Declaración del Seminario Comunista Internacional
Bruselas, 2-4 Mayo 2004
La guerra de agresión contra Iraq, lanzada el 20 de marzo de 2003 por los imperialistas norteamericanos y británicos marcá un giro en la historia. Esta agresión ha sido la continuación de la primera guerra norteamericana contra Iraq en 1991, seguida de un embargo de 12 años que ha provocado un millón y medio de víctimas civiles.
Estas dos agresiones contra Iraq se sitúan como continuación de los sucesos contrarrevolucionarios que tuvieron lugar en la Unión Soviética bajo el impulso de Gorbachov entre 1989 y 1991. En efecto, esta contrarrevolución cambió la correlación mundial de fuerzas en beneficio del imperialismo y principalmente, del imperialismo norteamericano.
La agresión contra Iraq de 2003 fue una violación flagrante por parte del imperialismo norteamericano, de toda la legalidad internacional establecida tras la victoria de la coalición mundial contra el fascismo alemán, italiano y japonés. La actual Carta de la ONU es en gran parte, el producto de la victoria de la URSS sobre el grueso de los ejércitos fascistas. Gracias a esta victoria, la URSS pudo hacer incluir que se incluyera en la Carta los principios de respeto a la soberanía nacional, a la independencia y la integridad territorial de todos los países miembros.
Hoy, estando la Unión Soviética socialista completamente destruida, lo que se impone de nuevo en el mundo entero es el salvajismo inherente al sistema imperialista. Washington pisoteó una primera vez la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional durante la agresión flagrante contra Yugoslavia. Levando en 2003 contra Iraq una nueva guerra de agresión que viola todas las reglas del derecho internacional, los EE.UU. verdaderamente se han perfilado como el Estado fuera de la ley por excelencia, como el gran Estado delicuente de comienzos del siglo XXI.
Hitler abandonó la Sociedad de las Naciones en 1934 para tener las manos libres para sus guerras de conquista… y Richard Perle, ideólogo de Bush, dijo en plena agresión contra Iraq : ¡que se alegraba de la muerte de la ONU!
El atentado del 11 de septiembre de 2001 sirvió de pretexto a la extrema-derecha norteamericana para aplicar a escala planetaria los planes militares elaborados desde hacía varios años. Bush dijo el 20 de septiembre de 2001: "Los norteamericanos no deben esperar una batalla, sino una larga campaña, una campaña como no hemos visto nunca antes. (…) Cada nación, cualquiera que sea, debe tomar ahora una decisión : o están con nosotros, o están con los terroristas."
Así, Bush exige la sumisión de todos los países del mundo, dando una única alternativa: estar del lado del hegemonismo norteamericano e inclinarse, o defender la Carta de la ONU y el derecho internacional, arriesgándose a ser clasificado como terrorista o simpatizante del terrorismo.
Las guerras de agresión contra Yugoslavia, Afganistán e Iraq pueden ser consideradas como las primeras salvas de una nueva guerra mundial a la que los EE.UU. se preparan.
Fidel Castro, tomando la palabra el 1 de mayo de 2003, declaró que Bush ha desarrollado "la concepción de una dictadura militar mundial bajo la égida de la fuerza brutal, sin ley, ni instituciones internacionales. (…) El mundo comienza a estar regido por métodos y concepciones nazis."
En efecto, la agresión contra Iraq tiene repercusiones mundiales. EE.UU. desata esta guerra para imponer el monopolio norteamericano sobre el petróleo iraquí, para obtener una posición clave en la OPEP, con el fin de poder determinar el precio del petróleo y finalmente, para ejercer un control sobre sus aliados europeos y japoneses.
Las guerras norteamericanas de agresión precedentes lanzadas por los EE.UU. contra Yugoslavia y Afganistán permitieron a los norteamericanos de meter la mano sobre las reservas petrolíferas y los fabulosos recursos del Mar Caspio y de Asia Central. Estas dos guerras anuncian claramente las intenciones hostiles de los EE.UU. con respecto a Rusia.
La guerra contra Iraq, como la de Afganistán, tienen como objetivo impedir el acceso de China al petróleo del Oriente Medio y del Asia Central: son ya los preparativos de la guerra de EE.UU. contra la República Popular de China.
De la contrarrevolución al nuevo impulso de las luchas revolucionarias
Desde la contrarrevolución de 1989-1990, el mundo ha cambiado mucho.
La eliminación del socialismo en la Unión Soviética y en los países de la Europa del Este ha permitido a las potencias imperialistas y particularmente al imperialismo norteamericano, de lanzar una ola reaccionaria y violenta en el mundo entero.
Hemos tenido la primera guerra de Iraq, la guerra contra Somalia, las diferentes guerras reaccionarias en los países de la ex-URSS, la división de Yugoslavia por la violencia y las guerras de los nuevos Estados surgidos de Yugoslavia, la guerra contra Afganistán y la ocupación militar de esta país y la segunda guerra terrorista contra Iraq, desencadenada en 2003.
Después, EE.UU. ha proclamado su determinación de no tolerar nunca más la emergencia de una potencia que pueda rivalizar con ellos.
Pero hoy, las fuerzas antimperialistas y revolucionarias conocen un nuevo impulso.
El 1 de mayo de 2003, Bush festejaba su victoria total sobre lo que él llamaba "la dictadura de Saddam Hussein". Ya veía a sus ejércitos en operación contra Siria e Irán.
Pero este primero de mayo de 2004, el espectro de Vietnam ha aparecido en EE.UU..
En Iraq, EE.UU. hacen frente a una verdadera guerra popular de masas iraquíes que derraman su sangre por la independencia y la democracia.
Iraq se ha unido a la lucha heroica del pueblo palestino, vanguardia del combate de los pueblos del Tercer-mundo contra el hegemonismo norteamericano.
En Afganistán, la OTAN controla hoy algunas ciudades, pero el resto del país está bajo el control de la resistencia antinorteamericana.
Una oleada de odio sin precedentes contra el imperialismo norteamericano se desarrolla en Oriente Medio. Y nunca ha encontrado EE.UU. tanta hostilidad de parte de los pueblos del mundo entero.
El movimiento anti-guerra no se debilita en EE.UU., Corea del Sur, España, Italia, etc.
En el Iraq ocupado, la coalición norteamericana se desmorona al ritmo de las caídas de los soldados aliados. Los analistas militares norteamericanos han afirmado que "las tropas dispuestas al combate cuentan 400.000 hombres en servicio activo y 500.000 reservistas. Una ocupación de Iraq durante cuatro o cinco años movilizará 260.000 hombres de las tropas regulares y 315.000 reservistas. Es decir, el 65% de nuestro ejército."
La revista Foreign Affaire escribe: "Iraq sobrepasa nuestras posibilidades, hemos alcanzado nuestros límites."
En 2003, el imperialismo norteamericano profesaba amenazas inmediatas contra la República Popular Democrática de Corea y la República de Cuba.
En 2004, EE.UU. constata que es imposible llevar a término sus amenazas en un futuro próximo.
EE.UU. difícilmente puede extender sus guerras de agresión a otros continentes sin asegurar previamente el control de América Latina. El Secretario de Estado Colin Powell declaró: "Con el ALCA, buscamos obtener para las empresas norteamericanas el control desde el Polo Norte hasta el Antártico". Quieren igualmente imponer el Plan Colombia y los otros planes regionales, con el fin de imponer bases militares y de constituir un ejército multinacional que le sea sumiso, con el objetivo de combatir la guerrilla colombiana. Su primera fase ya está en fase de ejecución.
Pero las cosas no evolucionan en modo alguno en el sentido que Washington desea. El Plan Colombia encuentra una oposición general en América Latina.
La CIA y las fuerzas pro-americanas no han conseguido destituir al presidente nacionalista elegido en Venezuela, Hugo Chávez. La movilización popular derrotó primero, en abril de 2002 el golpe de estado instigado por la CIA, y segundo, el sabotaje de la patronal de la industria petrolera. El movimiento popular y revolucionario se ha ampliado enormemente y se prepara a defender con las armas de los nuevos complots. El pueblo de Venezuela quiere un poder popular auténtico y un Estado de nuevo tipo.
En octubre de 2003, el presidente pro-americano de Bolivia, Gonzalo Sánchez, tuvo que huir a toda prisa a EE.UU. tras las incesantes manifestaciones.
Varios países sudamericanos han elegido a presidentes democráticos y nacionalistas, como Luis Ignacio da Silva (Lula) en Brasil, Nicanor Duarte en Paraguay y Néstor Kirchner en Argentina. Y estos países han fortalecido sus lazos con Cuba…
De la crisis económica al peligro de una nueva guerra mundial
Estos últimos veinte años, asistimos a oleadas gigantescas de concentraciones de capitales a escala mundial. En el momento actual, una docena de multinacionales controlan la mayoría de los diferentes sectores de la economía mundial. Por todas partes, intensifican la explotación, reducen el número de trabajadores mientras que aumentan la productividad y sus beneficios colosales. La sobreproducción se ha convertido en un fenómeno generalizado.
Las doscientas multinacionales más importantes del planeta representan el 25% del valor manufacturero mundial. Algunos miles de multinacionales poseen lo esencial de los medios de producción del mundo capitalista y los hacen funcionar con el único fin de obtener el máximo de beneficios a sus accionistas. La gran mayoría de la población mundial es marginada de la producción industrial moderna y vegeta en la miseria; los obreros y los otros trabajadores son sobre-explotados y sub-pagados.
Así se expresa la contradicción fundamental irresoluble del sistema capitalista: la contradicción entre la capacidad de producción aparentemente sin límite de un lado y por otro lado, mercados que se estancan, la sub-producción (o la sobrecapacidad) y el desempleo crónico; la contradicción entre el carácter social de las fuerzas de producción y la propiedad privada de los medios de producción.
Esta contradicción lleva inevitablemente a crisis que golpean los fundamentos del sistema imperialista y a guerras cada vez más destructivas.
Esta contradicción coloca en una oposición irreconciliable a una ínfima minoría que posee y controla los gigantescos medios de producción y a la inmensa mayoría de los más de seis mil millones de hombres que viven en el planeta.
A pesar de todas las pretendidas conquistas realizadas gracias a la globalización neoliberal, EE.UU. sufre la mayor crisis de su historia. Su deuda exterior e interior es de 35 billones de dólares, lo que supone más de tres veces el PIB del país.
Las acciones en la bolsa permanecen sobrevaloradas y son inevitables nuevas caídas. La relación entre el beneficio medio por acción y su precio medio cae hasta el 2,95% de 2001, cuando alcanzó el 13,46% en 1979.
La economía norteamericana está virtualmente en quiebra.
EE.UU. depende cada vez más del capital extranjero para la financiación de sus déficits. La deuda exterior global de EE.UU. se eleva a 3,2 billones de dólares, lo que representa el 30% de su PNB y no cesa de aumentar. Ahora que necesita una inyección creciente de capital extranjero, ocurre todo lo contrario : Las inversiones extranjeras directas han disminuido 300.000 millones de dólares en el año 2000 a menos de 50.000 millones en 2003.
El descenso del valor del dólar con respecto al euro sólo puede disminuir aún más las inversiones extranjeras en EE.UU..
El euro amenaza al dólar, que es actualmente la principal moneda de reserva internacional. El paso de una parte importante de las reservas mundiales de dólares a euros provocaría un terremoto económico. Igualmente ocurriría si el pago del petróleo se hiciese no sólo en dólares, sino también en euros.
En 2010, los diez Estados del ASEAN (países del Sudeste asiático), con China, Japón y Corea del Sur (ASEAN + 3) están llamando a formar el mayor mercado común del planeta. Este será un duro golpe para la economía norteamericana.
Las leyes inherentes al capitalismo monopolista empujan a EE.UU. de forma inexorable hacia la guerra a escala mundial.
En veinte años de mundialización neoliberal, casi todas las escapatorias a la crisis han sido agotadas. El Tercer-mundo está cubierto por 2,5 billones de dólares de deudas. Gracias a las privatizaciones, las multinacionales se han adueñado de la mayoría de las riquezas y de las empresas del Tercer-mundo y de los otros países dominados. Las multinacionales también se han apropiado de la mayoría de los mercados del mundo gracias a la liberalización económica. La mundialización de la dominación económica de las multinacionales ha conducido a un impasse global.
El equipo Bush ha llegado al poder sin haber sido elegido de forma regular, gracias a un "golpe de estado", amparado por las multinacionales de la guerra, es decir, las multinacionales del armamento, de la aeronáutica y del petróleo. Estos tres bloques de monopolios se han embarcado en una política de guerra a escala planetaria.
La superpotencia norteamericana ahora apuesta prioritariamente por la "mundialización militar", con su superioridad militar abrumadora, pretende salvar a sus multinacionales de una crisis global inminente y esto en detrimento del mundo entero.
Las multinacionales norteamericanas se apresuran a embarcarse hoy en la única vía que le queda al capitalismo cada vez que hace frente a una crisis económica general irresoluble: la vía de la guerra mundial "relanzando" la economía por la producción masiva de armas. La guerra con el objetivo de destruir a los rivales, de apropiarse de materias primas y de mercados…
Combatamos los preparativos de EE.UU. para una nueva guerra mundial
Con Bush Jr, Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz y Armitage, las fuerzas más reaccionarias, expansionistas y belicistas de la burguesía norteamericana han tomado el poder. EE.UU. ha tomado nuevamente la vía del fascismo y de la agresión a escala mundial como ya lo hizo entre 1948 y 1953…
La burguesía alemana había instaurado el fascismo para barrer al potente movimiento comunista y revolucionario alemán y para combatir a los rivales imperialistas más fuertes como Gran Bretaña, Francia y EE.UU..
Hoy, EE.UU. es la única potencia hegemónica cuyas fuerzas armadas están presentes en el mundo entero. Bush se ha embarcado en una política internacional de tipo fascista para reforzar su hegemonismo mundial, ya establecida y para combatir militarmente a cualquier rival potencial y en cualquier continente.
En el campo de la política interior, Bush ataca todos los derechos democráticos que puedan frenar su política de guerra a escala mundial. En EE.UU., por primera vez en la historia, un ministerio especial centralizará toda la "defensa interior", es decir, todo el aparato de represión. El Homeland Security Office tendrá 170.000 empleados y un presupuesto de 37.000 millones de dólares. Los empleados no tendrán derechos sindicales.
Un analista norteamericano escribió: "Desde que la Administración Bush llegó al poder, ha evolucionado hacia una dictadura presidencial que lleva guerras al exterior, acompañándolas de represión interior y de ataques contra los derechos democráticos. Nunca hemos visto nada similar a estos hechos desde la Alemania nazi. La ley Homeland Security da al presidente poderes dictatoriales completos : puede tomar cualquier decisión, sin estar limitado por el poder judicial y legislativo. El ejecutivo puede ahora mantener reuniones en secreto, sin ningún tipo de información."
Los no-norteamericanos sospechosos de ser terroristas o simplemente de apoyar a terroristas pueden ser juzgados por tribunales militares secretos. Sus juicios no pueden ser revisados por otros tribunales.
¡El "Patriot Act" justifica la utilización de la tortura contra cualquier persona sospechosa de tener conocimiento de actividades terroristas! EE.UU. ha reconocido la aplicación de la tortura sobre los sospechosos traídos desde Afganistán a la base de Guantánamo, en el territorio ocupado a Cuba…
Para salvar al capitalismo norteamericano de la grave crisis que atraviesa, Bush ha optado resueltamente por una política de dominación norteamericana sobre el conjunto del planeta y de preparativos de guerra a escala mundial.
Paul Wolfowitz, actualmente secretario adjunto de Defensa, escribía, ya en 1992, justo tras la fase final de la contrarrevolución en la URRS: "EE.UU. debe apoyarse sobre su abrumadora supremacía militar y utilizarla preventivamente de forma unilateral. Nuestro primer objetivo es impedir que emerja nuevamente un rival. Se trata de una consideración primordial, la base de una nueva estrategia de defensa. Requiere que nos esforcemos para impedir a cualquier potencia hostil, domine una región cuyo control firme fuera suficiente para generare una fuerza global. Estas regiones engloban a Europa occidental, el Este de Asia, el territorio de la antigua URSS y el Sudeste asiático."
Claramente: La Unión Europea, China, Rusia, India y Japón son enemigos potenciales que pueden sufrir "guerras preventivas" de parte de EE.UU..
EE.UU. está muy inquieto con el hecho de que Rusia venda armas avanzadas a China y que Rusia esté desarrollando sus relaciones con los países de Asia, como China, India, Japón y los países del ASEAN.
EE.UU. quiere introducir de una forma o de otra su ejército en un centenar de países so pretexto de combatir el terrorismo. Realmente se trata de realizar los preparativos necesarios para una nueva guerra mundial.
Bush declaró el 1 de junio de 2002 en la Academia militar de West Point: "Nuestra seguridad exige un ejército dispuesto a golpear de un instante al otro en el rincón más oscuro del mundo. Y nuestra seguridad exigirá de todos los norteamericanos previsores y resueltos, de estar dispuestos -si fuera necesario- a desarrollar acciones preventivas para defender nuestra libertad y nuestras vidas. Debemos descubrir células terroristas en 60 o más países…debemos oponernos a la proliferación y entrar en confrontación con los regímenes que fomentan el terror. Les vamos a enviar a ustedes, nuestros soldados, allí donde se les necesite."
Las guerras contra Iraq, Yugoslavia y Afganistán han tenido, entre otros objetivos, los de crear una red de bases militares. La instalación de bases es esencial para la preparación de una guerra mundial. Bush dijo en diciembre de 2002 en The Nacional Security Strategy : "EE.UU. tendrá necesidad, no sólo de bases y de infraestructuras en Europa occidental, en el Nordeste asiático, sino también de acuerdos de acceso temporal para despliegues a larga distancia de las fuerzas norteamericanas. Antes de la guerra en Afganistán, esta región estaba en la lista de las grandes eventualidades para planificar. Debemos estar preparados para un mayor número de despliegues semejantes."
Asia, donde se sitúan dos potencias capaces de enfrentar a el hegemonismo norteamericana, China y la India, es un objetivo privilegiado del imperialismo norteamericano. Los norteamericanos tendrán dificultades para llevar allí grandes guerras de agresión, a causa de las largas distancias, de la falta de bases norteamericanas y de infraestructuras en la región. Desde entonces, el imperialismo norteamericano hace todo cuanto puede para retomar las bases militares en las Filipinas, que tuvieron que abandonar en el pasado debido a la movilización popular. Esto explica por qué el imperialismo norteamericano califica al Partido Comunista de Filipinas, que lucha por la independencia total del país, como formación "terrorista"…
Para frenar los preparativos de guerra de América y preservar la paz mundial, los pueblos del mundo exigen la retirada de las tropas de ocupación norteamericana de los Balcanes, de Afganistán y de Iraq, la disolución de la OTAN y el desmantelamiento de todas las bases militares norteamericanas en el extranjero.
Para combatir los preparativos de guerra mundial, todas las fuerzas comunistas, revolucionarias y democráticas deben comprometerse en la defensa de dos países de los más amenazados: la República de Cuba y la República Popular Democrática de Corea.
Desde el fin de la guerra en 1953, Corea vive bajo el armisticio. Nunca hubo acuerdo de paz. La gran mayoría del pueblo coreano, tanto en la parte del Sur como en el Norte, exige la firma de un acuerdo de paz y de un pacto de no agresión, el cierre de las bases norteamericanas, la desnuclearización del conjunto de la península -todas las armas nucleares deben ser destruidas- y la reunificación pacífica de Corea. Impedir la agresión de la RPDC es esencial para salvar la paz mundial: con Corea ocupada, el hegemonismo norteamericano aceleraría los preparativos de una guerra contra China.
Cuba, que ha reducido la mortalidad infantil de 60 a 6 muertes por cada mil nacimientos y que ha elevado la esperanza de vida en quince años promedio, ¡ha sido incluida por Bush entre los países que apoyan al terrorismo!
Desde 1960, Cuba ha sufrido 700 ataques terroristas de parte del imperialismo norteamericano, ataques que han causado 3.478 muertos y 2.099 heridos… Cuando Cuba toma medidas de legítima defensa frente a los planes de agresión públicamente anunciados por la potencia hegemónica, esta última se lanza en una operación de guerra política pretendiendo que Cuba viola los "derechos del hombre". De esta forma, los "derechos humanos" se convierten en un arma sicológica suplementaria de EE.UU. para preparar sus guerras de agresión…
Defender a Cuba es defender la llama de la independencia, del antimperialismo y del socialismo que representa Cuba para toda América Latina y para el mundo entero. Es defender el principio de autodeterminación y oponerse a la intervención norteamericana en Venezuela. Ésta propone constituir una Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) que es diametralmente opuesto al proyecto de recolonización económica de América Latina por EE.UU., recolonización que tiene por nombre oficial ALCA (Área de libre comercio de las Américas).
En el marco de sus preparativos de una nueva guerra mundial, el imperialismo norteamericano desarrolla ofensivas para apoderarse de las inmensas riquezas del subsuelo africano. La guerra de agresión contra la República Democrática del Congo, que ha costado la vida a más de cuatro millones de congoleños y en la cual EE.UU. ha utilizado ruandeses y ugandeses, como subcontratistas. Estaban en juego las fabulosas riquezas del subsuelo congoleño, el cobalto, el cobre, el diamante, el oro, el uranio, etc. y también el inmenso potencial hidroeléctrico, fuente inagotable de agua dulce y de reservas petrolíferas, de este inmenso país.
EE.UU. quiere controlar el petróleo de África occidental y construir una gran base militar en la isla de Sao Tome. En diez años, el 25% del petróleo norteamericano provendrá de África occidental, que se convertirá en la primera fuente de petróleo de EE.UU.. El combate por la independencia total en África es al mismo tiempo un combate por la paz y contra la política de dominación y de guerra mundial de EE.UU..
Afirmamos nuestra solidaridad con las masas populares de EE.UU., víctimas de la explotación por los monopolios capitalistas, de la regresión social y de la represión. Afirmamos nuestra solidaridad con todas las fuerzas democráticas y antimperialistas en EE.UU. y particularmente con todas las fuerzas anti-guerra, que en todas las comunidades, denuncian y combaten la política de dominación mundial de la administración Bush.
Imperialismo europeo y hegemonismo norteamericano: agudización de las contradicciones
Las contradicciones entre EE.UU. y la Unión Europea se han exacerbado a lo largo de los últimos años. La UE constituye ahora un bloque imperialista que puede rivalizar en el plano económico y financiero con EE.UU.. En 2001, el PIB de la UE era de 8 billones de dólares, contra 10 billones de EE.UU..
Las contradicciones entre la UE y EE.UU. se desarrollan en todos los campos. A nivel económico, hay distintas medidas proteccionistas tomadas por EE.UU., como las cuotas sobre el acero. Pero también en otros planos, que van desde el rechazo de EE.UU. de firmar los acuerdos de Kyoto para limitar la emisión de CO2 hasta su rechazo de aceptar el proyecto de Tratado de prohibición de armas biológicas o el tratado sobre las minas anti-personales, hasta el rechazo de la Corte Internacional de Justicia y del Tratado contra el desmantelamiento de los antimisiles balísticos.
Igualmente, a nivel militar, la oposición entre el norteamericano y el imperialismo europeo se acentúa cada vez más.
EE.UU. es consciente de su debilidad estratégica cuando se trata de enviar grandes cantidades de soldados a los campos de batalla y necesita el apoyo político y militar europeo para imponer su orden al mundo entero.
La Administración Bush ha inventado la noción geográfica de "Gran Oriente Medio". En la cumbre de la OTAN reunida en Praga el 19 de octubre de 2003, Nicholas Burns, el representante permanente de EE.UU. en el Consejo de la OTAN dijo: "Sobre el ‘Gran Oriente Medio’, es donde nosotros, la administración Bush, estimamos que la OTAN debe centrar sus esfuerzo."
Este Gran Oriente Medio comprende toda la región que se extiende desde Afganistán a Marruecos, pasando por la totalidad del mundo árabe. Toda esta región amenazaría con "terrorismo" y "armas de destrucción masiva" a Europa y al mundo entero. Estas "amenazas" reemplazan la pretendida amenaza que constituía la URSS y que permitió a EE.UU. de dominar a Europa occidental durante más de cuarenta años.
La noción de Gran Oriente Medio ha sido inventada para servir a la política norteamericana de dominación y de guerra a nivel mundial. Las guerras de agresión norteamericanas en Afganistán y en Iraq ya tenían como objetivo el forzar a la OTAN a salir de su marco original, Europa.
Ampliando el teatro de operaciones de la OTAN a Asia y a África, el hegemonismo norteamericano quiere arrastrar a Europa como ayudante en la realización de sus planes de dominación mundial. Se trata de encadenar al imperialismo europeo al hegemonismo de EE.UU. y a mantener el control norteamericano sobre Europa. En este "Gran Oriente Medio", los norteamericanos buscan también establecer bases militares en vista de futuras agresiones contra China, contra Rusia y eventualmente contra India.
Pero Alemania, Francia y otras potencias europeas cada vez están menos inclinadas a ponerse al servicio de la dominación norteamericana. Quieren realizar su propia agenda imperialista, independientemente de EE.UU..
En la cumbre de Lisboa, en junio de 2000, la UE decidió que su economía sea la más competitiva del mundo para 2010. Hoy, la UE prácticamente ha alcanzado a EE.UU. en el plano económico, e incluso le ha superado en algunos aspectos. Su moneda única, el euro, ha aumentado en 46% su valor en relación al dólar en los dos últimos años. Para no andar más al paso de EE.UU. a nivel político, la Europa imperialista quiere dotarse de su propio ejército y de su propia industria militar.
La cumbre de Niza en diciembre de 2001 aprobó el proyecto elaborado el 21 de noviembre de 2001 por el Consejo de ministros europeos de Defensa a este efecto. La Fuerza de Reacción Rápida de 60.000 hombres estará equipada con 400 aviones y 100 buques y podrá estar movilizada en 60 días.
Dispondrá de su propio sistema de posicionamiento global Galileo y de su propio sistema de información electrónica. Un potente complejo militar-industrial europeo se desarrolla, del que forman parte dos gigantes: Bae Systems de Gran Bretaña y EADS, resultante de la fusión de DASA (Alemania), CASA (España) y Aéroespatiale (Francia).
EE.UU. denuncia este euro-ejército en formación como una amenaza directa para la OTAN y se esfuerza por todos los medios de dificultar su creación.
Por otro lado, EE.UU. aceptó en la OTAN a ocho países ex-socialistas, tras haberse asegurado su sumisión a los intereses norteamericanos, por medio de convenios bilaterales. Rumsfeld ha llamado a estos países la "nueva Europa", esperando que esto sirva para consolidar el liderazgo norteamericano en el seno de la Alianza.
Pero estos países forman parte -o lo harán pronto- de la UE y sus burguesías no podrán beneficiarse de las ventajas de Europa, sin apoyar la política de Seguridad y de Defensa europea. Los acuerdos que les unen al imperialismo norteamericano sin duda no resistirán a las ventajas económicas que puede ofrecer la UE a su clase dirigente.
La UE corteja también a Rusia. Si Rusia no puede convertirse en miembro, al menos a corto plazo, Alemania y Francia le propondrán la firma de algún acuerdo de cooperación privilegiada. Incluso, mencionan la posibilidad de entrada de Rusia en la OTAN.
EE.UU. se opone frontalmente a estas dos gestiones. En efecto, Rusia podría de un solo golpe, dotar a la Defensa europea de una potencia nuclear capaz de enfrentar a la de EE.UU.. Y Rusia podría aportar a Europa su inmenso territorio abarrotado de todas las fuentes naturales imaginables, desde petróleo y gas natural hasta los minerales más escasos. El mercado interno de la UE crecería igualmente en 150 millones de consumidores.
A semejanza de EE.UU., la UE está ampliando y centralizando la legislación y los instrumentos represivos. Todos los países de la UE han adoptado legislaciones "antiterroristas" parecidas y han redactado listas similares de organizaciones según ellos, terroristas, cuyo objetivo principal es reprimir y criminalizar la oposición revolucionaria y anti-capitalista. Estas medidas, igualmente tienen como objetivo efectuar un control generalizado de la población y de desmantelar los derechos fundamentales.
En las prisiones del imperialismo, de Abu Ghraib a Guantánamo, pasando por Turquía, la barbarie contra los prisioneros se extiende y el número de prisioneros políticos crece.
¡Movilicémonos contra la amenaza de una guerra nuclear desatada por EE.UU.!
La superpotencia norteamericana es capaz de destruir al mundo entero al menos veinte veces, con sus armas nucleares, químicas y bacteriológicas. Esta fuerza militar diabólica se ha ensañado contra Iraq, un pequeño país del Tercer-mundo de 22 millones de habitantes, a quien le ha prohibido disponer de la menor arma de "destrucción masiva".
Ni siquiera Hitler nunca pudo exigir y obtener el desarme de Austria, Checoslovaquia o de Yugoslavia antes de agredirlos…
Por primera vez desde 1953, el imperialismo norteamericano ha osado afirmar públicamente, durante los preparativos de ataque contra Iraq, que preveía todas las opciones, ¡entre ellas el recurso de las armas nucleares! Y esto contra un país que había sido desarmado completamente. ¡Cuando al mismo momento, Israel tiene unas 300 cabezas nucleares, gracias a la cooperación de EE.UU.!
El gobierno Bush ha desarrollado la teoría fascista de ataques nucleares "preventivos", mencionando como posibles objetivos Iraq, Corea del Norte, China, Rusia y algunos otros países.
Así en marzo de 2003, EE.UU. y las tropas surcoreanas han desarrollado dos maniobras que han movilizado 200.000 soldados norteamericanos y surcoreanos. Seis aviones furtivos Stealth F-117 y un escuadrón de F-15 han efectuado 220 salidas de espionaje y de entrenamiento de ataque de objetivos determinados de RPDC. La Administración Bush ha elaborado planes detallados para bombardear las instalaciones nucleares coreanas de Yongbyon… ¡Nuevamente la amenaza de una guerra nuclear pesa sobre el mundo!
El 6 de agosto de 1950, la Reunión por la Paz, que tuvo lugar en Hiroshima, lanzó una campaña mundial contra la producción, la tenencia y el uso de las armas nucleares y por su prohibición.
Un gigantesco movimiento por la Paz y contra las armas nucleares, animado por los países socialistas, por los pueblos del Tercer-mundo en lucha por su independencia y por un amplio movimiento por la paz en el mundo capitalista, impidió en ese momento, que EE.UU. recurriera a las armas nucleares en sus guerras de agresión.
La contrarrevolución de la URSS desmovilizó al movimiento pacifista: era el famoso "fin de la historia", el mundo entero iba a recibir los "dividendos de la paz". Pero hoy, los pueblos descubren que es sólo la superpotencia norteamericana quien amenaza el planeta entero con la destrucción nuclear.
Ningún hombre sensato puede aceptar la situación actual, en la que el imperialismo norteamericano, con cerca de 10.000 cabezas nucleares, pueda amenazar a pequeños países como Corea del Norte o Irán, sospechosos de querer producir algunas armas nucleares. ¿Dónde está escrito en la Carta de la ONU que una potencia pueda permitirse todo e impedir todo a las otras?
La determinación de EE.UU. de usar armas nucleares se expresa igualmente en sus planes de producir "mini-nukes", las llamadas armas nucleares "tácticas".
Antes que el imperialismo norteamericano ose utilizar la bomba nuclear, es necesario relanzar el movimiento mundial para el desarme nuclear.
Las potencias nucleares deben adoptar el compromiso de no utilizar nunca las armas nucleares contra un país no nuclear. Deben tomar adoptar el compromiso de no usar nunca primero las armas nucleares. Bajo el control de la Asamblea de la ONU, es necesario organizar el desarme nuclear total, comenzando por los países que poseen más de ellas y llegar así al desarme nuclear total simultáneo de todos los países nucleares.
Trabajadores y pueblos del mundo entero : ¡Uníos contra el hegemonismo de EE.UU.!
Estamos en la época del imperialismo y la revolución socialista es siempre la única vía para liquidar definitivamente al capitalismo, la explotación y la dominación en el mundo entero.
Hoy el imperialismo norteamericano quiere imponer su hegemonismo al mundo entero por las armas. Ha tomado la vía de la guerra a escala planetaria y se ha convertido en el enemigo número uno de todos los pueblos del mundo.
Tras la llegada al poder de Hitler, el eje fascista dirigido por la Alemania nazi constituía el enemigo principal de los pueblos. La URSS propuso a Inglaterra y a Francia una alianza de seguridad colectiva contra el eje fascista belicista.
En 1936, Palme Dutt destacó que Francia e Inglaterra no se habían orientado hacia grandes guerras de agresión, mientras que las potencias fascistas "han realizado completamente la organización del Estado para la guerra. El combate principal debe ser dirigido contra esta ofensiva de guerra, la más amenazante en la hora actual. […] Las fuerzas que luchan por la paz pueden utilizar estas contradicciones [entre Estados imperialistas] con el objetivo de poner obstáculos en el camino que lleva a la guerra. […] La clase obrera debe utilizar, como Lenin lo subrayó tantas veces, cada diferencia, por pequeña que sea, en el campo de la burguesía con el objetivo de hacer avanzar sus objetivos en una situación táctica dada."
Pero cuando Londres y París intentaron en 1939 lanzar al monstruo fascista contra la URSS, Stalin firmó el Pacto germano-soviético. Esto permitió a la URSS de intensificar los preparativos de defensa durante veinte meses y crear las condiciones para una verdadera alianza antifascista mundial.
La victoria de 1944-1945 sobre el enemigo principal de los pueblos permitió grandes avances en la lucha por la independencia y por el socialismo.
Sin embargo, inmediatamente tras la derrota de las potencias fascistas, los imperialismos británico y norteamericano se convirtieron en el enemigo principal de los pueblos, retomando el proyecto de la Alemania hitleriana de destrucción de los países socialistas y de dominación mundial.
Hoy, todas las potencias imperialistas se arman para intervenciones exteriores. El imperialismo europeo y el imperialismo japonés también llevan una política de militarización, de eliminación de los derechos democráticos y de preparativos para la guerra. Pero sólo EE.UU. tiene un presupuesto militar de guerra mundial que alcanza los 400.000 millones de dólares, que se pueden comparar con los 65.000 millones de Rusia (16,3% del de EE.UU.), los 47.000 millones de China (11,8%), los 40.000 millones de Japón (10%), los 35.000 millones de Gran Bretaña (8,8%), los 33.000 millones de Francia (8,3%) y los 27.000 millones de Alemania (6,8%). Sólo EE.UU. amplía sus intervenciones militares en todos los continentes, se preparan para guerras de agresión en el mundo entero y están dispuestos a utilizar sus armas nucleares en una futura guerra mundial.
Los comunistas son los defensores más firmes de los intereses fundamentales de la humanidad. Ellos deben estar en la vanguardia de la movilización de las masas populares y de todos los hombres pacíficos contra el principal peligro que les amenaza.
El Partido Comunista y el Frente contra el imperialismo y contra el peligro de una nueva guerra mundial
Hoy los comunistas de cada país, los comunistas del mundo entero tienen el deber de intensificar su trabajo en la clase obrera, que debe jugar su papel dirigente en la lucha antimperialista y anticapitalista. También tienen el deber de dirigir a las masas populares en sus justas luchas contra la explotación y la opresión y de constituir un amplio frente unido contra la amenaza de una nueva guerra mundial proveniente del imperialismo norteamericano. La amenaza de una nueva guerra mundial es real, pero los planes para preparar esta guerra pueden ser derrotados por las luchas de los pueblos y por el combate de la clase obrera mundial.
Hoy, frente a las graves amenazas que pesan sobre el mundo, nuestra primera tarea consiste en trabajar por la unidad de todos los comunistas auténticos a nivel de cada país, en los niveles regional, continental e internacional. La cuestión de la unidad de los comunistas se ha convertido en algo urgente, un movimiento comunista dividido no puede dirigir de forma adecuada el combate contra las agresiones norteamericanas y contra los preparativos de la guerra mundial del hegemonismo norteamericano. Para llegar a la unidad, Lenin nos enseña que es necesario llevar una lucha de principios contra el revisionismo, contra la unión sin los principios del marxismo-leninismo. Lenin también nos enseña que es necesario desarrollar una lucha de principios contra el izquierdismo y el sectarismo, contra el mantenimiento de la división entre los grupos comunistas que no tienen antagonismos fundamentales.
Divergencias, e incluso divergencias graves pueden existir en el seno del Partido Comunista unificado de un país. Los comunistas tienen las armas que han demostrado resolver las divergencias, como el centralismo democrático, la disciplina democrática, la crítica y la autocrítica, la línea de masas y los balances de la experiencia adquirida.
Nuestra segunda tarea es establecer la alianza más amplia entre las fuerzas comunistas y todas las fuerzas anti-guerra y antimperialistas, esto en cada país y a nivel internacional.
Desde la contrarrevolución de la URSS, todas las potencias imperialistas han demostrado de lo que son capaces: sólo han aportado un aumento continuado del desempleo, del aumento del coste de la vida, de la regresión social, del racismo, del terror policial, de la caída de los salarios, de las agresiones como en Somalia, Yugoslavia, Afganistán e Iraq y de los genocidios como en Ruanda y en el Congo…
Las decenas de millones de militantes contra la mundialización se oponen esencialmente a la dominación de las potencias imperialistas y a las guerras de agresión que organizan.
Para desarrollarse correctamente, los partidos comunistas deben cumplir sus responsabilidades en las justas luchas de masas que marcan su época. Los comunistas auténticos integran las ideas marxistas-leninistas en los movimientos de protesta contra el orden establecido que las masas populares desarrollan. Por muy confundidos y contradictorios que sean estos movimientos, corresponde a los comunistas de aportarles la luz revolucionaria bajo las formas apropiadas.
Nuestra tercera tarea es la de reforzar y orientar el gran frente unido mundial contra el enemigo nº 1 de los pueblos, el imperialismo norteamericano.
Un movimiento anti-guerra y anti-hegemónico sin parecido en la historia se desarrolla contra el fascismo a lo Bush y contra sus planes delirantes de una guerra mundial para establecer un Reich americano de 100 años. Es esencial reforzar y ampliar la unidad de las fuerzas populares en el combate por la paz, en todos los países. Todos los cálculos de alcanzar una paz basados en la confianza y las acciones conjuntas con los gobiernos imperialistas están condenados al fracaso.
Para constituir el frente contra el hegemonismo norteamericano y sus preparativos de una tercera guerra mundial, los comunistas y los pueblos oprimidos deben explotar las contradicciones entre los imperialistas, deben distinguir al enemigo principal y a los enemigos secundarios, deben concentrar el disparo sobre el enemigo principal y ganarse las más amplias fuerzas posibles para cada combate.
Los conflictos entre el hegemonismo norteamericano y las otras potencias imperialistas pueden ser utilizadas para reforzar y ampliar la movilización popular contra el principal peligro que amenaza al mundo: la política de guerra a escala mundial del hegemonismo norteamericano. Esta movilización permitirá también despertar la conciencia popular para el conjunto de los problemas planteados por el imperialismo.
Los comunistas, paso a paso, hacen avanzar la obra comenzada en 1848 por Karl Marx, hasta la victoria del socialismo en el mundo entero.
ANEXO 1
Para comprender el alcance de las agresiones norteamericanas contra Yugoslavia, Afganistán e Irak, hay que plantearlas en una perspectiva histórica.
Inmediatamente después de la derrota de las potencias fascistas en 1945, Estados Unidos retomó el sueño de dominación mundial de Hitler. En 1945-53, los Estados Unidos intentaron instaurar su hegemonía preparando la tercera guerra mundial contra Corea, China y la Unión Soviética.
Pero a esta época, la fuerza del campo socialista pudo abortar los planes de guerra norteamericanos. La degeneración ideológica y política de la Unión Soviética iniciada en 1953, condujo a la contrarrevolución integral en 1990. Desde entonces, el hegemonismo norteamericano retomó la orientación hacia una dominación mundial concebida ya en 1945.
Robert Murphy, el consejero del gobernador militar norteamericano en Alemania, escribió en 1945: "El general Patton quería rearmar a dos divisiones de Waffen SS para incorporarlos en el 3er ejército norteamericano para dirigirlos contra los Rojos." El me dijo: "No podemos ganarle al ejército rojo en Rusia. Con mis Alemanes, seremos capaces de hacerlo." Patton decía "que era capaz de llegar en treinta días a Moscú."
Varios miles de antiguos nazis fueron acogidos en los Estados-Unidos a partir de 1944 para ser utilizados contra la Unión Soviética. (1)
Miles de funcionarios y de científicos nipones, especialistas en armas biológicas, químicas y bacteriológicas fueron contratados por el ejército norteamericano. El general Mac Arthur los utilizó entonces en la guerra de agresión contra Corea en 1950-53.
A partir de 1945, los Estados-Unidos retomaron el lugar y el papel de la Alemania hitleriana como potencia imperialista la más agresiva y la más belicista.
Los norteamericanos utilizaron la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki sin ninguna utilidad militar: El ejército japonés había sido ya aplastado en China por el Ejército soviético. Hiroshima y Nagasaki eran esencialmente un crimen gratuito para ejercer un chantaje nuclear contra la Unión Soviética. El mariscal inglés Alan Brooke, reveló que "Curchill se veía ya como capaz de eliminar los centros industriales de la Unión Soviética". Es así como comenzó la guerra fría.
La URSS respondió a estos preparativos de guerra intensificando sus investigaciones en el dominio nuclear y en la tecnología de misiles, lo que permitió que se rompiese el monopolio del armamento nuclear norteamericano. Simultáneamente, la URSS dedicó muchas fuerzas a la creación de la aviación a reacción, los famosos Mig's. (2)
La victoria de la gran revolución China, el 1ero de Octubre de 1949 desplazó el frente de lucha hacia Sudeste asiático. La agresión norteamericana en Corea comenzó el 25 de julio de 1950. (3) El imperialismo norteamericano consiguió que la ONU declare como agresor a la República Popular Democrática de Corea (RPDC). Los Estados Unidos enviaron a Corea tropas bajo orden del general norteamericano Mac Arthur. Ėl cual el 23 de octubre se apoderó de Pyongyang.
Pero la resistencia del Ejército Popular de Corea fue feroz y quebró al agresor. El 30 de Noviembre, Truman declaraba: "Consideramos efectivamente la utilización del arma nuclear". Sin embargo, esto despertó una resistencia decidida de sus aliados.
El 24 de dciembre de 1950, Mac Arthur propone una lista de objetivos en China y en la RPDC que requieren la utilización de 26 bombas nucleares. El 24 de Marzo de 1951, Mac Arthur exige de nuevo que se utilize el arma atómica, pero obtiene como respuesta su destitución como jefe del alto mando de las tropas de la ONU... El 19 de Mayo de 1953, los jefes del Estado Mayor norteamericano recomiendan de nuevo la utilización del arma nuclear mientras que el Consejo Nacional de Seguridad apoyaba esa recomendación…
La agresión norteamericana costó según algunas fuentes tres millones de vidas coreanas. Pero la resistencia dirigida por el Partido del Trabajo de Corea y el camarada Kim Il Sung triunfaron. Una resistencia apoyada también por la China socialista y por la Unión Soviética. Contra la agresión norteamericana en Corea se desarrolló igualmente, bajo la dirección del Consejo Mundial para la Paz, el mayor movimiento por la paz que el mundo haya conocido. Quinientos millones de personas firmaron el "Llamado de Estocolmo" que pedía entre otras cosas la prohibición de las armas atómicas y el desarme general.
Los agresores norteamericanos no pudieron ganar a los ejércitos coreanos y chinos y debieron renunciar a su plan de guerra mundial para eliminar el socialismo en Corea, en China y luego en Unión Soviética. Esta fue una victoria del internacionalismo, una victoria de la unidad de todos los comunistas, de todas las fuerzas antimperialistas y de todos los partidarios de la Paz del mundo entero.
1
"El general nazi Gehlen fue durante la guerra el jefe del espionaje nazi en Unión Soviética. En mayo de 1945, se rindió a los norteamericanos. En virtud de los acuerdos entre los aliados, los norteamericanos debían entregar a Gehlen a los soviéticos, puesto que figuraba en la lista de los principales criminales de guerra buscados por la URSS. Pero los norteamericanos lo transfirieron clandestinamente a los Estados Unidos donde negoció con el mismo Allan Dulles, el jefe de los servicios secretos. Se llegó a un acuerdo: Gehlen transfirió todos sus archivos sobre la Unión Soviética a los Estados Unidos y reactivó sus redes de antiguos nazis en Unión Soviética bajo la dirección de los Estados Unidos. Gehlen, que se convertió poco tiempo después en el primer jefe del servicio de información de la República Federal de Alemania (RFA), siguió simplemente bajo los órdenes de los Estados Unidos, la guerra anticomunista que hizo bajo los órdenes de Hitler.
Los libros Blowback de Christopher Simpson y The Belarus secrets de John Loftus, aunque anticomunistas, ponen de manifiesto que miles de criminales de guerra fascistas fueron contratados durante los años 1944-1953 por Estados-Unidos para combatir contra la Unión Soviética. Estos antiguos nazis alemanes, ucranianos, letones, rusos, etc. desempeñaron un papel crucial durante la guerra fría. Entre ellos, algunos de los más grandes criminales nazis como Klaus Barbie, Calidades Brunner, acusado de la muerte 130.000 personas, Otto von Bolschwig, el suplente de Eichmann...
2
Los Estados-Unidos preparaban efectivamente la guerra contra la potencia socialista que había vencido el fascismo... La directiva del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados-Unidos N° 20/1 de 8 de agosto de 1948 declaraba: "Los objetivos de los EE.UU con relación a Rusia... son en escencia... de reducidir al mínimo la potencia y la influencia de Moscú." EEUU elaboró el plan "Fleetwood", adoptado el 1ero de septiembre de 1948. Este plan ubicaba el inicio de la guerra contra la URSS antes del 1ero de abril de 1949. Enseguida, la administración norteamericana adoptó el plan "Trojan" que preveía acciones militares a partir del 1ero de enero de 1950 y el uso de 300 bombas atómicas contra 100 ciudades soviéticas…
3
En Corea, las fuerzas nacionalistas y comunistas habían vencido a los ejércitos de ocupación japoneses con la ayuda de la Unión Soviética y del ejército de Mao Zedong. Los norteamericanos invadieron la parte meridional de Corea, sacaron de las prisiones los antiguos colaboradores fascistas para crear una República surcoreana dirigida por los lacayos norteamericanos.