ha de mantener toda su labor entre las masas, recurriendo para ello a todos sus mejores elementos sin excepción, comprobando a cada paso, minuciosa y objetivamente, si se mantiene viva esta relación con las masas. Así y solo así educa e instruye el destacamento de vanguardia a las masas, expresando sus intereses, enseñándole a organizarse, dirigiendo toda la actividad de la masa por el camino de una política consciente de clases.» (4)
III: Un partido internacionalista
14.
La Revolución de Octubre ha mostrado que, mientras que es nacional en su forma, la revolución es internacional en su contenido, siendo parte del movimiento de emancipación de la clase obrera mundial. El internacionalismo proletario es un elemento central que distingue a los partidos comunistas de todos los demás. En las diferentes luchas nacionales de los proletarios, los comunistas anteponen y hacen valer los intereses independientes de la nacionalidad y comunes a todo el proletariado. Engels escribió: « La emancipación del proletariado no puede ser sino un hecho internacional; si usted intenta realizarla como un hecho simplemente [nacional], usted la vuelve imposible» (5).
La realidad del mundo, en esta primera década del siglo XXI, hace más evidente aún que el imperialismo extiende sus tentáculos por todos lados y vuelve al mundo inhabitable para la humanidad. Esto confirma la teoría desarrollada por Lenin sobre el imperialismo como el estado supremo del capitalismo, y vuelven aún más actuales las tareas que se derivan a nivel nacional e internacional.
15.
La lucha contra el capitalismo monopolista, el imperialismo y por el socialismo se enfrentará a enormes dificultades de obtener éxitos importantes y durables si el movimiento comunista queda fragmentado en el dominio ideológico y organizativo. Sin un movimiento comunista unido, fuerte, con una identidad definidamente clara ante el reformismo, los movimientos populares y los militantes que surgen por todos lados – pensemos notablemente en América Latina, en el Medio Oriente y en la lucha contra la Unión Europea imperialista y la OTAN -, serán sumidos en la confusión, la desorientación, la manipulación y la asimilación a final de cuentas del sistema capitalista.
16.
El reconocimiento del carácter mundial de la revolución no puede llevar a la conclusión de que la revolución en un solo país es imposible. Siempre hay eslabones débiles en la constelación capitalista e imperialista. Es el deber de cada partido comunista desarrollar la conciencia y la organización revolucionaria dentro su propio país, incluso si es evidente que las condiciones objetivas de la revolución están interconectadas a nivel de regiones, continentes y sub-continentes.
17.
Cada partido aplica los principios marxistas-leninistas a la realidad presente según las condiciones específicas de cada país y en el interés de la clase obrera internacional . En ningún caso la situación particular puede ser un pretexto para abandonar las ideas fundamentales del marxismo-leninismo, como fue el caso en el pasado reciente con la corriente eurocomunista. En los países imperialistas, los comunistas trabajan en base de un frente amplio contra los monopolios, contra el imperialismo y por la democracia, el progreso social y la paz , y su lucha tiene por objetivo la revolución socialista. En los países dependientes, los partidos comunistas construyen una alianza obrero-campesina como núcleo de un frente anti-imperialista. Preservando la lucha por el socialismo, llevan a cabo las tareas democráticas y anti-imperialistas de la revolución donde todavía no se han cumplido.
18.
El restablecimiento de la unidad del movimiento comunista internacional basado en el marxismo-leninismo y el internacionalismo proletario, es la tarea internacional más urgente para los diferentes partidos comunistas. En vista de su realización, es imperativo que los comunistas estén a la cabeza de las luchas obreras y populares contra el capitalismo y el imperialismo. Igualmente, es imperativo que se haga la unidad en base al reconocimiento de los logros históricos de los países socialistas, realizados gracias a enormes sacrificios.
19.
En esta dirección, podemos y debemos avanzar en varios dominios: el intercambio de experiencias – notablemente en la organización de la clase obrera, de la juventud, de las mujeres y de los campesinos - y en el análisis, la coordinación y la acción común, el diálogo y la discusión sobre nuestra identidad ideológica y sobre la estrategia de la lucha anti-imperialista y revolucionaria. Simultáneamente, contra el capitalismo, el imperialismo y la reacción, debemos construir, sin demora, el frente unido internacional de los obreros, pueblos y naciones que sufren de una intervención u ocupación.
20.
Los comunistas están determinados a mantenerse fieles al marxismo-leninismo, a organizar a las masas populares previendo las batallas que esperan a los pueblos, a demostrar determinación, espíritu de sacrificio y heroísmo, y harán del siglo XXI el siglo de la liberación nacional y social, el siglo del socialismo triunfante.
¡Que las ideas y la causa de la gran Revolución de Octubre continúen viviendo a través de las próximas décadas!
¡Que viva el marxismo-leninismo, que viva el internacionalismo proletario!
¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡El comunismo es el futuro de la humanidad!