Contribución al 12° Seminario Communist International
El Partido Marxista-Leninista y el Frente Anti-Imperialista ante la Guerra
Bruselas, 2-4 de mayo, 2003

www.icsbrussels.org , ics[at]icsbrussels.org

Partido del Trabajo de Corea

 

Permítanme expresar mi profundo reconocimiento al Comité Central del Partido del Trabajo de Bélgica, por la amable invitación de nuestra delegación a este seminario. Permítanme expresar mis salutaciones amistosas a los camaradas delegados presentos en este seminario.

El mundo de hoy se ve confrontado con nuevos desafíos : los imperialistas americanos llevan a cabo guerras de agresión salvajes, injerencias permanentes y presiones basadas en el unilateralismo desenfrenado, la acción individual y el hegemonismo, a pretexto de la « guerra contra el terrorismo ».

El « attaque del 11 de septiembre » permitió a los E.E.U.U. liberar sus ambiciones salvajes de dominación mundial, indicando la « guerra contra el terrorismo » como su estrategia militar para el siglo XXI.

El presidente americano George W. Bush qualificó el año 2002 como « año de guerra » e indicó a Irak, Irán y la República Popular Democrática de Corea (RPDC) como « miembros del eje del mal » a fin de llevar la « guerra contra el terrorismo » a su segunda fase.

Ocho meses más tarde, los E.E.U.U. publicaron un informe sobre « la estrategia nacional de seguridad », amenazando a los « estados enemigos » y a los « grupos terroristas » de ataques preventivos. Esta declaración sobre la estrategia de ataques preventivos sustituyó la época de la « estrategia de contingencia » y « estrategia de disuasión ». Por otra parte, los E.E.U.U. intensificaron su « estrategia de disuasión nuclear », como una « estrategia de ataques nucleares preventivos » teniendo a la RPDC, Rusia, China y otros países en camino al desarrollo como blancos de ataques nucleares preventivos.

En una palabra, los E.E.U.U. utilizaron el « ataque del 11 de septiembre » como una oportunidad de poner en práctica su estrategia soñada desde hace mucho de dominación mundial a través de la pretendida « guerra total contra el terrorismo ».

La « guerra contra el terrorismo » en Afganistán, parece haber vuelto a dar a los E.E.U.U. una cierta confianza en su posición de dominación, apoyada por la superioridad de su poder militar. Los E.E.U.U. entonces emitieron la exigencia canallesca según la cual Irak debe aceptar incondicionalmente y obedecer a todas las órdenes de los E.E.U.U.. Después lanzaron una invasión militar unilateral sobre este país a pesar de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas.

A través de esta invasión contra Irak como primer ejercicio, los E.E.U.U. quieren intimidar a los demás países y obtener su obediencia. Al mismo tiempo, planifican la extensión de su « guerra contra el terrorismo » a fin de demostrar a todos los países que no quedarán impunes y que podrán ser el objeto de conquistas militares si se comportan mal o si se oponen a los E.E.U.U.

La « defensa de los interes americanos » es un concepto que domina todas las acciones militares americanas y sus juicios.

El establecimiento de una presencia militar americana en Asia central, a través de la guerra contra Afganistán, tiene claramente como objetivo de rodear a Rusia y a China y de asegurarse del control sobre los recursos petroleros.

A través de la guerra contra Irak, los E.E.U.U. quisieron derrocar el régimen de Saddam Hussein en beneficio de un régimen proamericano que ayudara a los E.E.U.U. a asegurarse de un control total sobre esta región rica en petróleo del Medio Oriente. Así quisieron monopolizar los principales recursos mundiales de energía con el fin de establecer su dominación económica total en el mundo.

Para servir « la defensa de los intereses americanos », los E.E.U.U. nunca dudaron en pisar las leyes y a pisotear otros estados, sin ningún respecto por la Carta de las Naciones Unidas, la legislación internacional, los principios éticos y morales.

Todos estos hechos subrayan la importancia de obtener una visión clara de las futuras motivaciones de los E.E.U.U., que anuncian la necesidad de una « guerra total contra el terrorismo » y su extensión.

Llevando a cabo una « guerra prolongada contra el terrorismo » y extendiendo la guerra a otros lugares del mundo, los E.E.U.U. quieren quebrantar la tendencia multipolar en progresión en el mundo. El mundo estaba claramente metido en una dirección multipolar hasta que los E.E.U.U. lancen su « guerra contra el terrorismo ».

En numerosos países y regiones un número importante de políticas y de étapas han sido tomadas para terminar con las aspiraciones hegemónicas de los E.E.U.U. En el curso de este siglo nuevo, tantas voces se han elevadas a través del mundo para rechazar y denunciar la política a la fuerza y el unilateralismo de los E.E.U.U., que fueron expulsados del Consejo de la Comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas y de la Agencia internacional de control de narcóticos. Los E.E.U.U. aprovecharon la oportunidad de oro del « ataque del 11 de septiembre » para realizar su ambición salvaje de dominación mundial.

Los E.E.U.U. exigieron que todos los países del mundo se sitúen « con o contra ellos en la guerra contra el terrorismo », estimando que ningún pudiera adoptar una posición neutra.

Además, los E.E.U.U., estimulados por la « simpatía » después del « ataque del 11 de septiembre », utilizaron la « lucha contra el terrorismo » como punto de referencia para definir a aliados y enemigos de los E.E.U.U. y para intentar disciplinar los países anti-americanos.

A pretexto de la « guerra contra el terrorismo », los E.E.U.U. también quieren tener la supremacía sobre las principales potencias y sobre los actores regionales importantes.

Para los E.E.U.U., Afganistán y Asia central son regiones esenciales por su importancia estratégica y por sus importantes recursos naturales. Es la región que permite a los E.E.U.U. atacar solapadamente a Rusia y a China, controlar el suroeste asiático para asegurarse del control exclusivo de los recursos naturales de importancia estratégica.

Para obtener una presencia estratégica tranquilizada en Afganistán, los E.E.U.U. quieren asegurar una presencia militar en Asia central a fin de dominar la región.

A pretexto de su campaña contra el terrorismo, los E.E.U.U. también intentan dominar los estados pequeños y débiles.

Los E.E.U.U. extendieron su campaña militar unilateral del Afganistán hacia otro estado soberano : Irak. Amenazaron con lanzar una « guerra antiterrorista » en Africa, especialmente en Somalia o en Sudán, llevando a cabo una campaña en los medios de comunicación con el fin de justificar una posible invasión militar americana en Siria, en Irán o en otros países del Medio Oriente.

Los E.E.U.U. intentan claramente mantener a distancia las principales potencias y modelar los pequeños países como cera, a fin de extender su esfera de influencia a través del mundo. Con este fin, los E.E.U.U. quieren seguir su « guerra contra el terrorismo » indefinidamente.

A pretexto de la « guerra contra el terrorismo », los E.E.U.U. quieren sumir el mundo en el abismo de una nueva carrera armamentista. Ya declararon su retirada unilateral del tratado AMB, seguros de su superioridad estratégica y de su hegemonía militar, y relanzaron su « sistema de defensa anti-balístico» sin reservas. Los E.E.U.U. demuestran así su verdadera naturaleza a dominar el mundo bajo el lema de la « guerra contra el terrorismo ».

En el marco de sus tentativas de realizar sus ambiciones salvajes de dominación mundial, los E.E.U.U. recientemente han intensificado su política de aislamiento y de estrangulación de la RPDC.

En el pasado, los E.E.U.U. nunca escondieron su voluntad de agredir la RPDC y justificaron las tentativas de lanzar una nueva Guerra de Corea a pretexto de toda clase de « amenazas », incluida la amenaza de una « invasión del Sur » por la RPDC, de una « posible ataque nuclear », de una « amenaza de ataque terrorista » ; todo esto con el fin de establecer su dominación política y militar sobre la RPDC.

La administración Bush declaró el aislamiento de la RPDC como objetivo de política extranjera y propuso el imaginario « problema nuclear » para hacer estallar la pretendida « crisis nuclear ».

La cuestión nuclear en la península coreana es el producto de la política americana de hostilidad respecto a la RPDC. Los E.E.U.U. se comprometieron a fondo para crear una gran presión internacional a fin de colgarle el sambenito a la RPDC de un problema nuclear inexistente y de intensificar su ofensiva militar provocadora contra la RPDC.

Los halcones americanos ya laboraron por poner en pie el pretendido « plan de contingencia », un plan de guerra agresiva, destinado a hacer frente a toda « contingencia » en la península coreana. Con este fin han desplegado una presencia americana sobre y alrededor de la península coreana, equipada de tropas militares suplementarias, evocando la posibilidad de ataques preventivos contra la RPDC.

En marzo, los E.E.U.U. y las tropas militares de Corea del Sur hicieron ejercicios militares de envergadura simulando un ataque nuclear preventivo contra la RPDC. Estos ejercicios mobilizaron centenares de miles de soldados, una batería de aviones de combate y varios equipamientos de ataque nuclear.

Hablando fomalmente de una « solución pacífica » a la cuestión nuclear en la península coreana, los E.E.U.U. transformaron la crisis nuclear en juegos de guerra aventuristas.

Camaradas delegados,

Hoy, el Partido del Trabjo de Corea, el Ejército Popular de Corea y el Pueblo coreano son estrechamente unidos en un solo corazón en torno al camarada Kim Jong Il bajo su dirección revolucionaria de prioridad al ejército – política que llamamos « la política de Songun » – y se comprometen a toda fuerza para construir un estado socialista poderoso y próspero.

El gran dirigente, el Camarada Kim Jong Il declaró : « Sólo con nuestras fuerzas armadas poderosas y revolucionarias podremos triunfar en nuestra revolución, defender la revolución victoriosa y trazar el destino de nuestro país y de nuestra nación en toda independencia. »

La política de Songun, eso es de prioridad al ejército, empleada por el Camarada Kim Jong Il es una política que permite al Ejército popular de Corea aumentar su potencia, su invencibilidad y el potencial de sus fuerzas armadas a fin de defender la nación. Esta política propone la construcción interna de la revolución y acelera con potencia la construcción socialista, con el Ejército popular como pilar.

Con la política revolucionaria prudente de Songun, el respectado Camarada Kim Jong Il construyó una potente capacidad nacional de defensa e hizo del Ejército popular de Corea un ejército invencible, garantizando la revolución coreana.

Como las fuerzas armadas nacionales y la capacidad de defensa nacional no estén lo suficiente potentes para rechazar toda agresión extranjera, el país podrá ser conquistado por el enemigo. Es una lección seria de la historia de Corea y de la historia del mundo.

La política de Songun del respectado Camarada Kim Jong Il es la única que permite al pueblo coreano llevar la revolución y su edificación por sus propias fuerzas a buen término, en conformidad con la realidad de su país.

La experiencia concreta de la revolución coreana demuestra claramente que la idea y la política de Songun desarrollada por el respectado Camarado Kim Jong Il constituyen una preciosa espada para vencer todos los enemigos potentes, para asegurar el progreso victorioso de la causa revolucionaria a través de todas las pruebas y dificultades y para asegurar el desarrollo independiente del país y de la nación.

Quedaremos fieles al gran estandarte de la política de Songun en nuestra lucha para aplastar las maniobras militares y las acciones de envergadura de los imperialistas, a fin de defender la soberanía y la dignidad de nuestra nación y de cumplir nuestra causa histórica: construir un estado socialista potente y próspero.