Contribución al Seminario Comunista Internacional
"Crisis económicas y la posibilidad de una gran crisis mundial"
Bruselas, 2-4 mayo de 2002

www.icsbrussels.org , ics[at]icsbrussels.org

Ludmil Kostadinov,
Redacteur principal de "Rabotntchesky vestnik",
Organo del Partido Comunista de Bulgaria

El peligro de una nueva crisis económica

"Recuerdan ustedes la situación en los países capitalistas de hace dos años y medio… De la aureola alrededor de los Estados Unidos como el país del capitalismo pura-sangre." Los cantos triunfantes de la "floración", las reverencias delante del dólar. Los elogios de las nuevas tecnologías, de la eficacidad capitalista.

El anuncio de la era de la "mejoría" del capitalismo y la salud infalible de la estabilización capitalista.

Esto era así ayer. ¿Y cuál es hoy es el cuadro?

Ahora, es la crisis en todos los países capitalistas industrializados. En vez de "floración", se asisten a la miseria de las masas y el ascenso galopante del desocupado. A las ilusiones sobre la potencia infalible del capitalismo y en particular el de la América del Norte. Los cantos victoriosos en el honor del dólar se hacen más escasos."

Estas líneas son ecrites en 1930 en el informe político del Comite Central al 16avo Congreso del Partido Comunista bolchevique de la URSS.

La crisis de 1929 se conoce como una "crisis de superproducción", aunque sea más conveniente llamarla "la crisis de la miseria", ya que los productos fabricados no es que no respondan a la solución de las necesidades, sino que debido a los problemas de solvencia de la sociedad. Esta crisis dura 4 años y esta considerada como la más profunda y más desvastadora de la historia del capitalismo hasta nuestros días. Ella había tocado mucho de los países industrializado, y en primer lugar los Estados Unidos donde la producción industrial cae a un 46%, mientras que el número de los desempleados era de 13 millones.

Esta crisis era tanto más sorprendente, cuando que ella se desarrollaba en las condiciones particulares de la existencia de un otro modo socio-económico en el mundo, realizado por el primer Estado socialista, que por su desarrollo económico exitoso, demostraba las ventajas del nuevo sistema social. Mientras que millones de gente perdían su trabajo en el mundo capitalista, en 1931 en la URSS el desempleo estaba definitivamente liquidado. La URSS demuestra al mundo entero que la producción puede crecer, y sobrecrecer a ritmos desconocidos en el mundo capitalista, creando crisis que no conllevan la miseria al pueblo, sino que a un incesante aumentación del nivel de vida de la población.

¿Cuáles métodos utiliza el capital para superar la crisis de 1929?

En primer lugar, la lucha de cada gran país capitalista para extender su esfera de dominación económica a expensas de sus competidores. En segundo lugar, el refuerzo de la explotación de los países dependientes y de las colonias. Tercero, la transferencia del peso y las consecuencias de la crisis sobre la espalda de la clase obrera y de los pequeños comerciantes y propietarios en su propio país. Y finalmente, la agresión militar contra la URSS, sólo país socialista del mundo en la época.

Resumidamente, la burguesía buscaba una salida de la crisis en el fascismo en la política interior y en la guerra en la política exterior. Conocemos el resultado de estos esfuerzos: victoria del fascismo en Alemania, Guerra Mundial, decenas de millones de víctimas, destrucciones enormes, miseria y sufrimiento de todo el pueblo en el mundo, incluido el pueblo de los países imperialistas. Y a fin de cuentas, esto era el fracaso de la fuerza principal, la Alemania fascista y sus aliados, y la victoria de la revolución socialista en muchos países de Europa y Asia.

Mientras que el capitalismo buscaba una salida de la crisis en el fascismo y la guerra, el pueblo lo tiene en la revolución y el socialismo.

¿Cuál es hoy la situación, al alba del XXI siglo?

La esencia del capitalismo no ha cambiado durante estos setentas últimos años. La razón profunda de las crisis -la contradicción entre el carácter social de la producción y el modo privado de la apropiación de la plusvalía- es tan aparente que en los años '30. El desarrollo de las fuerzas productivas durante estos 70 años permitió realizar productos en cantidades claramente más elevados, mientras que los resultados de esta producción son absorvidos por un número más limitado de propietarios.

Las estadísticas ponen de manifiesto que parallelement al aumento de la producción a escala mundial, la brecha entre pobres y ricos también aumenta. Mientras que hace 40 años, el 20% más ricos del mundo tenían una renta 30 veces más elevada que el 20% los más pobres, esta brecha fue multiplicada hoy por 80. El número de gente que vive bajo el nivel de pobreza en el Tercer-mundo progresa de 300 millones en los 10 últimos años, sin contar los millones de pobres en las "nuevas democracias" en Europa del Este.

Hoy la crisis no aún tocado los Estados Unidos y los principales países capitalistas en el punto de 1929, pero ella ha podido devastar la economia de los países del Tercer mundo y probablemente de los "nuevos democraties". Para estos países, entre los cuales está Bulgaria, la crisis es ya un hecho. Desde hace doce años Bulgaria está en una crisis constante.

La reducción de la producción sobrepasa a la de los Estados Unidos de 1929-1933 y no hay ninguna señal de mejoramiento de la economia al nivel anterior de la restauración del capitalismo. Al mismo tiempo, la pobreza creciente agudiza las contradicciones y lleva a una crisis politíca constante.

Según las estadísticas oficiales el producto interior bruto (el PIB) de la Bulgaria repres en un 1999 el 70% del de 1989. El poder adquisitivo de Bulgaria sobre el marche mundial ha bajado 4 veces (48 mil millones de doláres de baja sin tener en cuenta la desvalorización del dólar entre 1989 y 1999)

En 1989 el PIB era de 48 mil millones de leva y el tipo cambio medio - 0,83 leva por dólar para el comercio exterior, mientras que en 1999 el PIB baja a 12,4 mil millones de dólares (el PIB representa 22,8 mil millones de leva y el tipo d`ech medio - 1,84 leva por dólar para el comercio exterior). Es el resultado de la desaparición mercado internacional de los países socialistas y del COMECON.

En 1989 el desempleo no existía, ahora que según las estadísticas oficiales en 1999 el número de los parados es de 610.000 y el tipo del desempleo se eleve a 16 %.

En una serie de las "nuevas democracias", sobretodo en el territorio de la ex-Unión Soviética y en los Balcanes, la resistencia de las masas es reprimida por el terror abierto, o bien provoca guerras. Señales de fascismo reaparecen y son visibles.

La situación es aún más grave en el Tercer-mundo donde la crisis es mucho más profunda y comenzado mucho antes que en los ex-países socialistas.

Desde el inicio 2001, los fenómenos de crisis aguda se extienden también a los países industriales, e incluso a los Estados-Unidos mismos. La "recesión" toca más profondemente precisamente en el sector de las "nuevas tecnologías" que se refiere a la informática, a las telecomunicaciones, el Internet, etc.

Hoy en día, como en los años '30, el capitalismo no es el único sistema que domina el mundo. A pesar de la restauración del capitalismo en la URSS y Europa del Este, hoy casi el 20% de la población del mundo vive en los países socialistas. Otra vez, como hace 70 años, el imperialismo busca la salida de la crisis en el fascismo y la guerra. Salvo que la guerra por la dominación mundial se llame hoy "guerra contra el terrorismo" y el fascitización de la política interior, la represión, el terror contra las fuerzas progresistas se hacen en nombre "de la seguridad" bajo la bandera de la "lucha con el terrorismo". Hoy aún, como hace 70 años, el fascismo y la guerra no salvarán al imperialismo y no harán más que aportar al pueblo innumerables víctimas, sufrimientos y destrucciones. Sin duda alguna, las fuerzas reactionarias tendrán el mismo destino que el Reich hitlerien.

Para los pueblos, la única salida de la crisis engendrada por el capitalismo y la guerra imperialista esta en la revolución y en el socialismo.

Sofía, 10 de abril 2002 de Ludmil Kostadinov

Traducido por Petia Candeva París, 11 de abril de 2002