Globalización o el imperialismo, fase superior del capitalismo: una categoría específica a enfrentar
Por
el equipo de trabajo teórico del
Partido Comunista (Marxista-Leninista), República Dominicana
Contribución al Seminario Comunista Internacional
"La revolución socialista mundial en las condiciones de la globalización imperialista"
Bruselas, 2 - 4 de mayo 2001
1.-Lenin y el problema nacional y la lucha por la autodeterminación de las naciones oprimidas
Antes y después de escribir Vladimir Ilich Lenin el "Imperialismo, face superior del capitalismo", mostró especial atención sobre el problema colonial y la lucha por la autodeterminación de las naciones sometidas a la dominación de las metrópolis coloniales y adelantándose un siglo, planteó que a diferencia de la dominación colonial clásica que tomaba en consideración la conquista de materias primas y de mercados, en esta categoría, el imperialismo, fase superior del capitalismo, tomaba interés principalísimo el capital financiero, como capital parasitario, el cual se manifestaba, no tan sólo en la sobre-explotación de la clase obrera de las metrópolis coloniales, quienes a través de la plusvalía tenían que pagar al capital parasitario su tributo, sino también y muy especialmente la exportación de capitales hacia las colonias.
Ese entroncamieto, no sólo hacía factible la unidad de todos los obreros del mundo explotados por el capital como lo planteó correctamente Carlos Marx bajo la consigna "Proletarios del mundo, uníos", sino que también unía a la lucha a pueblos y naciones coloniales o neocoloniales en un frente común ampliando la consigna a "Proletarios, y pueblos y naciones oprimidas del mundo, uníos contra el imperialismo".
Este justo planteamiento desarrollado por Mao Tsetung fue enfrentado por toda suerte de trotkista y oportunistas que no podían entender que la clase obrera de los países desarrollados, imperialistas, no podían lograr su liberación de la explotación del capital monopolista de Estado, si no contribuían a desmembrar la dominación colonial de sus metrópolis ayudando directamente a la autodetereminación de las colonias o neo-colonias.
Según Lenin: "El imperialismo es la fase superior del desarrollo del capitalismo. En los países adelantados, el capital sobrepasó los marcos de los Estados nacionales y colocó al monopolio en el lugar de la competencia, creando todas las premisas objetivas para la realización del socialismo. Por eso, en Europa occidental y en Estados Unidos se plantea en la orden del día la lucha revolucionaria del proletariado por el derrocamiento de los gobiernos capitalistas y por la expropiación de la burguesia. El imperialismo empuja a las masas hacia esta lucha al agudizar en grado enorme las contradicciones de clase, al empeorar la situación de las masas, tanto en el sentido económico -- trusts, carestía -- como en el político: ascenso del militarismo, mayor frecuencia de las guerras, recrudecimiento de la reacción, afianzamiento y ampliación de la opresión nacional y de la rapiña colonialista. El socialismo victorioso debe necesariamente realizar la democracia total; por consiguiente, no sólo tiene que poner en práctica la absoluta igualdad de derechos entre las naciones, sino también realizar el derecho de las naciones oprimidas a su autodeterminación, es decir, el derecho a la libre separación política. Los partidos socialistas que no demostraran en toda su actividad, ahora, durante la revolución, como luego de su victoria, ser capaces de liberar a las naciones avasalladas y construir las relaciones con las mismas sobre la base de una unión libre -- y una unión libre, sin libertad de separación, es una frase mentirosa --, esos partidos cometerían una traición al socialismo. "
En otras palabras: "El proletariado de las naciones opresoras no puede limitarse a pronunciar frases generales, estereotipadas, contra las anexiones y por la igualdad de derechos de las naciones en general, frases que cualquier burgués pacifista repite. El proletariado no puede silenciar el problema, particularmente "desagradable" para la burguesía imperialista, relativo a las fronteras de un Estado basado en la opresión nacional. El proletariado no puede dejar de luchar contra el mantenimiento por la fuerza de las naciones oprimidas dentro de las fronteras de un Estado determinado, y eso equivale justamente a luchar por el derecho a la autodeterminación. Debe exigir la libertad de separación política de las colonias y naciones que "su" nación oprime. En caso contrario, el internacionalismo del proletariado sería vacío y de palabra; ni la confianza, ni la solidaridad de clase entre los obreros de la nación oprimida y la opresora serían posibles; quedaría sin desenmascarar la hipocresía de los defensores reformistas y kautskianos de la autodeterminación, quienes nada dicen de las naciones que "su propia" nación oprime y retiene por la fuerza en "su propio" Estado. "
Por otra parte, los socialistas de las naciones oprimidas deben defender y poner en práctica con especial ahínco la unidad completa e incondicional, incluyendo en ello la unidad organizativa, de los obreros de la nación oprimida con los de la nación opresora. Sin eso no es posible defender la política independiente del proletariado y su solidaridad de clase con el proletariado de otros países, en vista de todos los engaños, traiciones y fraudes de la burguesía. Pues la burguesía de las naciones oprimidas siempre trasforma las consignas de liberación nacional en engaño a los obreros: en la política interna utiliza estas consignas para los acuerdos reaccionarios con la burguesía de las naciones dominadoras (por ejemplo, los polacos de Austria y Rusia, que entran en componendas con la reacción para oprimir a los judíos y ucranianos); en política exterior, trata de concertar negociaciones con una de las potencias imperialistas rivales, para realizar sus fines de rapiña (la política de los pequeños países de los Balcanes, etc.).
2.-El punto de vista de Carlos Marx
Asímismo se puede demostrar, que en lo que se refiere a la dominación colonial también Carlos Marx planteó muy correctamente el problema nacional...
En contraposición a los demócratas pequeñoburgueses, Marx veía en todas las reivindicaciones democráticas sin excepción, no un hecho absoluto, sino la expresión histórica de la lucha en las masas populares, dirigidas por la burguesía, contra el feudalismo. No hay una sola de estas reivindicaciones que no pudiera servir, y que no haya servido en ciertas circunstancias, de instrumento de engaño de los obreros por parte de la burguesía. Destacar en este sentido una de las reivindicaciones de la democracia política, o sea, la autodeterminación de las naciones, para contraponerla a las demás, es radicalmente falso desde el punto de vista teórico. En la práctica, el proletariado sólo puede conservar su independencia subordinando su lucha por todas las reivindicaciones democráticas, sin excluir la re pública, a su lucha revolucionaria por el derrocamiento de la burguesía.
Por otra parte, en contraposición a los proudhonianos, que "negaban" el problema nacional "en nombre de la revolución social", Marx, teniendo en vista más que nada los intereses de la lucha de clase del proletariado de los países adelantados, destacaba en un primer plano el principio fundamental del internacionalismo y del socialismo: no puede ser libre un pueblo que oprime a otros.
3.-Lenin analizando al imperialismo como fase superior del capitalismo y la categoría de oligarquía financiera
La obtención de elevadas ganancias monopolistas por los capitalistas de una de las numerosas ramas de la industria de uno de los numerosos países, etc., da a los mismos la posibilidad económica de sobornar a ciertos sectores obreros y, temporalmente, a una minoría bastante considerable de los mismos, atrayéndolos al lado de la burguesía de una determinada rama industrial o de una determinada nación contra todas las demás. El antagonismo cada día más intenso de las naciones imperialistas, provocado por el reparto del mundo, refuerza esta tendencia. Es así como se crea el lazo entre el imperialismo y el oportunismo, el cual se ha manifestado, antes que en ninguna otra parte y de un modo más claro, en Inglaterra, debido a que varios de los rasgos imperialistas del desarrollo aparecieron en dicho país mucho antes que en otros. A algunos escritores, por ejemplo, a L. Mártov, les place esquivar el hecho de la relación entre el imperialismo y el oportunismo en el movimiento obrero -- hecho que salta actualmente a la vista de un modo particularmente evidente -- por medio de razonamientos llenos de "optimismo oficial" (en el espíritu de Kautsky y Huysmans) tales como: la causa de los adversarios del capitalismo sería una causa perdida si precisamente el capitalismo avanzado condujera al reforzamiento del oportunismo o si precisamente los obreros mejor retribuidos se inclinaran al oportunismo, etc. No hay que dejarse engañar sobre la significación de ese "optimismo": es un optimismo con respecto al oportunismo, es un optimismo que sirve de tapadera al oportunismo. En realidad, la rapidez particular y el carácter singularmente repulsivo del desarrollo del oportunismo no sirve en modo alguno de garantía de su victoria sólida, del mismo modo que la rapidez de desarrollo de un tumor maligno en un cuerpo sano no puede hacer más que contribuir a que dicho tumor reviente más de prisa, a librar del mismo al organismo. Lo más peligroso en este sentido son las gentes que no desean comprender que la lucha contra el imperialismo, si no se halla ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo, es una frase vacía y falsa.
Pero las definiciones excesivamente breves, si bien son cómodas, pues resumen lo principal, son, no obstante, insuficientes, ya que es necesario deducir de ellas especialmente rasgos muy esenciales del fenómeno que hay que definir. Por eso, sin olvidar la significación condicional y relativa de todas las definiciones en general, las cuales no pueden nunca abarcar en todos sus aspectos las relaciones del fenómeno en su desarrollo completo, conviene dar una definición del imperialismo que contenga sus cinco rasgos fundamentales siguientes, a saber: 1) la concentración de la producción y del capital llegada hasta un grado tan elevado de desarrollo que ha creado los monopolios, que desempeñan un papel decisivo en la vida económica; 2) la fusión del capital bancario con el industrial y la creación, sobre la base de este "capital financiero", de la oligarquía financiera; 3) la exportación de capital, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere una importancia particular; 4) la formación de asociaciones internacionales monopolistas de capitalistas, las cuales se reparten el mundo, y 5) la terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes. El imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en la cual ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha adquirido una importancia de primer orden la exportación de capital, ha empezado el reparto del mundo por los trusts internacionales y ha terminado el reparto de todo el territorio del mismo entre los países capitalistas más importantes.
Luego sobrevino la II Guerra Mundial que confirmó todas las previsiones realizadas por Lenin en "el imperialismo, fase superior del capitalismo", y que se prolongan con igual intensidad hoy día.
Ochenta y cinco años después
En contraste flagrante con el papel destructivo actual del FMI, sus arquitectos querían que esas instituciones salvaguardaran la estabilidad de las economías nacionales. En las palabras de Henry Morgenthau, Secretario del Tesoro de los EE.UU., en su declaración de clausura de la Conferencia (22 de julio de 1944): "Vinimos aquí para desarrollar métodos que eliminen los males económicos - la devaluación monetaria competitiva y los obstáculos destructivos al comercio - que precedieron a la guerra actual. Hemos tenido éxito en este esfuerzo".
La humanidad está viviendo en la era "de la globalización y economía de mercado", o sea el imperialismo como fase superior del capitalismo, en la era de la hegemonía del capital financiero, una crisis económica de una escala sin antecedentes que lleva al empobrecimiento acelerado de grandes sectores de la población del mundo. Al forzar el capital financiero internacional la caída de las monedas nacionales en todas las regiones del universo ha contribuido a desestabilizar las economías nacionales mientras precipita a países enteros a una pobreza desastrosa.
La crisis en cuestión no se limita al Sudeste Asiático ni a la ex Unión Soviética. El colapso en el nivel de vida de las masas está teniendo lugar de manera abrupta y simultánea en un gran número de países, incluída la República Dominicana. Esta crisis mundial es más devastadora que la Gran Depresión de los años 30 ya que abarca la crisis cíclica de la economía norteamericana en el comienzo del 2001 y la del Japón. Tiene profundas implicaciones geopolíticas: entre ellas la dislocación económica ha sido acompañada también por el estallido de conflictos regionales, la ruptura de sociedades nacionales y, en algunos casos, la destrucción de países enteros como es el caso de Yogoeslavia.
La existencia de una crisis financiera mundial como parte de la crisis mundial del capitalismpo es negada por los medios occidentales, sus impactos sociales son desvalorados o deformados. "Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver..."
Nota: En el desarrollo de este tema se asumen textos de Michel Chossudovsky
La crisis financiera mundial, su evolución
La caída de los mercados de las monedas asiáticas (iniciada a mediados de 1997) fue seguida en octubre de 1997 por la fusión dramática de las mayores bolsas del mundo. En el despertar incierto de la recuperación temporaria de Wall Street a principios de 1998 estimulada sobre todo por la estampida fuera de los mercados de valores y financieros del Japón volvió a caer unos meses más tarde para alcanzar un nuevo momento crucial en agosto con la espectacular bajada en picada del rublo ruso. El Dow Jones cayó 554 puntos el 31 de agosto (la mayor caída en la historia de la bolsa de Nueva York) llevando en septiembre a la fusión dramática de los mercados de valores en todo el mundo. En unas pocas semanas (desde la cima de 9,337 del Dow a mediados de julio), se habían evaporado 2,300 billones de dólares de "ganancias sobre el papel" del mercado de valores de los EE.UU. La caída libre del rublo había llevado a los bancos comerciales más grandes de Moscú a la bancarrota, conduciendo a una absorción potencial del sistema financiero ruso por un puñado de bancos y corredores de bolsa occidentales. Por otra parte, la crisis ha creado el peligro de una insolvencia masiva a los acreedores occidentales de Moscú incluyendo a los bancos Deutsche y Dresdner.
En el 2001, apenas tres años después, el Nasdaq, que es el índice que mide el crecimiento de los procesos de desarrollo tecnológicos, la esperanza del capitalismo para su eternización, cayó desde su mejor momento el 10 de marzo del 2000 en un 58%. El mercado bursátil japonés que llegó en 1989 a su punto más alto, ahora sigue un 67% más bajo de ese nivel. También el índice Dow Jones cae en un 2.29%
Desde el comienzo de las reformas macroeconómicas de Rusia, después de la primera inyección de la "terapia de choque" del FMI en 1992, se ha confiscado (a través de los programas de privatización y quiebras forzadas) y transferido a manos de capitalistas occidentales unos 500 billones de dólares de activos rusos -incluyendo plantas del complejo militar-industrial, infraestructuras y recursos naturales-.
¿Quienes desataron la Guerra financiera?
La carrera desordenada a nivel mundial por apropiarse de riquezas a través de la "manipulación financiera" es la fuerza detrás de esta crisis. Es también la fuente de agitación social y de devastación social. Según el conocido especulador con divisas y billonario George Soros (que hizo 1,6 billones de dólares de ganancias especulativas con la caída dramática de la libra inglesa en 1992) "la extensión del mecanismo de mercado a todos los terrenos tiene el potencial de destruir a la sociedad". Es la oligarquía financiera en acción.
Esta manipulación de las fuerzas del mercado por parte de actores poderosos constituye una forma de guerra financiera y económica. No es necesario recolonizar territorios perdidos o enviar ejércitos invasores. A fines del siglo veinte, la "conquista de naciones" directa, significando el control sobre los activos productivos, la mano de obra, los recursos naturales y las instituciones puede ser realizada de manera impersonal desde la sala del consejo de una corporación: Las órdenes se envían desde una computadora o desde un teléfono celular. Los datos pertinentes son transmitidos instantáneamente a los principales mercados financieros - resultando a menudo en inrupciones inmediatas en el funcionamiento de las economías nacionales.
La guerra financiera también aplica instrumentos especulativos complejos, incluyendo toda la gama del comercio de derivados, transacciones de futuros de comercio exterior, opciones de divisas, fondos de inversión, fondos indexados, etc. Se ha utilizado instrumentos especulativos con el propósito último de capturar la riqueza financiera y de adquirir el control sobre los activos productivos.
Leamos las palabras del Primer Ministro de Malasia Mahathir Mamad: "Esta devaluación deliberada de la moneda de un país por los especuladores con divisas únicamente para obtener ganancias es una negación seria de los derechos de las naciones independientes". La apropiación de la riqueza global mediante la manipulación de las fuerzas del mercado es apoyada regularmente por las letales intervenciones macroeconómicas del FMI que actúa casi simultáneamente en el trastorno despiadado de las economías nacionales en todo el mundo.
La guerra financiera no conoce fronteras territoriales ni tiene amigos o enemigos políticos. En Corea, Indonesia y Tailandia, las bóvedas de los bancos centrales fueron saqueadas por especuladores institucionales mientras las autoridades monetarias trataban en vano de reforzar sus monedas debilitadas. En 1997, más de 199 billones de dólares de las reservas de divisas de Asia fueron confiscadas y transferidas en cosa de meses a manos financieras privadas. Con el paso de las devaluaciones monetarias, los ingresos reales y el empleo se derrumbaron virtualmente en unas horas llevando a la pobreza masiva en países que habían logrado un progreso económico y social significativo en el período después de la guerra.
El chanchullo financiero en el mercado de las divisas extranjeras ha desestabilizado a las economías nacionales, creando así las condiciones previas para el saqueo ulterior de los activos productivos de los países asiáticos por los llamados "inversionistas buitres extranjeros"
En Tailandia, 56 bancos e instituciones financieras domésticas fueron clausuradas por órdenes del FMI y el desempleo aumentó virtualmente de un día a otro.
De manera similar en Corea, la "operación de rescate" del FMI ha lanzado una cadena letal de quiebras llevando a la liquidación directa de los llamados "bancos mercantiles aquejados".
Como resultado de la "mediación" del FMI (realizada en diciembre de 1997 después de consultas de alto nivel con los bancos comerciales y mercantiles más grandes del mundo). "se cerró un promedio de más de 200 compañías por día (....) 4,000 trabajadores fueron lanzados a las calles en calidad de desempleados". Resultando de la congelación de créditos y el "cierre instantáneo de bancos". La validación de leyes es forzada mediante el "chantaje financiero": si la legislación no es aprobada rápidamente de acuerdo con los plazos del FMI, los pagos según el rescate serían suspendidos con el peligro de una nueva especulación monetaria. Por su parte, el "programa de salida" patrocinado por el FMI (es decir quiebras forzadas) ha contribuido deliberadamente a fragmentar los chaebols a los que se invita ahora a establecer "alianzas estratégicas con firmas extranjeras" (significando su eventual control por el capital occidental). Con la devaluación, el costo de la mano de obra coreana también se ha desplomado: "Es ahora más barato comprar una de estas compañías (de alta tecnología) que comprar una fábrica - y usted recibe gratis toda la distribución y el reconocimiento de la marca y la mano de obra capacitada"...
El deceso de los bancos centrales
En muchos sentidos, la crisis mundial marca el deceso de los bancos centrales, significando la derogación de la soberanía económica nacional y la incapacidad del estado nacional de controlar la creación de moneda por mandato de la sociedad. Se quiere imponer a sangrer y fuego la dolarización o zonas del euro o el yen.
Y lo cierto es que las reservas de moneda en manos privadas de "especuladores institucionales" exceden ampliamente las capacidades limitadas de los bancos centrales del mundo. Estos últimos, actuando individual o colectivamente ya no pueden combatir la marea de actividad especulativa. Por esta razón, la política monetaria está en las manos de los acreedores privados que tienen la capacidad de congelar presupuestos del Estado, paralizar los procesos de pagos, devaluar la moneda de manera sistemática, frustrar el pago regular de salarios a millones de trabajadores (como en la ex Unión Soviética) y precipitar el colapso de programas sociales y de producción.
Mientras la crisis se profundiza, los ataques especulativos contra los bancos centrales se extienden a China, América Latina y el Medio Oriente con consecuencias económicas y sociales devastadoras. Este continuo pillaje de las reservas de los bancos centrales, sin embargo, no se limita de manera alguna a los países en vía de desarrollo. También ha afectado a varios países occidentales incluyendo Canadá y Australia donde las autoridades monetarias no han sido capaces de detener el declive de sus monedas nacionales. En Canadá, como resultado de ataques especulativos, se tomaron préstamos de financistas privados por billones de dólares para apuntalar las reservas del banco central. En la República Dominicana ya se ha lanzado la idea de la dolarización y la privatización del Banco Central.
Los grandes jugadores Goldman Sachs, Morgan Stanley, Deutsche Morgan Gruenfell, entre otros, están comprando los préstamos insolventes de los bancos japoneses a menos de 10 por ciento de su valor nominal. Bajo el mandato de Bill Clinton como presidente de los E.U., el Secretario del Tesoro, Robert Rubin como la Secretario de Estado Madeleine K. Albright, ejercieron presión política sobre Tokio insistiendo en nada menos que:"una adjudicación inmediata de los bancos malos del Japón preferentemente a "inversores buitres" estadounidenses y otros extranjeros a precios de emergencia. Para lograr sus objetivos, incluso están presionando a Japón para que re-escriba su constitución. reestructure su sistema político y su gabinete y rediseñe su sistema financiero. Una vez que los inversores extranjeros ganen control de los bancos japoneses, estos bancos comenzaron a apoderarse de la industria japonesa...."
¿Quienes son los acreedores y especuladores
Los principales bancos y agentes bursátiles del mundo son al mismo tiempo acreedores y especuladores institucionales. En el contexto actual, contribuyen (a través de sus asaltos especulativos) a desestabilizar las monedas nacionales, aumentando así el volumen de deudas denominadas en dólares. Entonces reaparecen como acreedores para cobrar esas deudas. Finalmente, se les convoca como "consejeros de política" o como consultores de "programas de bancarrota" patrocinados por el FMI y el Banco Mundial, de los cuales ellos son los beneficiarios finales.
¿Quién financia los rescates del FMI?
Bajo repetidos ataques especulativos, los bancos centrales asiáticos habían pactado una serie de contratos multibillonarios (en el mercado futuro de divisas) en un vano intento de proteger su moneda. Con el agotamiento total de sus reservas de moneda dura, las autoridades monetarias se vieron obligadas a pedir préstamos por grandes sumas de dinero bajo el acuerdo de rescate del FMI. Siguiendo un esquema diseñado durante la crisis mexicana de 1994-5, el dinero para un rescate, sin embargo, no está destinado a "rescatar al país", en la práctica el dinero nunca entró a Corea, Tailandia o Indonesia, fue destinado para rembolsar a los "especuladores institucionales", para asegurarse de que pudieran cobrar su botín multibillonario. A su vez, los tigres asiáticos han sido domesticados por sus amos financieros. Transformados en corderos acorralados para que paguen los intereses de esas inmensas deudas en dólares hasta bien avanzado el tercer milenio.
Pero, ¿"de dónde vino el dinero" para financiar esas operaciones multibillonarias? Sólo una pequeña parte viene de los recursos del FMI, que por cierto está bajo el control accionario de los E.U..
Comenzando con el rescate mexicano de 1995, se apeló a los países del G7 incluyendo al Tesoro de los EE.UU. para que hicieran grandes contribuciones de sumas globales a estas operaciones de rescate patrocinadas por el FMI llevando a aumentos considerables en los niveles de deuda pública. Pero, en una vuelta de tuerca irónica, la emisión de la deuda pública estadounidense para financiar los rescates es avalada y garantizada por el mismo grupo de bancos mercantiles de Wall Street involucrados en los asaltos especulativos. En otras palabras, aquellos que garantizan la emisión de la deuda pública (para financiar el rescate) son aquellos que al fin de cuentas se apropian del botín (por ejemplo como acreedores de Corea o Tailandia), es decir, que son los beneficiarios finales del dinero del rescate (lo que esencialmente constituye una "red de seguridad" para el especulador institucional). Claro, México tuvo que hipotecar sus riquezas petroleras...
Una medicina económica fuerte
Desde la crisis mexicana, el FMI ha jugado un papel crucial en la creación del "ambiente financiero" en el que los bancos y los gerentes de divisas globales conducen sus ataques especulativos. Los bancos globales ansían conseguir acceso a informaciones privilegiadas. Los ataques especulativos exitosos requieren la implementación simultánea por su cuenta de "una medicina económica fuerte" bajo los acuerdos de rescate del FMI. Los "grandes seis" de los bancos comerciales de Wall Street (incluyendo al Chase, Bank America, Citicorp y J.P. Morgan) y los "grandes cinco" de los bancos mercantiles (Goldman Sachs, Lehman Brothers, Morgan Stanley y Salomon Smith Barney) fueron consultados sobre las cláusulas a ser incluidas en los acuerdos de rescate.
En el caso de la deuda a corto plazo coreana, las instituciones mayores de Wall Street fueron convocadas el día de Nochebuena (24 de diciembre de 1997), para conversaciones de alto nivel en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Los bancos globales tienen un interés directo en la declinación de las monedas nacionales.
En abril de 1997, apenas dos meses después del comienzo de la crisis monetaria asiática, el Instituto de Finanzas Internacionales (IFI), un think tank basado en Washington que representa los intereses de unos 290 bancos y corredores bursátiles globales, había "urgido a las autoridades en los mercados en vía de desarrollo para que se opusieran a las presiones de aumento de las tasas de cambio donde fuera necesario...". Esta demanda (comunicada en una carta formal al FMI señala en términos que no dejan lugar a dudas que el FMI debiera propiciar un ambiente en el que se permitiera que las monedas nacionales declinaran.
Según el billonario y candidato presidencial estadounidense Steve Forbes: "¿Precipitó el FMI la crisis? Esta agencia propicia la apertura y la transparencia de las economías nacionales, pero rivaliza con la CIA en oscurecer sus propias operaciones. ¿Tuvo, por ejemplo, conversaciones secretas con Tailandia, abogando a favor de la devaluación que provocó instantáneamente la catastrófica cadena de acontecimientos?"(...) "¿Exacerbaron las prescripciones del FMI la enfermedad? Las monedas de estos países cayeron a niveles a niveles bajos absurdos".
La experiencia domininicana: Los acuerdos con el FMI han sido un desastre para la República Dominicana
El gobernador del Banco Central en 1998 ha venido ofreciendo cifras que implican un gran crecimiento económico, sin embargo eso nada tiene que ver ni con la rigurocidad de las estadísticas, ni mucho menos con un análisis científico que justifique que la política económica aplicada en nuestro país desde 1986 o si se quiere desde 1983, para referirnos a los acuerdos con el FMI, es correcta y permitiría el desarrollo de la nación.
En realidad la práctica ha demostrado todo lo contrario. Desde que se formalizaron los acuerdos con el FMI desde 1983 basados en una política de "choque", el Acuerdo de Facilidad Ampliada el 12 de enero de ese año, el Acuerdo Sombra o Puente en mayo de 1984, el Acuerdo Standby en abril de 1985, y los de 1992, 1993, se ha producido un estancamiento en la economía matizado por una gran inestabilidad.
Si analizamos los indicadores claves de los economistas para medir la tasa de crecimiento real de la economía, el PIB, tenemos que en la década que va desde 1981 hasta 1990, mientras el promedio del Producto Interno Bruto -PIB- fue de 1.8%, el crecimiento de la población promedió una tasa de 2.5%; lo que implica un retroceso en el per cápita... que en 1981 fue de 1,135 dólares y en 1985 cayó a 750 dólares.
Otras dos estadísticas claves son la formación de capital y la tasa de inflación: la primera muestra una caída dramática desde un 22% en el Producto Interno Bruto en la década del 80 al 10% en 1990; y la segunda se elevó en 1990 al 101% y nunca más ha bajado. Y aunque sería muy cierto que en turismo y zona franca, dos ramas de servicio, se puede anotar una decisiva contribución al equilibrio de la balanza de pagos, es evidente el grave estancamiento de las exportaciones de productos agropecuarios o industriales..
El promedio en la década de los 80 osciló entre 700 y 900 millones de dólares en las exportaciones, mientras que las importanciones crecieron por encima de los 1,800 millones. En 1992 el déficit de la balanza comercial fue de 1,450 millones de dólares. Otro grave revés se confirma en el aparato productivo. La producción agrícola se ha estancado en 285 millones de pesos y tanto ese sector agropecuario como el manufacturero se han derrumbado en por lo menos un 10% en la producción real. En el año 2000 las exportaciones fueron de apenas 700 millones de dólares mientras las importaciones subían a 3,780 millones de dólares. El país importa el 56% de todos los alimentos que consume.
Se ha incrementado la deuda externa de US$2,172 en 1980 a US$4,500 o más a diciembre de 1990... El empleo apenas ha crecido en un 2% y la inversión extranjera refrenada. Se anuncia que para pagar la deuda externa el gobierno va a colocar en el mercado internacional certificados financieros...
Y para la vida de las masas eso se dramatiza en este ejemplo: dese 1980 el consumo percápita del arroz ha disminuído de 120 libras a cerca de 96 en 1992, pasando en precio de $0.39 la libra en 1986 a $4.50 la libra en 1993... Los costos de producción crecieron de 182 pesos la tarea a 1,500 pesos. La producción de nergía eléctrica ha sido privatizada y apesar del fracaso en las operaciones de las empresas extranjeras, funcionarios del Banco Mundial y el BID insiste en que se privaticen las líneas de conducción y las hidroeléctricas.
Los movimientos de capitales, su desregulación
Las reglas internacionales que regulan los movimientos de dinero y capitales (a través de las fronteras internacionales) contribuyen a determinar "los campos de batalla financieros en los que los bancos y los especuladores libran sus ataques mortíferos. En su campaña mundial por apropiarse de riquezas económicas y financieras, los bancos globales y las corporaciones multinacionales han presionado activamente por la desregulación total de los flujos de capitales internacionales incluyendo el movimiento de dinero "caliente" y "sucio". Cediendo a estas exigencias (después de apresuradas consultas con los ministros de finanzas del G7) el Comité Interino del FMI adoptó un veredicto formal para liberalizar los movimientos de capitales en abril de 1998. El comunicado oficial indicó que el FMI procederá a una Enmienda de sus Artículos a fin de "convertir la liberalización de los movimientos de capital uno de los propósitos del Fondo y extender, en la medida de lo necesario, la jurisdicción del Fondo con este fin". El director general del FMI, Sr. Michael Camdessus, sin embargo concedió en un tono desapasionado que "una cantidad de países en vía de desarrollo pueden sufrir ataques especulativos después de abrir su cuenta de capitales" mientras reiteraba (ad nauseam) que esto puede ser evitado mediante la adopción de "políticas macroeconómicas sanas y sistemas financieros fuertes en los países miembro". (por ejemplo la "cura económica para el desastre" estándar del FMI). La resolución del FMI de liberalizar los movimientos de capital fue adoptada a puertas cerradas (ocultada conveniente de los ojos del público y con poca cobertura periodística).
Este acuerdo habría otorgado derechos afianzados a los bancos y a las corporaciones multinacionales anulando las leyes nacionales sobre las inversiones extranjeras y derogando los derechos fundamentales de los ciudadanos. El AMI constituye un acto de capitulación por parte de los gobiernos democráticos frente a los bancos y a las corporaciones multinacionales. El momento escogido era por cierto apropiado: Mientras la aprobación del AMI había llegado transitoriamente a un punto muerto, la desregulación de las inversiones extranjeras propuesta a través de un camino más expeditivo, había sido oficialmente lanzada: la Enmienda de los Artículos derogaría para todos los propósitos prácticos los poderes de los gobiernos nacionales para regular la inversión extranjera. También anularía los esfuerzos de los ciudadanos del mundo contra el AMI: se lograría la desregulación de la inversión extranjera, de un plumazo, sin la necesidad de un complicado acuerdo multilateral bajo los auspicios de la OCDE o de la OMC y sin el fastidio legal de un tratado global de inversiones basado en la ley internacional.
Creando un guardian financiero global y una reforma en el FMI
Mientras se desarrolla la carrera agresiva por la riqueza global y la crisis financiera alcanza alturas peligrosas, los bancos y los especuladores internacionales están ansiosos por jugar un papel más directo en la formación de estructuras financieras que les sean ventajosas, así como por "controlar " las reformas económicas en el ámbito de país. Los conservadores del mercado libre en los Estados Unidos (asociados con el Partido Republicano) han culpado al FMI por su conducta imprudente. A pesar del estatus intergubernamental del FMI, están exigiendo mayor control de los EE.UU. sobre el FMI. También han indicado que el FMI debiera realizar en el futuro un papel más plácido (similar al de las agencias de calificación de riesgos como Moody´s o Standard and Poor) mientras consignaban el financiamiento de los rescates multibillonarios al sector bancario privado. Después de haberlo discutido a puertas cerradas en abril de 1998 los más grandes bancos y compañías de inversión del mundo presentaron una iniciativa más inteligente (acomodada en un idioma más suave) a través de su vocero en Washington (el Instituto de Finanzas Internacionales). La proposición de los bancos consistía de la creación de un "Guardián Financiero - un llamado "Consejo Consultivo del Sector Privado" - a fin de supervisar regularmente las actividades del FMI. "El Instituto (de Finanzas Internacionales), con su membresía casi universal de las mayores firmas de finanzas privadas, está listo para trabajar con la comunidad oficial para adelantar el proceso." Respondiendo a la iniciativa de los bancos globales, el FMI ha llamado a pasos concretos "para fortalecer la participación del sector privado" en el manejo de las crisis" - lo que puede ser interpretado como "un arreglo para compartir el poder" entre el FMI y los bancos globales. La comunidad bancaria internacional también ha establecido su propio "Comité Directivo Sobre las Finanzas de los Mercados Emergentes" integrado por algunos de los financieros más poderosos del mundo incluyendo a William Rodes, Vice-Presidente del Citibank y a Sir David Walker, Presidente de Morgan Stanley.
La agenda oculta tras estas diferentes iniciativas es transformar gradualmente el FMI de su estatus actual como un organismo intergubernamental- en una burocracia con todas las de la ley que sirva más efectivamente los intereses de los bancos globales. Lo que es más importante, los bancos y los especuladores quieren tener acceso a los detalles de las negociaciones del FMI con los gobiernos miembros, lo que los capacitaría para posicionar cuidadosamente sus asaltos en los mercados financieros tanto antes como después de un acuerdo de rescate del FMI. Los bancos globales (apuntando a la necesidad de "transparencia") han llamado a que "el FMI provea detalles valiosos (sobre sus negociaciones con los gobiernos nacionales) sin revelar información confidencial..." Pero lo que quieren en realidad es información interna privilegiada. La presente crisis financiera no sólo lleva al ocaso de las instituciones estatales nacionales en todo el mundo, también consiste de un desmantelamiento (y posible privatización) de las instituciones de la post-guerra establecida por los padres fundadores de la Conferencia de Bretton Woods en 1944. No hay dudas que la hegemonía de la oligarquía financiera es una realidad que hay que enfrentar.
7 de marzo 2001
Contribución al Seminario Comunista Internacional
"La revolución socialista mundial en las condiciones de la globalización imperialista"
Bruselas, 2 - 4 de mayo 2001