Contribución al 13ndo Seminario Comunista Internacional

"La estrategia y la táctica de la lucha contra la guerra global imperialista de los Estados Unidos"

Bruselas, 2 - 4 de mayo de 2004
www.icsbrussels.org , ics[at]icsbrussels.org

La reconstrucción del Partido Comunista de la Unión Soviética,
una nueva etapa en la lucha por el renacimiento de la URSS,
contra la globalización imperialista y el neo-colonialismo.

 

Oleg Chénine,
presidente del PCUS

Tesis

El análisis leninista del imperialismo es adecuado en su esencia: « El imperialismo aumenta y agrava las contradicciones del capitalismo, pasa de la libre concurrencia al monopolio, pero no puede eliminar el intercambio, el mercado, la competencia, las crisis ».

Hoy se puede constatar con certeza:

Este último punto es, sobre todo, cierto para las repúblicas de la Unión Soviética, y particularmente, Rusia, la más fuerte entre ellas, no ha sido la excepción.

El comienzo del proceso contra-revolucionario, se dió con el revisionismo de Khrouchtchev, que rechazó la línea del 19o congreso de la URSS, relativo a los movimientos de liberación nacional, los cuales aumentaron después de la segunda guerra mundial y después de la caída del sistema colonialista.

La decisión que se tomó en el 20o congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética en 1956, relativa a la cuestión del « culto a la personalidad », y que fue rechazada por el 32o congreso del PCUS en el 2002, provocó sobre el plano mundial:

A mediados de los años 90's, el imperialismo estadounidense empleó en forma aún más activa el mecanismo de las bolsas internacionales para la circulación de dólares superfluos, que sobrepasaban las necesidades del mercado. El volumen de billetes de dólares superfluos sobrepasaba de 50 a 200 veces las necesidades reales. En esta situación, la economía de Estados Unidos marchaba hacia el crac, y necesitaba del 11 de septiembre. Aquí en la sala todos tenemos sentido común, y ninguno podría creer que el 11 de septiembre se organizó en una caverna. Estos eventos fueron organizados con la participación de poderosas fuerzas de los mismos Estados Unidos.

Yugoslavia, Afganistán, Irak, Palestina, son eslabones en la guerra global contra « el terrorismo global », como único medio de salvar al capitalismo, siguiendo la presentación de las estrategias transnacionales.

Se demolió al sistema internacional, edificado después de la segunda guerra mundial bajo la dirección de las Naciones Unidas. No complace los intereses del imperialismo estadounidense, que quiere la hegemonía mundial en contra de los intereses de los pueblos que luchan contra él.

El desplome, ligado a la agresión militar del imperialismo y al sionismo contra Irak y Palestina, se aproxima y puede llevar a la explosión del Estado y de la sociedad estadounidense, y aún más, a una crisis global mundial.

El aumento en el mundo entero de los movimientos anti-imperialistas, antiglobalistas, antisionistas, es evidente en los últimos acontecimientos y es significativo. El deseo y la posibilidad de alcanzar la unidad van de la mano por primera vez con las condiciones objetivas que se han formado.

El movimiento comunista mundial no ha salido aún de la crisis larga y aguda que desgasta sus fuerzas, y su rol y autoridad en el ámbito mundial se debilita. La raíz del mal es el « multipartidismo comunista », creado artificialmente y que condiciona al revisionismo en la teoría y al oportunismo en la práctica.

Las bases de la unificación:

Nuestra aportación, es la unificación el 29 de febrero de este año en el 33o congreso de la Unión de Partidos Comunistas- PCUS, en un Partido Comunista de la Unión Soviética, la adopción de un programa y estatutos.

El PCUS parte de la posición, que la destrucción criminal de la URSS es el resultado de la actividad hostil ininterrumpida después de la victoria de la Revolución de Octubre, de fuerzas de la clase burguesa, tanto al interior como al exterior del país. Todos los medios del mundo capitalista han sido utilizados para destruir a la Unión Soviética, y esta contra-revolución ha sido y sigue siendo, de carácter mundial, realmente planetario.

Hubo también factores complementarios. El primero y más importante es la economía de mercado creciente, que adquirió trazos de capitalismo de Estado a partir de reformas en los años 50-60.

El rechazo de la dictadura del proletariado, la proclamación del « Estado del pueblo entero », por principio imposible en una sociedad de clases, y la separación de la dirección del partido proletario de su base de masas sociales.

Los órganos del PCUS se transformaron gradualmente en apéndices del aparato de Estado, en formación de castas y de capas burocráticas.

No obstante, no había ningún problema político, económico, social o cultural sin solución, que hubiera llevado necesariamente a la destrucción de la gran potencia. A pesar de todos los errores, la URSS poseía un potencial tan poderoso, que le permitía resolver cualquier tarea de defensa del país, vencer las dificultades (no eran crisis) que surgían naturalmente en la vía del desarrollo socio-económico. El rol decisivo en el éxito de la contra-revolución fue el del factor subjetivo.

La reconstrucción del PCUS es una nueva etapa en la lucha por el renacimiento de la URSS contra la globalización imperialista y el neocolonialismo.

Las tareas prioritarias:

La lucha intransigente contra el oportunismo y el revisionismo, la educación, la enseñanza y la unificación de la clase obrera, el trabajo con los aliados y los compañeros de camino, la atracción de indecisos y la actividad organizativa diaria y tenaz.

La restauración de la URSS como una especie de Unión Europea sería un absurdo. En ella reina la ley del más fuerte, y los débiles no tienen mas que someterse y entrar en los esquemas propuestos.

Nuestra aproximación, es el libre consentimiento, la igualdad absoluta de derechos y la ausencia de cualquier mínima discriminación.

Las condiciones y factores reales de la unificación soviética quedan igual:

El interés de clase del proletariado, la única clase que puede dirigir el trabajo, la propiedad y el poder en armonía, en beneficio de toda la sociedad.

El verdadero internacionalismo, la base de la concepción del mundo del pueblo soviético, bajo el cual se ha educado desde su nacimiento. No ha desaparecido, sólo está escondida en las profundidades.

La necesidad de una alianza militar de todas las repúblicas para encarar la contra-revolución y el avasallamiento.

La necesidad de una unión económica de las repúblicas , ya que la experiencia de "la independencia y la soberanía completa", de la división, amenaza con destruir finalmente sus últimos recursos.

La necesidad de relaciones exteriores unificadas (los asuntos extranjeros, el comercio exterior), dejando a las repúblicas la autonomía de los asuntos internos.

Una gran ventaja, es la herencia inestimable material y económica de la URSS (que no se ha podido « devorar » hasta ahora), y también la herencia política, moral y cultural.

La burguesía « nacional » de compradores en las repúblicas, teme más al pueblo soviético que a la expansión del capital extranjero y se prepara a defender el botín, robado con la ayuda de la OTAN. En estas condiciones, el arsenal nuclear de Rusia juega un papel importante (así como el trabajo del partido en el ejército).

El círculo se cierra: el hombre soviético individual, el pueblo soviético, el Estado soviético unificado, la humanidad « socializada ». Los factores internos y externos son dialécticamente complementarios. No se puede pasar de un Komintern.

La vía de la liquidación de la amenaza contra la existencia del hombre por parte del imperialismo, hacia el renacimiento de la Unión Soviética, es la revolución socialista.