12° Seminario Communist International
El Partido Marxista-Leninista y el Frente Anti-Imperialista ante la Guerra
Bruselas, 2-4 de mayo, 2003

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Resolución General


¡Trabajadores y pueblos del mundo, unámonos contra los preparativos norteamericanos de una tercera guerra mundial !


La guerra de agresión contre Irak, perpetrada por los imperialistas norteamericanos y británicos, iniciada el 20 de Marzo de 2003, marca un viraje en la historia. Esta es la continuación del proceso contrarrevolucionario terminado por Gorbachov en 1990. En los hechos, esta contrarrevolución cambió la correlación de fuerzas en el mundo a favor del imperialismo y especialmente el imperialismo norteamericano.
El imperialismo norteamericano violó el sistema de legalidad internacional establecida después de la victoria de la coalición mundial contra el fascismo alemán, italiano y nipón. La Carta de la ONU es en gran parte el producto de la victoria de la Unión Soviética sobre la mayor parte de los ejércitos fascistas. Gracias a esta victoria, la URSS hizo que se incluyera en la Carta los principios de respeto a la soberanía nacional, a la independencia, y la integridad territorial de todos los países miembros.
En la actualidad, estando la gran Unión Soviética completamente destruída, es el salvajismo inherente al sistema imperialista que se impone de nuevo en el mundo entero. Los Estados Unidos rompieron por la primera vez la Carta de la ONU en su agresión contra Yugoslavia. Con la guerra de agresión flagrante de Irak, fuera de toda la legalidad de la ONU, los Estados Unidos se perfilan de nuevo como el único estado fuera de la ley, como el único estado delincuente.
¡Hitler dejó la Sociedad de las Naciones en 1934... y Richard Perle, ideólogo de Bush, dijo recientemente que se alegra de la muerte de la ONU!
El atentado del 11 de Septiembre 2001 sirvió de pretexto para aplicar los planes militaristas a escala planetaria, elaborados hace varios años. Bush dijo : « Los norteamericanos no deben esperarse una batalla, sino una larga campaña, a una campaña como nunca hemos visto (…) Cada nación, cualesquiera que sea, debe ahora tomar una decisión. O bien están con nosotros o ustedes están con los terroristas »
Bush exige así la sumisión de todos los países del mundo planteando como única alternativa: estar del lado del hegemonismo norteamericano o ser clasificado como terrorista o simpatizante del terrorismo.
Algunos especulan que las guerras de agresiones contra Yugoslavia, contra Afganistán y contra Irak son las primeras salvas de la tercera guerra mundial a la cual se preparan los Estados Unidos. Fidel Castro, tomando la palabra el 1 de mayo de 2003, declaró que Bush desarrolló "la concepción de una dictadura militar mundial bajo los auspicios de la fuerza bruta, sin ley, ni instituciones internacionales (...). el mundo comienza a ser regulado por métodos y concepciones nazis."
En efecto, la agresión contra Irak tiene repercusiones mundiales. Washington llevó esta guerra no sólo para imponer el monopolio norteamericano sobre el petróleo iraquí, sino también para intimidar y someter a Arabia Saudita, primer productor, y para transformar a Irak en una base para las guerras futuras contra Irán y Siria. Bush lanzó también esta agresión para liquidar la resistencia palestina, vanguardia de todas las masas árabes contra el imperialismo, a fin de dominar íntegramente toda la región estratégica Oriente Medio. La guerra contra Irak es también, indirectamente, una guerra contra Francia y Rusia, los más grandes compradores del petróleo iraquí.
Las guerras norteamericanas de agresión contra Yugoslavia y contra Afganistán tenían por objetivo permitir a los Estados Unidos poner la mano sobre las reservas petrolíferas y las riquezas minerales fabulosas del Mar Caspio y el Asia Central. Estas dos guerras anuncian claramente las intenciones hostiles de los Estados Unidos respecto a Rusia.
La guerra contra Irak como la contra Afganistán, tenía por objeto también negar a China el acceso al petróleo Oriente Medio y el Asia Central: se prepara a la guerra de Estados Unidos contra la República Popular de China.

De la globalización de la crisis económica a la Guerra Mundial...
Estos veinte últimos años asistimos a olas gigantescas de concentración de capitales a escala mundial. Actualmente, una decena de transnacionales controla los distintos sectores de la economía mundial. Por todas partes se intensifican la explotación, reducen el número de trabajadores mientras aumentan de manera fenomenal la productividad. La superproducción se ha transformado en un fenómeno generalizado.
Las doscientas transnacionales industriales más importantes del planeta representan un 25% del valor manufacturero mundial. Algunos millares de transnacionales (sobre un total de 65.000) poseen la parte fundamental de los medios de producción del mundo capitalista y los hacen funcionar con el único fin de ofrecer el máximo de beneficios a los accionistas. La gran mayoría de la población mundial se mantiene fuera de la producción industrial moderna, los obreros y los otros trabajadores son sobreexplotados y mal pagados. Así se expresa la contradicción fundamental insoluble del sistema capitalista: la contradicción entre una capacidad de producción al parecer sin límites y de los mercados que se estrechan. Esta contradicción conduce inevitablemente a crisis que sacuden los fundamentos del sistema imperialista y a las guerras mundiales. Esta contradicción coloca en una oposición irreconciliable una insignificante minoría que posee y controla medios de producción gigantescos y la aplastante mayoría de más de seis mil millones de hombres que viven sobre el planeta.
A pesar de todas sus "conquistas" realizadas gracias a la globalización neoliberal, los Estados Unidos se encuentran enfrentados a la mayor crisis de su historia. Tienen una deuda global (interior y exterior) de 20.000 billones de dólares, casi dos veces su producto interior bruto. Las acciones en la bolsa permanecen sobrestimadas y nuevos hundimientos son inevitables. Así la relación entre el beneficio medio y el precio medio de una acción (earnings price ratio) era del 2,95% en 2001 a comparar al 13,46% en 1979.
Con la Unión Europea (UE) se constituyó un bloque imperialista que puede competir en el ámbito económico y financiero con los Estados Unidos. En 2001, el PIB de la UE era de 8.000 billones de dólares que deben compararse al PIB de los EE.UU que asciende a 10.000 billones de dólares. Es necesario aquí también recordar que el centro financiero de Londres es tan importante como los centros financieros norteamericanos: New York, Chicago...
El euro amenaza el dólar que es la única moneda actualmente de reserva internacional. El deslizamiento de una parte importante de las reservas mundiales de dólares en euros, causaría un terremoto económico. La misma cosa se producirá si el pago del petróleo se hiciera no sólo en dólares, sino también en euros. En 2010, los diez Estados de la ASEAN y China deben formar el más grande mercado común del planeta. Será un golpe duro para la economía norteamericana.
Son las leyes inherentes al capitalismo monopolístico que empujan a Estados Unidos inexorablemente hacia la guerra a escala mundial.
En veinte años de globalización neoliberal, prácticamente se agotaron todas las escapatorias a la crisis. El Tercermundo está cubierto por 2.500 billones de dólares de deudas; gracia a las privatizaciones, las multinacionales se apoderaron de la mayoría de las riquezas y empresas del Tercermundo y los otros países dominados; las multinacionales también se apoderaron de la mayoría de los mercados del mundo gracias a la liberalización económica.
La globalización de la soberanía económica de las transnacionales condujo a un callejón sin salida global.
El equipo Bush llegó al poder sin ser elegido de manera regular, gracias a un "golpe de Estado" deseado por las multinacionales del petróleo, el armamento y la aeronáutica. Estos tres bloques de monopolios se comprometieron en una política de guerra a la escala planetaria. La superpotencia norteamericana apuesta ahora prioritariamente a la "globalización militar", sobre base de su superioridad militar aplastante, para salvar a sus multinacionales en detrimento del mundo entero. Las transnacionales norteamericanas se comprometen hoy con la única vía que tiene el capitalismo cada vez que hace frente a una crisis económica insoluble: es la vía de la Guerra Mundial "reactivando" la economía a través de la producción masiva de armas y eso con el fin de aplastar a los rivales y apoderarse de las materias primas y los mercados...

1945: Cuando los Estados Unidos retoman el combate de Alemania hitleriana…
Para comprender el alcance de las agresiones norteamericanas contra Yugoslavia, Afganistán e Irak, hay que plantearlas en una perspectiva histórica. Inmediatamente después de la derrota de las potencias fascistas en 1945, los Estados Unidos habían reanudado el sueño de dominación mundial de Hitler. En 45-53, los Estados Unidos intentaron instaurar su hegemonía preparando la Tercera Guerra Mundial contra Corea, China y la Unión Soviética. Con este fin, Washington enroló entonces a más de diez mil antiguos nazis.
Robert Murphy, el consejero del gobernador militar norteamericano en Alemania, escribió en 1945: “El general Patton quería rearmar a dos divisiones de Waffen SS para incorporarlos en el 3er ejército norteamericano y para dirigirlos contra los Rojos." El me dijo: "No podemos ganarle al ejército rojo en Rusia. Con mis Alemanes, seremos capaces de hacerlo." Patton decía "que era capaz de llegar en treinta días a Moscú." Varios miles de antiguos nazis fueron acogidos en los Estados-Unidos a partir de 1944 para ser utilizados contra la Unión Soviética .
Miles de funcionarios y de científicos nipones, especialistas en armas biológicas, químicas y bacteriológicas fueron contratados por el ejército norteamericano. El general MacArthur los utilizó entonces en la guerra de agresión contra Corea en 1950-53.
A partir de 1945, los Estados-Unidos retomaron el lugar y el papel de la Alemania hitleriana como potencia imperialista la más agresiva y la más belicista.
Los norteamericanos utilizaron la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki sin ninguna utilidad militar: El ejército japonés había sido ya aplastado en China por el Ejército soviético. Hiroshima y Nagasaki eran una demostración esencialmente dirigida contra Stalin para que comprendiera lo que se preparaba contra la Unión Soviética. El mariscal inglés Alan Brooke dio prueba de que “Churchill se veía ya capaz de eliminar los centros industriales de la Unión Soviética”. Así comenzó la guerra fría.
A estos preparativos de guerra, la URSS respondería intensificando las investigaciones en energía nuclear, en tecnología de cohetes, lo cual permitió a Stalin romper con el monopolio nuclear norteamericano. Simultáneamente, la URSS dedicó muchas fuerzas a la creación de la aviación a reacción, los famosos Mig's.
Pero la victoria de la gran revolución China, el 1ero de Octubre de 1949 desplazó el frente de lucha hacia Sudeste asiático . La agresión norteamericana en Corea comenzó el 25 de julio de 1950. El imperialismo norteamericano consigue obtener que la ONU declare como agresor a la República Popular Democrática de Corea (RPDC). Los Estados-Unidos enviaron a Corea tropas bajo orden del general norteamericana Mac Arthur. El 23 de octubre se apoderó de Pyongyang.
Pero la resistencia del Ejército Popular de Corea fue feroz y quebró al agresor. El 30 de Noviembre, Truman declara: "Consideramos efectivamente la utilización del arma nuclear". Sin embargo esto despierta una resistencia decidida de sus aliados. El 24 de Marzo de 1951, Mac Arthur exige de nuevo el poder utilizar el arma atómica, pero obtiene como respuesta su destitución como alto comandante de las tropas de la ONU. El 19 de Mayo de 1953, los jefes del Estado Mayor recomiendan de nuevo la utilización del arma nuclear mientras que el Consejo Nacional de Seguridad apoyaba la recomendación…
La agresión norteamericana costó según algunas fuentes 3.000.000 de vidas coreanas, pero la resistencia dirigida por el Partido del Trabajo de Corea y el camarada Kim Il Sung triunfaron, resistencia apoyada también por la China socialista y por la Unión Soviética. Contra la agresión nprteamericana en Corea se desarrolló igualmente, bajo la dirección del Consejo Mundial para la Paz el mayor movimiento por la paz que el mundo ha conocido. Quinientos millones de personas firmaron el "Llamado de Estocolmo" que pedía entre otras cosas la prohibición de las armas atómicas y el desarme general.
Los agresores norteamericanos no pudieron ganar a los ejércitos coreanos y chinos, debieron renunciar a su plan de guerra mundial para eliminar el socialismo en Corea, en China y luego en Unión Soviética. Esta fue una victoria del internacionalismo, una victoria de la unidad de todos los comunistas, de todas las fuerzas antiimperialistas y de todos los partidarios de la Paz del mundo entero.
En el momento de la agresión norteamericana contra Corea, la Unión Soviética hizo una declaración que retoma un nuevo sentido, hoy 53 años más tarde: "Si los imperialistas desencadenan una tercera guerra mundial, esta guerra será la tumba, no solamente de Estados capitalistas aislados, sino del capitalismo mundial entero."

Combatamos los preparativos de US por una tercera guerra mundial
Bajo Bush jr, Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz, Armitage y otras fuerzas, las fracciones más reaccionarias, las más represivas, las más expansionistas y las más belicosas de la burguesía norteamericana han subido al poder. Los Estados Unidos han escogido de nuevo la vía del fascismo y de la agresión a la escala planetaria, como lo hicieron entre 1948 y 1954.
La burguesía alemana instauró el fascismo para aplastar el potente movimiento comunista y revolucionario alemán, para apoderarse de la Unión Soviética y combatir a los rivales imperialistas más fuertes como Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos. En la actualidad, los Estados Unidos son la única potencia hegemónica cuyas fuerzas armadas están presentes en todo el mundo.
Bush instaura el fascismo de tipo norteamericano para reforzar su hegemonía mundial ya establecida y para combatir militarmente a todo rival potencial sobre cualquier continente.
En el ámbito de la política interior, Bush combate todos los derechos democráticos que pueden frenar su política de guerra a la escala mundial. En los Estados Unidos, por primera vez en la historia, un Ministerio especial centralizará toda la "defensa interior", es decir, todo el aparato de represión. El Homeland Security Office tendrá 170.000 empleados y un presupuesto de 37 mil millones dólares. Los empleados no tendrán derechos sindicales.
Un analista norteamericano escribió: "Desde que la administración Bush llegó al poder, evolucionó hacia una dictadura presidencial que conduce a guerras al exterior acompañándola de represión interior y ataques contra los derechos democráticos." No hemos tenido nada similar a estas nuevas leyes desde la Alemania nazi. El Homeland Security Bill da al Presidente poderes dictatoriales completos: puede tomar cualquier decisión, sin ser limitado por el poder judicial y legislativo. El ejecutivo puede ahora hacer reuniones en secreto, sin ninguna forma de información ".
Algunos no-norteamericanos que son "sospechosos" de ser terroristas o apoyar a terroristas pueden ser juzgados ante tribunales militares secretos. Su juicio no puede ser revisado por otros tribunales.
¡El "Patriot Act" justifica la utilización de la tortura contra toda persona sospechosa de tener conocimiento de actividades terroristas! Los Estados Unidos reconocieron que torturaban los sospechosos que fueron transportados desde Afganistán a la base norteamericana de Guantánamo sobre el suelo cubano.
Bush optó con determinación por una política de guerra a escala mundial para salvar el capitalismo norteamericano de la grave crisis que lo atraviesa. Paul Wolfowitz, actualmente secretario agregado a la Defensa, ya escribía en 1992, exactamente después de la contrarrevolución en Unión Soviética: "Los Estados Unidos deben basarse en su aplastante superioridad militar y utilizarlo preventiva y unilateralmente. Nuestro objetivo primario consiste en impedir que surja un nuevo rival. Se trata de una consideración primordial, la base de una nueva estrategia de defensa. Ella requiere que nos esforzemos para impedir que toda potencia hostil pueda dominar una región con la cual bastaría para generar una fuerza global. Estas regiones engloban la Europa del Oeste, el Asia del Este, el territorio de la antigua Unión Soviética y Asia del Sureste. "
Es claro: Rusia, China, India y hasta cierto punto, la Unión Europea, son enemigos potenciales que pueden sufrir "guerras preventivas" por parte de los Estados Unidos.
En el informe al Congreso sobre la estrategia mundial de su administración, Bush dijo: "Estamos atentos a la posibilidad de ver nuevamente surgir las antiguas formas de competición entre grandes potencias. Hay varias grandes potencias latentes, sobre todo Rusia, India y China."
Así se puede decir que el imperialismo norteamericano prepara una nueva guerra a escala mundial y que ya claramente indicó los objetivos. Los Estados Unidos quieren introducir de una manera o de otra su ejército en un centenar de países bajo pretexto "de combatir el terrorismo", en realidad para realizar los preparativos necesarios para la Tercera Guerra Mundial. Bush declaró el 1 de junio de 2002 a la Academia militar de West Point: "Nuestra seguridad exigirá un ejército capaz de golpear de un momento a otro en cualquier lugar oscuro del mundo." Y nuestra seguridad exigirá de todos los Norteamericanos previsores y resueltos, de estar listos, si es necesario para acciones preventivas para defender nuestra libertad y nuestras vidas. Debemos descubrir células terroristas en sesenta países o más... Debemos oponernos a la proliferación y entrar en confrontación con los regímenes que patrocinan el terror. Nosotros les vamos a enviar, a ustedes nuestros soldados, donde se necesite de ustedes."
Las guerras contra Irak, Yugoslavia y Afganistán tuvieron entre otros objetivos, de crear una red de bases militares. La adquisición de bases es uno de los preparativos esenciales para la preparación de una guerra mundial. Bush dijo en diciembre de 2002 en The Nacional Security Strategy: "Los Estados Unidos necesitarán no solamente de bases y de infraestructuras en Europa Occidental, en Asia del Norte, Este y más allá, y también de acuerdos de acceso temporales para los despliegues de larga distancia de las fuerzas norteamericanas. Antes de la guerra en Afganistán, esta región estaba al final de la lista de las grandes posibilidades que deben planearse. Deben prepararnos para un mayor número de despliegues similares."
Asia, donde se sitúan dos potencias capaces de hacer frente al hegemonismo norteamericano, China y la India, es el objetivo principal del imperialismo norteamericano. Los norteamericanos tendrán dificultades para llevar adelante grandes guerras de agresión a causa de las largas distancias, de la ausencia de bases norteamericanas en la región y de la ausencia de infraestructuras. Por esta razón, el imperialismo norteamericano pone todo en obra para reanudar las bases militares en Filipinas, que debieron abandonar anteriormente. Esto explica porqué el imperialismo norteamericano califica al Partido Comunista de Filipinas, que lucha por la independencia total del país, de formación "terrorista"...
Para bloquear los preparativos de guerra norteamericanos y preservar la paz mundial, el pueblo del mundo exige el retiro de las tropas de ocupación norteamericanas de los Balcanes, Afganistán e Irak, la disolución de la OTAN y el desmantelamiento de todas las bases militares norteamericanas en el extranjero.
Para combatir los preparativos de Guerra Mundial, todas las fuerzas comunistas, revolucionarias y democráticas deben comprometerse en la defensa de los dos países más directamente amenazados: la República Democrática y Popular de Corea y la República de Cuba.
Corea vive desde el final de la guerra en 1953 bajo el régimen del armisticio. Nunca hubo acuerdo de paz. La aplastante mayoría del pueblo coreano, tanto en el Sur como en el Norte exige la firma de un Acuerdo de paz y de un Pacto de no-agresión, el cierre de las bases norteamericanas, la desnuclearización del conjunto de la península donde todas armas nucleares deben rechazarse y la reunificación pacífica de Corea. Impedir la agresión del RPDC es esencial para salvar la paz mundial: ocupada Corea, el hegemonismo norteamericano se lanzaría en los preparativos para la guerra contra China.
¡Cuba, que redujo la mortalidad infantil de 60 muertes por 1.000 nacimientos a 6 y que ha elevado la esperanza de vida de quince años por término medio, fue acusada por Bush de estar entre los países que favorecían al "terrorismo"! Ahora bien, desde 1960, es Cuba quien sufrió 700 ataques terroristas de parte del imperialismo norteamericano, ataques que provocaron 3.478 muertes y 2.099 minusválidos. Cuando Cuba adopta medidas de legítima defensa ante los planes agresivos, públicamente anunciados por la potencia hegemónica, esta última se lanza a una nueva operación de guerra política afirmando que Cuba viola los "derechos humanos". Así los "derechos humanos" se convierten en un arma psicológica suplementaria de los Estados Unidos para preparar sus guerras de agresiones.
Defender Cuba es defender la antorcha de la independencia, el antiimperialismo y el socialismo que representa Cuba para toda la América Latina, es defender Colombia, Brasil y Venezuela contra las intervenciones militares y las conspiraciones norteamericanas, es fomentar la resistencia contra el recolonización económica de la América Latina que tiene por nombre el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
En el marco de sus preparativos de una Tercera Guerra Mundial, el imperialismo norteamericano lleva ofensivas para apoderarse de las inmensas riquezas del subsuelo africano. La guerra de agresión contra la R.D. del Congo, en la cual los Estados Unidos comprometieron a sus subcontratistas ruandeses y ugandeses, costó más de 4.000.000 de vidas. Lo que está en juego es el potencial hidroeléctrico, el agua dulce, las reservas petrolíferas, el cobalto, el coltan, el cobre, los diamantes, el oro, etc de este inmenso país. Los Estados Unidos quieren controlar el petróleo de África occidental y central y construir una gran base militar sobre la isla de Sao Tome. El combate para la independencia total de África es al mismo tiempo un combate para la paz.
Afirmamos nuestra solidaridad con todas las masas populares en los Estados Unidos, ellas mismas son víctimas de la explotación por los monopolios capitalistas, de la regresión social y la represión. Afirmamos nuestra solidaridad con todas las fuerzas democráticas y antimperialistas en los Estados Unidos y especialmente con todas las fuerzas antiguerra, que en todas las comunidades, denuncian y combaten la política de dominio mundial de la administración Bush.

¡Movilicemónos contra la amenaza de una guerra nuclear desencadenada
por los Estados Unidos!
La superpotencia norteamericana es capaz de destruir el mundo entero a lo menos veinte veces con sus armas nucleares, químicas y bacteriológicas. Vimos esta fuerza militar gigantesca confrontarse contra Irak, un pequeño país del Tercermundo de 22 millones de habitantes, a quienes prohibió la menor arma de "destrucción masiva".
El mismo Hitler nunca pudo exigir, ni obtener el desarme de Austria, Checoslovaquia, Yugoslavia - pequeños países que pensaba atacar. ¡Por primera vez desde 1953, el imperialismo norteamericano se atrevió a afirmar públicamente, en los preparativos del ataque contra Irak, que preveía todas las opciones, incluido el recurso a las armas nucleares! Y eso contra un país que no poseía la menor arma nuclear y que se había desarmado completamente. ¡En el mismo momento, que Israel adquirió unas 300 cabezas nucleares con la cooperación de los Estados Unidos! El Gobierno Bush desarrolló la teoría fascista de ataques nucleares "preventivos" mencionando especialmente Irak, Corea del Norte, China, Rusia y a algunos otros países como objetivos posibles.
En marzo de 2003, los Estados Unidos y las tropas surcoreanas hicieron dos ejercicios de envergadura que movilizaron a 200.000 soldados norteamericanos y surcoreanos. Seis aviones furtivos Stealth F-115 y un escuadrón de F-15 efectuaron 220 salidas de espionaje y de entrenamiento de ataques a objetivos determinados en RPDC. Bush elaboró planes detallados para bombardear las instalaciones nucleares del RPDC de Yongbyon. ¡La amenaza de una guerra nuclear mundial nunca ha sido tan grave!.
El 6 de agosto de 1950, la Reunión para la Paz, que tuvo lugar en Hiroshima, lanzó una campaña mundial contra la producción, el almacenamiento, el uso de las armas nucleares y por su prohibición.
El movimiento para la Paz y contra las armas nucleares, juntas con el pueblo del Tercermundo en lucha para su independencia y con los países socialistas, impidió que el imperialismo norteamericano recurriera al arma nuclear en sus guerras de agresión.
La contrarrevolución en Unión Soviética desmovilizó el movimiento pacifista: era el famoso "fin de la historia", el mundo entero iba a recibir "los dividendos de la paz". Pero hoy, el pueblo descubre que es la superpotencia norteamericana la única que amenaza el planeta entero con la destrucción nuclear.
Ningún hombre sensato puede aceptar la situación actual, donde el imperialismo norteamericano, con alrededor de 10.000 cabezas nucleares, puede amenazar pequeños países como Corea del Norte o Irán, sospechados de querer producir algunas armas nucleares. ¿Dónde está escrito en la Carta de las Naciones Unidas que una potencia puede permitírse todo, mientras que a los otros, todo les está prohibido?
Antes de que Bush se atreva a utilizar la bomba nuclear, es necesario reactivar el movimiento mundial para el desarme nuclear. Las potencias nucleares deben asumir el compromiso de jamás utilizar armas nucleares contra un país no nuclear. Deben asumir el compromiso de nunca utilizar primero las armas nucleares. Bajo el control de la ONU, es necesario organizar el desarme nuclear total, comenzando por el país que posee más para llegar al desarme nuclear total y simultáneo de todos los países nucleares.

Pueblos del mundo entero, únanse contra el enemigo número uno :
¡la hegemonía estadounidense !
Nos encontramos todavía en la época del imperialismo y la revolución socialista es todavía la única vía para liquidar definitivamente el capitalismo, la explotación y la dominación del mundo entero.
La globalización que conocemos hoy no es otra cosa que una acentuación de todas las contradicciones del capitalismo y la extensión de éstas a casi todo el planeta. La nueva fase de la crisis del capitalismo obliga a todas las transnacionales y a los grandes capitalistas a intensificar la explotación, a disminuir los salarios, a imponer la regresión social, a intensificar el espionaje sobre la población trabajadora a sí como la represión y la fascistización.
En todos los países capitalistas, los comunistas deben organizar a los obreros y los trabajadores para la lucha contra sus explotadores y opresores y por el apoyo a los pueblos en lucha contra el neocolonialismo.
La mundialización imperialista amenaza la independencia de todos los países de Asia, América Latina y África y también de ciertos antiguos países socialistas. Las deudas externas, las privatizaciones, la liberalización de los mercados internos, la tutela del FMI y del Banco Mundial vuelven ficticia la independencia de muchos países. En todos los países dominados, la conquista de la independencia política y económica, de la integridad territorial y de la soberanía nacional es la tarea revolucionaria primordial.
Hoy, el imperialismo norteamericano quiere imponer su hegemonía al mundo entero a través de la armas. El ha elegido la vía de la guerra a escala planetaria y se ha convertido en el enemigo número uno de todos los pueblos del mundo. Después de la llegada al poder de Hitler, fue el eje fascista dirigido por la Alemania nazi quien constituía el enemigo principal de los pueblos. La Unión Soviética propuso a Inglaterra y a Francia una alianza de seguridad colectiva contra el eje fascista belicista. En 1936, Palme Dutt hacía notar que Francia e Inglaterra no adoptaron una orientación hacia grandes guerras de agresión, mientras que las potencias fascistas “organizaron completamente al estado para la guerra. Es contra esta ofensiva de guerra, la más amenazadora en este momento, que debe dirigirse el principal combate. ... Las fuerzas que combaten por la paz pueden usar esas contradicciones [entre los estados imperialistas] con el propósito de obstaculizar la vía que conduce a la guerra. ... La clase obrera debe utilizar, como Lenin lo señaló en múltiples ocasiones, cada diferencia, por pequeña que sea, en el campo de la burguesía con el fin de lograr sus objetivos en una situación táctica dada” .
Pero cuando Londres y París intentaron en 1939 “desviar” al monstruo fascista hacia la URSS, Stalin concluyó el pacto Germano-Soviético que permitió a la Unión Soviética intensificar sus preparativos de defensa durante 20 meses y de crear así las condiciones para una verdadera alianza antifascista mundial. La victoria de 1944-1945 sobre el enemigo principal de los pueblos permitió grandes avances en la lucha por la independencia y por el socialismo.
Sin embargo inmediatamente después de la derrota de las potencias fascistas, el imperialismo norteamericano y británico se convirtió en el enemigo principal de los pueblos retomando el proyecto de la Alemania hitleriana de destrucción de países socialistas y de dominación mundial.
Hoy, todas las potencias imperialistas se arman para intervenciones en otros países. Pero solamente los Estados Unidos tienen un presupuesto militar de guerra mundial que pasa los 400 mil millones de dólares, comparado a los 65 mil millones de Rusia (16.3 % de los Estados Unidos), a los 47 mil millones de China (11.9 % de los Estados Unidos), a los 29.5 mil millones de Francia (7.4 % de los Estados Unidos), a los 25 mil millones de Alemania (6.5 % de los Estados Unidos). Sólo los Estados Unidos amplían sus intervenciones militares a todos los continentes, se preparan para guerras de agresión en el mundo entero y están listos para utilizar sus armas nucleares en una guerra mundial próxima.
Los comunistas son los defensores mas firmes de los intereses fundamentales de la humanidad. Ellos deben estar a la vanguardia para movilizar las masas populares y todos los hombres de paz contra el principal peligro que los amenaza. Son únicamente los Estados Unidos quienes se preparan para una nueva guerra mundial y una guerra nuclear con el objetivo de ampliar e intensificar su hegemonía en el planeta.

El Partido comunista y el Frente contra el imperialismo y contra el peligro de una tercera guerra mundial
La historia de la gran guerra antifascista ha mostrado que el papel dirigente de los partidos comunistas que son fieles al marxismo-leninismo y al internacionalismo proletario es crucial para alcanzar la victoria.
Hoy también los comunistas de cada país, los comunistas del mundo entero tienen el deber de dirigir a las grandes masas populares y el gran frente unido contra la amenaza de una Tercera Guerra Mundial que constituye el fascismo a la Bush. Hoy nuestra primera tarea es la de trabajar por la unidad de todos los comunistas a nivel de cada país y a nivel internacional. Para alcanzar ésto Lenin nos enseñó que hay que llevar a cabo una lucha de principio contra el revisionismo y el oportunismo de derecha, contra la unión fuera de principios fundamentales del marxismo-leninismo. Lenin nos enseñó igualmente que hay que llevar a cabo una lucha de principio contra el izquierdismo y el sectarismo, contra el mantenimiento de la división entre los grupos comunistas en ausencia de antagonismos fundamentales. Las divergencias, y aún las divergencias graves, pueden existir en el seno del Partido comunista unificado de un país. Los comunistas tienen armas que han sido probadas para resolver sus divergencias, como el centralismo democrático, la disciplina comunista, la crítica y la autocrítica, la línea de masas, el compromiso en las luchas revolucionarias y los balances de la experiencia adquirida.
Nuestra segunda tarea es de establecer las alianzas más amplias entre las fuerzas comunistas y todas las fuerzas antiguerra y antiimperialistas en cada país y a nivel internacional. El proceso contrarrevolucionario que empezó en la Unión Soviética en 1953, terminó en 1990. Después de eso, todas la potencias imperialistas mostraron de qué son capaces. Ellas no han aportado sino una agravación continua del desempleo, del incremento del costo de vida, de la regresión social, del racismo, del terror policíaco, de la disminución de salarios, de agresiones como en Somalia, Yugoslavia, Afganistán e Iraq, de genocidios como en Ruanda y en el Congo.
Las decenas de millones de militantes contra la globalización se oponen escencialmente a la dominación de las potencias imperialistas y a las guerras de agresión que éstas organizan.
Para desarrollarse sanamente, los partidos comunistas deben tomar sus responsabilidades ante las justas luchas de masas que marcan su época. Los comunista auténticos integran las ideas marxistas-leninistas en los movimientos de protesta contra el orden establecido que las masas populares desarrollan. Por muy confusos y contradictorios que sean estos movimientos, corresponde a los comunistas aportarles la luz del marxismo-leninismo en formas apropiadas.
Nuestra tercera tarea es la de reforzar y de orientar el gran frente unido mundial contra el enemigo número uno de los pueblos, el imperialismo norteamericano, frente que se desarrolla a una escala jamás vista en la historia. Este frente contra la hegemonía norteamericana y sus preparativos para una guerra mundial es más grande, más potente y más internacional que el frente que se constituyó en 1938 contra el eje fascista Berlín-Tokio-Roma. Un movimiento antibélico y antihegemonista sin paralelo en la historia se desarrolla contra el fascismo de Bush y contra sus planes delirantes de una guerra mundial para establecer un Reich norteamericano de mil años.
Es esencial reforzar y ampliar la unidad de las fuerzas populares en el combate por la paz, y esto debe hacerse en todos los países. Todos los cálculos sobre la paz basados en la confianza en las acciones de gobiernos imperialistas, están destinados al fracaso.
Para construir el frente contra la hegemonía norteamericana y sus preparativos de una Tercera Guerra Mundial, los comunistas y los pueblos oprimidos deben explotar las contradicciones entre los imperialistas, deben distinguir al enemigo principal y a los enemigos secundarios, deben concentrar el fuego sobre el enemigo principal y juntar las fuerzas más grandes que sean posibles para cada combate.
Es innegable que el imperialismo europeo explota a los países dominados e interviene militarmente para defender sus intereses neocoloniales. Pero el imperialismo europeo no se prepara para guerras a escala mundial contra Rusia o contra China. La OTAN queda en el cuadro en el cual el hegemonismo norteamericano mantiene un control sobre Europa. La guerra contra Iraq ha mostrado las divisiones de la Unión Europea, las fuerzas más reaccionarias, pro-americanas, que sostuvieron la guerra de agresión.
A medida que la crisis se profundiza, los conflictos económicos entre el hegemonismo norteamericano y el hegemonismo europeo necesariamente se agudizarán. Estos conflictos pueden ser utilizados para reforzar y ampliar la movilización popular contra el principal peligro que amenaza al mundo: La política de guerra a escala mundial del hegemonismo norteamericano. Esta movilización permitirá igualmente, elevar la conciencia popular respecto al conjunto de problemas planteados por el imperialismo.
Los revolucionarios concentran sus golpes contra el enemigo principal para vencer al imperialismo más fuerte, más peligroso, más belicista. Así, hacen lo máximo por debilitar seriamente el conjunto del sistema imperialista. Es etapa por etapa como los comunistas del mundo entero van a hacer avanzar la obra comenzada en 1848 por Carlos Marx y así hasta la victoria del socialismo en el mundo entero.

¡Trabajadores y pueblos del mundo, únanse contra el enemigo número uno: el hegemonismo norteamericano!.
¡Trabajadores y pueblos del mundo, unámonos contra los preparativos estadounidenses para una tercera guerra mundial!
Retiro de las tropas de ocupación en los Balcanes, de Afganistán y de Irak.
Desmantelamiento de todas la bases militares estadounidenses en el extranjero.
Disolución del pacto agresivo que es la OTAN.
Retiro de las bases estadounidenses de Corea, desnuclearización de toda la península coreana, reunificación pacífica de Corea.
Alto a los complots estadounidenses de desestabilización de Cuba, alto a los preparativos de la agresión militar contra Cuba.
Compromiso de las potencias nucleares de no utilizar jamás las primeras armas nucleares. Bajo el control de la ONU, desarme nuclear total, comenzando por los países que poseen mas, para llegar a un desarme nuclear total y simultáneo de todos los países nucleares.
Solidaridad con todas las fuerzas democráticas y antiimperialistas en los Estados Unidos.