La Cuba socialista frente a la globalización imperialista

Partido Comunista de Cuba

Contribución al Seminario Comunista Internacional

"La revolución mundial bajo condiciones de globalización imperialista"

Bruselas, 2 - 4 de mayo 2000

 

Un gran escritor uruguayo, Eduardo Galeano, publicó en los primeros años de la década del 90, un trabajo muy interesante y de muy fina agudeza, en el que expuso que el poder imperial, por su dominio de los medios, estaba imponiendo una verdadera subversión en el lenguaje. Los que fueron reaccionarios, se habían vuelto progresistas; los conservadores de siempre pasaron a ser liberales; los revolucionarios dejaron de serlo y se convirtieron conservadores. En fin, el mundo estaba desconocido y nadie entendía nada.

En medio de ese uso caprichoso y arbitario de izquierdas, derechas, centros, liberales, progresistas, etc. se abrió pasos posteriormente a una palabra mágica que como producto comercial maravilloso, explicaba todo lo que sucedía en el Planeta: globalización.

Dicho término dejó a un lado otros usos verbales que nada decían y menos aún, convencían. Sin poderlo percibir conscientemente, vimos que posmodernidad, fin de la historia y otras frases de moda muy bien escogida en los medios y que respondían claramente a una supuesta ausencia de ideología, desaparecieron sin decir adiós.

La globalización explicaba todo lo que sucedía en las comunicaciones, la cultura, la economía, el transporte, la información, etc.,en fin, el universo, hasta que finalmente ella sola asumió la definición del proceso mundial contemporáneo. La habilidad indiscutible de quienes controlan los medios de comunicación mundial, por un momento, logró impresionar al gran público y hacer creer que estábamos frente al nacimiento de una nueva era. Pasamos a ser testigos privilegiados del nacimiento de un "nuevo y maravilloso mundo" y lo mejor, sin compromiso ni relación con el pasado.

Sin embargo, ¿qué era realmente todo aquello?. ¿Se trataba de un acontecimiento milagroso caído del cielo que el final del siglo nos había regalado?. ¿ La historia ahora transcurría dejando a un lado su propia lógica de sucesión y comenzaba a funcionar sin solución de continuidad, partiendo de la nada como en los relatos bíblicos?.

Algún mérito le debemos reconocer a los debates que por entonces se abrieron. Ahora nadie puede afirmar que la globalización es un invento del siglo XX. Son muy pocos los que se atreven ya a negar que este proceso es diferente a la historia misma del capitalismo, desde que este dio sus primeros pasos, pasando por las diferentes etapas de desarrollo a costa de la Humanidad misma.

Me extiendo en estos antecedentes del término, para poder decir sin limitación ninguna en mi franqueza, que se trata de una supuesta nueva categoría que nació envuelta en el engaño, por razones que los centros ideológicos del imperio deben saber. Evidentemente que formó parte de la misma subversión del lenguaje, al decir de Galeano.

Ahora bien, como no podemos nosotros decir que el capitalismo, a pesar de sus consecuencias, es un invento macabro y sí aceptar que se trata de una etapa de la Historia, tenemos que hacer otro tanto con la globalización. En las condiciones actuales, debemos verla como una categoría histórica, transitoria por tanto, pero real en la presente coyuntura.

Nuestro Primer Secretario, el Comandante Fidel Castro, durante su intervención en la Cumbre de los Países del Grupo de los 77 se refirió al tema cuando afirmó lo que sigue:

"Nunca antes la humanidad tuvo un potencial científico tan formidable, una capacidad de generación de riqueza y bienestar tan extraordinaria, y nunca antes el mundo fue tan desigual y la inequidad tan profunda.

Las maravillas tecnológicas, que han hecho más pequeño al planeta en términos de comunicación y distancias, coexisten con la enorme y cada vez mayor distancia entre riqueza y pobreza, entre desarrollo y subdesarrollo.

La globalización es una realidad objetiva, que pone de manifiesto nuestra condición de pasajeros en un mismo barco, que es este planeta habitado por todos. Pero en ese barco los pasajeros viajan en condiciones muy desiguales"

Ahora bien, la globalización, en tanto que internacionalización de las relaciones económicas, no explica en sí misma la situación calamitosa de nuestro Planeta. Aspiramos a un mundo estrechamente interconectado, globalizado de otra forma y bajo el signo de la justicia. El problema radica en que durante los años que ha tomado este proceso, lo ha hecho bajo el signo de un neoliberalalismo salvaje.

Otro elemento a considerar en este recuento, consiste en aceptar el hecho de que ese proceso se intensifica, después de la desaparición de la Unión Soviética, cuando la bipolaridad es sustituida por la unipolaridad hegemónica de Estados Unidos, el país imperialista más poderoso que ha existido a lo largo de la historia.

Por lo tanto y por añadidura, estamos en presencia de una globalización neoliberal que funciona en las condiciones que impone la hegemónica unipolar. Es decir, bajo la rectoría y control de los instrumentos más sofisticados de dominación imperialista, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros organismos regionales concebidos dentro del sistema.

Tal estructura dirigida desde Washington, impone las condiciones y dicta las políticas que deben aplicar los gobiernos en sus respectivos países. De esta forma surge y ocupa lugar en el análisis otra característica del momento, la necesidad del modelo de debilitar los principios generales y tradicionales del derecho internacional, lo que aporta un factor más de definición al nuevo orden mundial imperialista que nos ha reservado para el final el Siglo XX. Se abre así otro capítulo en esta triste aventura que la que nos han situado involuntariamente, en cuyo fondo predomina un espíritu de irresponsabiliad y arbitrariedad del imperio, seguido de cerca por sus principales aliados y cómpices,

¿Qué consecuencias trae al mundo la globalización neoliberal?

En primer lugar, debemos reconocer el hecho indiscutible que se está instalando a nivel mundial una verdadera dictadura. Es un sistema bien montado, del cual es verdaderamente difícil escapar sin arriesgarse a sufrir las consecuencias de una represión que puede optar múltiples formas, incluída la agresión armada.

Al margen del detalle anterior y que en el caso de Cuba no podemos y no nos dan tiempo para olvidar, para los países del primer mundo es cierto que se trata de una situación no exenta de riesgos y contradicciones. La presente etapa no ha eliminado los peligros de siempre. Siguen sentados sobre enormes arsenales nucleares y rodeados de enormes ejércitos, ahora con más recursos bélicos que nunca, aunque sin la justificación de un enemigo claro y por tanto aportando gratuitamente al escenario mundial un importante elemento de dudas e inestabilidad, además de desconfianza en cuanto a su posible futura utilización. ¿Seremos ahora los subdesarrollados quienes disfrutemos del privilegio de ser los destinatarios de esos medios?. Pero en esta región del desarrollo no dejan de haber razones para la lucha política de las organizaciones verdaderamente identificadas con las mejores causas de sus pueblos y de la humanidad en su conjunto.

Ahora bien, está bien claro que la peor parte la tenemos los habitantes del llamado Tercer Mundo, según reflejan los siguientes datos comparativos. Veamos algunos ejemplos:

Sobre este mundo de injusticias y desequilibrios que pueden hacer estallar el Planeta en mil dedazos, se ha establecido un sistema de gobierno único y hegemónico, cuyos mecanismos de poder imponen un modelo único, que establece como condición la aplicación de políticas preelaboradas desde las capitales, generalmente Washington, cuyo cumplimiento es la condición para contar con el "beneficio" que les da el poder participar del sistema de créditos decididos en organismos como el FMI, el Banco Mundial y órganos regionales de financiamiento como el BID para el caso de América Latina.

El cúmulo de necesidades de este conjunto de países exigiría la elaboración inteligente por parte de las clases dirigentes en esos países de planes de desarrollo bien concebidos para palear al menos las principales necesidades acumuladas durante decenas de años. Sin embargo, el imperio, insisto, su método dictatorial, deja poco espacio a las políticas autónomas, desconfía de su efectividad y por ello las establece y la impone dicta condicionadamente desde los centros de mando de sus organismos económicos.

Políticamente tal práctica anula las posibilidades de actuación de las organizaciones nacionales y de las clases que en ellas se organizan que deciden someterse a este mecanismo de dominación. Los dirigentes locales, de esa forma no pueden tomar decisiones o hacer propuestas propias para su problemática nacional. Son incapaces así de responder a las expectativas de sus pueblos.

El cúmulo de problemas que almacenan esos países y la carencia de posibilidades para intentar su solución por parte de los partidos y clases políticas nacionales, está provocando, entre otros factores, un desgaste de esas instituciones y personas, al igual que los órganos institucionales que esas sociedades han ido creando a lo largo de la historia de esos países. La crisis de credibilidad que que estamos viendo y que caracterizan a las instituciones políticas locales, como ocurren en numerosos países del continente latinoamericano, tiende a ser un fenómeno irreversible. Día a día recibimos noticias acerca de crisis de partidos largamente establecidos, cuyo desgaste les ha hecho desaparecer o verse reducidos a su mínima expresión, como son los casos de Perú, Colombia, Venezuela, etc.

Contradictoriamente, son los propios interesados en el mantenimiento del status quo, quieres están estableciendo las condiciones para su propia y definitiva crisis. El fundamentalismo ideológico neoliberal que padecen los oligarcas modernas del poder mundial, están sentando ellas mismas las bases para su propia desaparición.

Siguiendo el hilo de la política en el mundo y las sociedades globalizadas, tenemos por otro lado, las experiencias registradas de las llamadas corrientes políticas transnacionales, como la socialdemocracia, la democracia cristiana, los liberales, etc. así como sus expresiones locales, que intentan, dicen en sus discursos, buscar y prometen soluciones a esta problemática, pero sin embargo lo que consiguen es servir de portadores o actuar de cómplices conscientes del neoliberalismo, bien sea en su expresiones nacionales, regionales o globales.

Una experiencia que refleja la posición neoliberal globalizada ante los problemas del mundo, y a la que no puedo dejar de referirme, se refiere a la temática de integración regional en el Tercer Mundo. Durante la década de los ochenta comenzaron a tomar auge algunos proyectos. América Latina se distinguió por ello en ese momento. Aparecieron posibilidades nuevas que hacían ver otras perspectivas a lo que siempre ha sido una especie de utopía en la región. El incremento de los mercados nacionales daba un espacio a proyectos de asociaciones que posibilitaba a varios grupos de países su aprovechamiento en beneficio de su economía interna y en el marco de proyectos de desarrollo establecidos por y para los intereses de los mismos.

Creció el entusiasmo y algo novedoso para nosotros, pasamos de las palabras a los hechos. Con mucha autonomía hubo grupo de países que actuaron para estructurar tales mecanismos integradores. Esto despertó el celo y el recelo de Estados Unidos, que pasó a promover un concepto de integración hemisférico cuyo centro son ellos mismos, sin tener en cuenta para nada las diferencias en los niveles de desarrollo y por tanto impulsando algo diferente y según los criterios sacrosantos del neoliberalismo. Ante políticas dirigidas a conservar las ramas productivas nacionales, ahora proponen asociaciones, como la Asociación de Libre Comercio para las Américas o ALCA, bajo principios de funcionamiento que de hecho abren la posibilidad de que países con economías asimétricas con relación a las de potencias de primer orden como Estados Unidos y Canadá, puedan ser absorbidas o por qué no decirlo, casi anexadas, al menos económicamente y con lo que eso implica a la larga para la independencia política de los países de nuestra región.

Señalo este tema únicamente como un hecho al que debemos llamar la atención. Nuestros pueblos latinoamericanos tienen una tradición política muy fuerte de orgullo de su identidad. Este episodio, constituye un hecho para la izquierda latinoamericana y un verdadero reto, además y sobre todo un compromiso político para con nuestros próceres.

CUBA

No constituye noticia el hecho de que la edad de la globalización neoliberal de hegemonia unipolar ha significado para nuestro pueblo un verdadero reto. Por la propia concepción filosófica que esa corriente contiene, pero especialmente por las circunstancias en que la misma se da, han traído como consecuencia un endurecimiento de las posiciones del imperialismo norteamericano, con el incremento del bloque y los intentos de aislar política y económicamente a nuestro país. Intentan aplicar una estrategia de ghetto genocida, que los centro de poder económico y mundial tratan de callar o mantenerlo en el umbral de la discreción.

Estados Unidos, después de desaparecida la Unión Soviética y los países socialistas de Europa Oriental, hizo sus cálculos. Era, según los criterios propios de la moral y sicología capitalista, absolutamente imposible la supervivencia del experimento revolucionario cubano. Desconocen las posibilidades éticas y de compromiso histórico que una revolución verdadera es capaz de aportar a las tradiciones políticas de un pueblo.

Es base a esto los norteamericanos elaboraron su plan de cercamiento y hostilidad a la Revolución Cubana. El objetivo final, cualquiera que sea su forma, es la destrucción de un peligroso foco de resistencia a su proyecto reaccionario y enemigo de los intereses de la humanidad.

Desde el inicio del bloqueo naval de la crisis de los cohetes de octubre dc 1962 que coloco al mundo al borde de una Guerra Mundial hasta la actualidad el bloqueo no se ha detenido. Se ha impuesto contra nuestro pais la criminal Ley Helms-Burton que amplia la anterior Ley Torricclli en sus funciones de amenazar a gobiernos extranjeros con sanciones norteamericanas si comercian o invierten en Cuba.

En cada acción legislativa del Congreso de EEUU en los años transcurridos desde que se aprobó la Ley Helms Burton se han tratado de introducir nuevas medidas y agresiones contra Cuba que resultan hostiles e irrespetuosas con paises aliados o amigos de EEUU al tener que someterse por estas Leyes a sanciones extra-territoriales de bloqueo a Cuba. Esto se promueve a pesar del rechazo que toda esa política ha encontrado en la comunidad internacional, refrendado por la votación sistemática de una resolución al respecto en Naciones Unidas, otras en el Parlamento Europeo, las Cumbres Iberoamericanas, los países APC y otros Foros internacionales.

Las Leyes norteamericanas de condena a Cuba han sido reforzada por varias enmiendas a las que se agregan otras decisiones legislativas que amplían la Guerra económica contra Cuba y extienden sanciones y amenazas contra otras naciones,

Resulta útil poder repasar brevemente el alcance de alguna de las enmiendas presentadas en el marco de Leyes de presupuesto del Congreso de EEUU. Resulta inaudito el cinismo conque el gobierno norteamericano discute de forma publica los fondos para estrangular económicamente a Cuba y presionar contrapartes en terceros paises. En rápida ojeada se pueden resaltar:

¿Ha valida de algo este conjunto de agresiones? ¿Qué piensa y hace nuestro pueblo frente a estas presiones?

La semana antepasada, en emotivo acto en La Habana conmemoramos cuatro décadas de la proclamación del carácter socialista de la revolución cubana declaración que se originó en el sepelio, hace 40 años, de los caídos por bombardeos de la aviación yanqui como preludio a la invasión mercenaria de Playa Girón, en Bahía de Cochinos. Esta invasión (ejecutada por mercenarios entrenados en Centroamérica y pertrechadas con aviones, barcos y armas norteamericanas) pasó a la historia como la primera derrota militar del imperialismo yanqui en América.

Se acaban de producir en Québec enormes manifestaciones contra la globalización como rechazo a una "Cumbre de las Américas" mediante la cual los norteamericanos pretenden dar pasos en la imposición en nuestro Continente (cuyo producto interno bruto conjunto es solo una décima parte del de EE.UU.) de un modelo hegemónico de integración neoliberal, racista y destructor del medio ambiente para poder someter a su "diktakt" imperialista con la honrosa excepción de Cuba- a una treintena de naciones de nuestra región.

Ambos actos recientes son expresión de una misma lucha: el rechazo por parte de los pueblos a la globalización neoliberal que trata de imponer el imperialismo yanqui.

En un mundo en que la información globalizada se elabora artificialmente por las grandes cadenas de manipulación informativa los EE. UU trata de presentar a Cuba como un país donde se violan los derechos humanos, donde no hay democracia ni libertad; mientras -paradójicamente- los EE. UU han flexibilizado el bloqueo.

Sin embargo durante más de cuatro décadas el imperialismo yanqui ha tratado de chantajear a otras naciones recabando apoyo para globalizar sus ataques dirigidos a someter a la Revolución cubana. Esto se acaba de ver en la Comisión de Derechos Humanos de ONU en Ginebra donde la propuesta checo- norteamericana de condenar a Cuba fue aprobada por escasos votos bajo un enorme trabajo de cabildeo y presiones contra países de frágiles economías fuertemente endeudadas con una saña sin precedentes en organismos internacionales de la era Moderna.

Han centrado su ataque en derechos humanos por la trascendencia actual del tema en foros internacionales de la era de la globalización y ante la falta de otros temas para "demonizar’ a la revolución cubana pues las sucesivas condicionantes históricas que el gobierna de EEUU había proclamado como necesarias para levantar su mal llamado "embargo" contra Cuba, no están presentes actualmente:

Los temas que tratan estas enmiendas y leyes son típicos de medidas de bloqueo y agresión imperialista contra un pequeño país situado cerca de su territorio y de ninguna manera se trata de leyes de embargo. Por esta vía la Guerra económica y política contra Cuba de EEUU y su escalada a nivel internacional se hace mas desvergonzada.

En el marco de la globalización que hoy analizamos, ¿qué explica esta especial agresividad del país más poderoso de la Tierra contra una muy pequeña nación de apenas once millones de seres humanos?, ¿por qué ese brutal mecanismo represivo contra una muy pequeña pero rebelde isla que la naturaleza situó en la misma entrada del Caribe y en la misma frontera del Imperio?

Pues sencillamente que ese pueblo mantiene su decisión de independencia y de defensa de su soberanía; que como vimos hace apenas unos días renovó ahora por medio de su juventud, su compromiso revolucionario y de llevar adelante su proyecto socialista; que su Revolución, con la misma vitalidad de siempre sigue fiel al compromiso con el ideario de José Martí de hacer que nuestro pueblo sea cada vez más cubano.

La globalización intenta controlar el mundo, pero hay un país que se resiste, mostrando los resultados que otros no pueden precisamente por aceptar ese sistema. En este día hay 35,000 niños que mueren por causas relacionadas con el hambre. Ninguno es cubano; En este mismo día hay miles de niños que duermen en la calle. Ninguno es cubano. Hoy mismo, miles de personas sufren o mueren por falta de atención médica. Ninguno es cubano. En este momento millones de personas están condenados a la ignorancia por falta de medios y escuelas. Ninguno es cubano.

La globalización neoliberal y hegemónica nos agrede al igual que a la humanidad, pero Cuba enfrenta esa agresión con más revolución y consolidando el socialismo en su territorio. Eso es lo que nos hace blanco de tanta agresión, pero el resultado es diferente. Por ello, avanzamos y vencemos. Esto que nos enorgullece y fortalece nuestra decisión de seguir adelante y por ello honrar el compromiso contraído con la humanidad y con ustedes. Es así que con total tranquilidad que podemos concluir en este importe encuentro, diciéndoles que Cuba no les fallará.

 

Muchas Gracias

Contribución al Seminario Comunista Internacional

"La revolución mundial bajo condiciones de globalización imperialista"

Bruselas, 2 - 4 de mayo 2000