Contribución
al 12° Seminario Communist International
El Partido Marxista-Leninista y el Frente Anti-Imperialista ante la Guerra
Bruselas,
2-4 de mayo, 2003
www.icsbrussels.org , ics[at]icsbrussels.org
Partido Comunista de Dinamarca ML, Sven Tarp, Secretario Internacional
Experiencias de los comunistas daneses en el movimiento contra la guerra
Camaradas:
Es con gran vergüenza que tenga que informarles que mi país, Dinamarca, no sólo formó parte de la llamada coalición que bajo la dirección de los EE.UU. atacó cobarde y militarmente a Iraque, sino que también fue el único país de esta coalición que oficialmente declaró la guerra a Iraque. Ni siquiera el gobierno de EE.UU. dio tal paso que se debe al hecho de que el actual gobierno de mi país es un gobierno neoliberal de derecha que se apoya en un Partido xenófobo de la extrema derecha.
Voy a hablar brevemente sobre algunos aspectos de nuestra táctica y nuestras experiencias en el movimiento por la paz, contra la guerra. Nuestra intervención en este movimiento se basa en una análisis tanto de la situación objetiva a nivel nacional e internacional come de la situación subjetiva en nuestro país.
A pesar de tener cierto nivel de compresión del carácter imperialista del proyecto de los grandes monopolios europeos, la UE, en general no se puede decir que la conciencia política de la clase obrera y el pueblo daneses sea muy alta en estos momentos. Una sola indicación es el hecho de que, desde el año 1985, apenas hemos tenido manifestaciones con más de mil personas. La más importante excepción fue la manifestación que organicemos contra la cumbre de la UE en Copenhague en el mes de diciembre de 2002. Incluso ganamos en el año 2000 un referéndum contra la moneda única, el euro, sin una sola manifestación. Todo esto significa que la aplastante mayoría de la juventud de nuestro país nunca ha vivido la experiencia de participar en una manifestación política, sea cual sea su objetivo.
¿Y ahora qué pasa? Hemos visto las manifestaciones más grandes de los últimos 18 años. Los participantes han sido de mi generación y –en su gran mayoría y lo que es muy importante– jóvenes y muy jóvenes. Según los sondeos estamos ante la generación de jóvenes más a la izquierda desde 1968.
¿Cómo interpretar este cambio? Pensamos que hasta cierto punto se debe a la herencia del llamado movimiento anti-globalización que viene desarrollándose ampliamente desde hace 4 años. Es bien sabido que fue muy difícil movilizar a este movimiento contra las guerras de Yugoslavia en 1999 y Afganistán en 2001 porque no entendía la relación entre los grandes desigualdades sociales en el mundo y las guerras lanzadas por el imperialismo. Ahora esta comprensión está brotando entre muchos jóvenes y esperamos que esta y otras ideas correctas se vayan cristalizando en el próximo futuro.
En estas consideraciones –y otras, por supuesto– se basa nuestra línea táctica de intervención en el movimiento actual. En resumen se puede decir que se desarrolla en torno a dos principios: la ampliación y la profundización.
Por un lado, los comunistas defendemos abiertamente la construcción de un frente amplio contra la guerra formado por múltiples fuerzas políticas, sociales y religiosas, o sea incluyendo a todos los que por uno u otro motivo se oponga a la guerra. Este frente, pos su propia naturaleza, es un frente heterogéneo, es decir no es un frente declarado anti-imperialista aunque, objetivamente, se dirige contra la política de guerra del imperialismo. De esta forma, pensamos que el pueblo danés puede dar su mayor aporte a la lucha contra la guerra en la coyuntura actual. Y es evidente que trabajemos por que la clase obrera juegue un papel cada vez más central dentro de este frente.
Por otro lado, los comunistas pensamos que el movimiento contra la guerra debe adoptar una conciencia cada vez más anti-imperialista y que esta tarea nos toca a nosotros, los comunistas, que debemos intervenir directamente en el movimiento con nuestro propio discurso anti-imperialista y socialista.
Esta doble táctica –de ampliar y profundizar– nos permite tanto formar parte de la misma dirección del movimiento amplio, es decir de los comités unitarios por la paz, como tener acceso directo a las amplias masas con nuestro propia identidad y mensaje político e ideológico para asegurar que poco a poco vayan cristalizándose las ideas correctas, especialmente entre la juventud.
El tiempo no me permite mencionar más que un ejemplo de como intervenimos política e ideológicamente. Cuando los EE.UU. no lograron la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, la Socialdemocracia entró masivamente en el movimiento por la paz, reflejando la división que existe en la burguesía danesa –y europea– en cuanto a esta guerra. Su mensaje fue muy claro: Estamos en contra de la guerra de EE.UU. porque se realiza sin la autorización de la ONU, pensamos que la única fuerza que puede constituir un contrapeso a los EE.UU. es la UE y, por lo tanto, la UE debe considerarse la mayor y más importante movimiento de paz.
¿Cuál fue nuestra respuesta? Que está bien que la Socialdemocracia por fin se incorpore en el movimiento por la paz porque aumenta la oposición contra la guerra concreta pero que sería un desastre si el movimiento no mantuviera una posición independiente frente a cualquier proyecto imperialista. de tal forma, no solamente nos opusimos al imperialismo más peligroso, el Gringo, sino también aprovechamos el momento para denunciar aún más al imperialismo más cercano, o sea el imperialismo europeo sobre la base del eje franco-alemán. Y de tal forma también contribuimos a salvar el mismo movimiento de paz frente a la gigantesca presión pro-euroimperialista de la Socialdemocracia.
Finalmente, durante la campana contra la guerra también hemos enfocado en la cuestión de la construcción orgánica del proyecto comunista para poder prepararnos aún mejor de cara al futuro. Para planificar y mejorar nuestra intervención hemos construido comisiones comunistas unitarias junto con otras fuerzas comunistas, lo que nos permite acercarnos aún más a otro de nuestros objetivos, la construcción de un gran Partido Revolucionario de la clase obrera de Dinamarca a través de la unificación –o reunificación– de os comunistas daneses en un mismo Partido, objetivo que por fin está concretizándose y que esperamos que tenga lugar en los próximos años.
Gracias.