Contribución para el 8. Seminario Comunista Internacional de Bruselas, 2-4 de mayo 1999

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Para la construcción de una nueva Colombia

Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP)
Comisión International

Todos los pueblos del mundo

que han lidiado por la libertad

han exterminado al fin a sus tiranos

Simón Bolívar

Celebramos y conmemoramos el 1 de mayo, como recuerdo y tributo a la memoria de los trabajadores asesinados hace ya 111 años y que marcó la historia como fecha de los trabajadores del mundo, iniciando así toda una tradición del movimiento obrero como clase organizada en la lucha por sus reivindicaciones y por la construcción de una nueva sociedad.

Estamos en medio de la crisis económica y financiera internacional, la derecha no tiene opción de detenerla, la están aplazando con grandes costos para los pueblos del mundo, se ha desestabilizado la económica globalizada y se evidencian sus contradicciones; mientras el sector financiero, el mas improductivo pero poderoso en el momento trata de acabar de exprimir a las naciones, se oyen voces del lado del capitalismo y sus aliados, que reclaman soluciones y alternativas, pero es necesario tener claro que no pretenden solucionar los problemas de las mayorías, lo que pretenden es cambiar el modelo pero no el sistema capitalista, pues en última instancia lo que están haciendo es defender sus intereses.

Cuando se habla de alternativas se plantean muchas que no constituyen sino paños de agua tibia pues no es posible encontrarle lado humano o social al capitalismo que es por naturaleza salvaje y mucho menos terceras vías que en síntesis no son sino más de lo mismo; la única alternativa viable, que garantiza el mejorestar y los derechos fundamentales de las mayorías es el socialismo.

La pregunta sigue siendo ¿ Es posible solucionar los problemas de las mayorías en este sistema? Y la respuesta es no, esta demostrado históricamente que cada día se hace más grande la distancia entre los poseedores y los desposeídos, entre otras cosas por la infame utilización que se hace del desarrollo tecno - científico. La barbarie del sistema reclama y posibilita la construcción del socialismo.

Los pueblos del mundo no podemos soportar con resignación el desarrollo voraz del capitalismo que cada día nos hunde más y más en la miseria e invierte los valores de nuestras sociedades, el sistema esta en crisis, su actual modelo –el neoliberalismo- también, sin embargo es necesario desarrollar la lucha consciente para derrumbarlo y construir las sociedades que nuestros pueblos se merecen y por las cuales luchan, las que respondan a los intereses de las mayorías; sociedades sin explotadores ni explotados, sociedades dignas, justas y soberanas, sociedades socialistas, que consulten realmente la situación particular de cada uno de los países, sin modelos, ni moldes predeterminados, sin hegemonismos y recogiendo las experiencias negativas, para no repetirlas y positivas para desarrollarlas. La construcción del socialismo parte del desarrollo creativo del marxismo leninismo.

Es nuestra obligación como revolucionarios, ahondar las contradicciones al interior de la oligarquía nacional y entre esta y el imperio y construir alternativas que permitan a la izquierda salir adelante en la crisis y si no con el poder, si mas cerca de este y como un factor determinante en la sociedad, cerrando cada día mas el espacio de maniobra a los enemigos de clase.

No queremos abundar sobre lo que todos nuestros pueblos viven y sufren, los efectos de la crisis del capitalismo y su modelo neoliberal, que no produce sino miseria y más miseria y utiliza la violencia como forma de instalarse y reprimir la justa protesta que ocasiona.

Es correcto política y moralmente ayudar a paliar la crisis a las oligarquías nacionales y a las transnacionales, cargando su peso sobre el pueblo con el pretexto que no hay en estos momentos en la izquierda el nivel de organización requerido para alcanzar el poder? No, este es un pretexto de la socialdemocracia para no dañar sus relaciones con el capitalismo y los capitalistas. El costo de la crisis deben asumirlo quienes se han beneficiado del modelo, nuestro interés no es acabar con el modelo neoliberal, es acabar con el sistema, con el modo de producción capitalista.

Si bien es cierto es necesario desarrollar amplios frentes en la lucha contra el sistema y su actual modelo, estos deben estar dirigidos a un cambio radical de estructuras, no podemos seguir retrocediendo en aras a la supuesta unidad y tolerancia, actitud que ha llevado en muchas partes a la renuncia de los principios, situación presentada como un aplazamiento debido a las circunstancias, cuando la historia la construimos los pueblos y esta no nos determina; ese planteamiento fácilmente lleva a buscar soluciones en el marco del capitalismo y a cargar sobre los hombros del pueblo responsabilidades que no le competen, en síntesis trabajamos para el enemigo de clase, para el Imperio y las oligarquías nacionales usando como pretexto la unidad y la tolerancia.

Acabamos de celebrar los 150 años de la aparición pública del Manifiesto Comunista, formidable herramienta elaborada por Marx y Engels, para que los explotados del mundo tuviésemos una guía teórica en la lucha contra la dominación y por la construcción del socialismo, porque al mundo no solo había que interpretarlo sino transformarlo.

La visión marxista – leninista del mundo cada día adquiere mayor vigencia y proyección, mucha más de la que se imaginan los fukuyamas de todos los países. El motor de la historia sigue siendo la lucha de clases.

Todavía se viven los rigores de la escalada mundial de la derecha y sus áulicos, motivada por el derrumbe del socialismo en Europa del Este, pero ya pareciera que la ola esta de retorno y cada día más y más luchadores sociales y populares, se convencen que lo que fracaso no fue el marxismo - leninismo como teoría, ni el socialismo como propuesta de organización social, de modo de producción, sino una forma de construcción y desarrollo de este.

Aunque aún persiste en el análisis la imposición y cambio de categorías y formas, que justifiquen el modelo actual, como por ejemplo, empleo abierto, economía informal, para disfrazar el desempleo; economía de mercado y pactos de librecomercio que solo benefician a los países desarrollados ; corrientes al interior de los partidos políticos de izquierda, con el objetivo de negar los principios de organización leninistas, base fundamental para construir la organización política que sustente el cambio revolucionario; alternativas al neoliberalismo y no revolución socialista; etc.; ya se escuchan y se abren paso, cada vez con mas fuerza las voces que reclaman el desarrollo del marxismo leninismo, partiendo del análisis e interpretación de la sociedad, para proponer cambios profundos y reales, es decir transformaciones revolucionarias; ese es el papel que corresponde a las organizaciones, movimientos y partidos políticos de izquierda, el desarrollo de la conciencia popular, dotándola de herramientas ideopolíticas y orgánicas para avanzar eficazmente en el propósito de la construcción socialista, en el propósito de hacer la revolución.

Sostenemos que es necesario combinar simultáneamente, todas las formas de lucha de masas, de acuerdo a las condiciones concretas de cada país y al análisis hecho por los revolucionarios a la luz del marxismo leninismo.

Sin embargo es frecuente en nuestros días el error de absolutizar la vía electoral y parlamentaria, olvidando el resto de formas de expresión de las masas.

Las dudas son grandes y surgen varios interrogantes:

Es posible en este sistema corrupto y manipulado por las oligarquías nacionales y por el Imperio acceder al poder real a través de la vía electoral?

No nos están enredando al permitir una supuesta participación en los gobiernos, que en ultima instancia no define nada y si se legitima con la participación de las fuerzas de izquierda?

Los llamados "partidos exitosos" que muestran un gran potencial electoral, al menos lo pretenden, pero que siempre pierden las elecciones, realmente interpretan a los pueblos, a las mayorías nacionales y sus intereses, con sus acciones de gobierno, sus alianzas y su acomodamiento al sistema?.

Queremos y luchamos por le poder para el pueblo o solo aspiramos a participar cómodamente en el gobierno?

Los revolucionarios, no podemos desarrollar como estrategia una doble política, nuestros planteamientos deben ser claros y transparentes para con nuestros pueblos, para con las mayorías nacionales que son en definitiva nuestra fuerza; el objetivo de todo nuestro accionar es la toma del poder, en unión de esos pueblos de esas mayorías nacionales, para responder a sus intereses, sentires, quereres y necesidades, para transformar realmente la sociedad, utilizando todas las formas y vías posibles y necesarias para esto.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejercito del Pueblo FARC-EP surgen en mayo de 1964 como respuesta de un grupo de campesinos a la agresión del Estado contra ellos, en desarrollo de una operación militar planeada y dirigida por el Pentágono Estadounidense llamada Latin American Security Operation LASO por sus iniciales en ingles, conocida también como operación Marquetalia. 48 campesinos – 46 hombres y 2 mujeres -, provenientes de violencias anteriores, dedicados a trabajar la tierra, fueron sindicados de ser avanzada del "comunismo internacional" y esto los convirtió en objetivo militar. Desde entonces venimos planteando que es necesario buscar una salida política al grave conflicto social y armado que vive nuestro pueblo; han sido numerosas las propuestas para lograr esto, pero siempre hemos encontrado una respuesta militar a la búsqueda de la paz, tan anhelada por la mayoría de los colombianos.

En el devenir histórico, las FARC-EP, se han consolidado como una organización político-militar con una clara definición marxista-leninista, como pueblo en armas, con 60 Frentes y sus estructura urbanas que hacen presencia en toda la geografía nacional, organizados en 7 Bloques de Frentes; nuestra lucha es justa porque somos intérpretes de un país intimidado por el terrorismo de Estado, porque el sistema, el régimen y los diferentes gobiernos colombianos y el imperio, no han dejado otra opción para la lucha política; muestra clara y dolorosa de esto, son los más de 4mil integrantes de la Unión Patriótica y del Partido Comunista Colombiano, y los miles de luchadores populares y sociales asesinados por el terrorismo de Estado y sus grupos paramilitares en los últimos 12 años, cuando desarrollaban su lucha política legal. Por eso somos la oposición política armada al régimen.

Nuestra lucha es por la construcción de una Nueva Colombia, tolerante, en paz, con democracia plena, con dignidad, con soberanía y justicia social , es decir por el socialismo y ese sentido tienen todas nuestras propuestas.

A pesar de las expectativas creadas por la instalación de los diálogos de paz, el pasado 7 de enero, no hemos logrado avanzar en la construcción de los caminos que nos conduzcan a lograr ese viejo anhelo y derecho de los colombianos pues, el Imperio y sus representantes nacionales no cejan en el empeño de masacrar a la población para mantener su dominio y su sistema, utilizando el terrorismo de Estado, sus grupos paramilitares y la criminalización de la protesta social.. Esta es la razón del congelamiento de los diálogos, hasta que el gobierno de Andrés Pastrana muestre claramente resultados ciertos en el desmonte de estas políticas y prácticas.

Como base de discusión en la mesa de conversaciones, hemos presentado nuestra propuesta para un Gobierno de Reconstrucción y Reconciliación Nacional, aprobada por la 8 Conferencia Nacional de Guerrilleros en 1993 la cual hemos discutido con millones de colombianos y que sigue en consideración, como paso inicial a la solución política de la guerra que vivimos hace más de 50 años.

Planteamos conversaciones de cara y con participación del país.

La desmovilización y el desarme son temas que no están en discusión, las armas serán la única garantía válida para el cumplimiento de eventuales acuerdos y en el caso de que estos se cumplan seguramente perderán su vigencia y estarán guardadas en manos del pueblo colombiano y sus organizaciones.

Se pretende deslegitimar nuestra lucha al vincularnos con el narcotráfico y el terrorismo, temas en los que nuestra posición siempre ha sido vertical de acuerdo a nuestros principios y nuestra moral. No tenemos ninguna relación con el narcotráfico, ni con los narcotraficantes; el mundo entero ya sabe de la relación entre la cúpula dirigente de los partidos tradicionales - Liberal y Conservador– con los narcotraficantes, quienes financian sus campañas electorales y con esto compran impunidad para sus delitos. El narcotráfico es un problema para Colombia y para toda la humanidad y como tal debe verse, nuestras propuestas incluyen este fenómeno, que sin embargo no es el principal problema que sufre nuestro pueblo.

Sobre el terrorismo, históricamente hemos mantenido nuestra posición de condena independientemente del origen que tenga. En Colombia el terrorismo es practicado por el Estado, el régimen y los diferentes gobiernos que masacran a la población inerme, que legaliza los grupos paramilitares, que actúan bajo su tutela y protección y cubren la guerra sucia que desarrollan bajo un manto de impunidad y corrupción.

Las condiciones de guerra que vive nuestro pueblo, los niveles de violencia patrocinados por los gobiernos de EE.UU y Colombia, las claras amenazas de intervención directa del imperio estadounidense en nuestra patria y las reacciones inconsultas de uno de nuestros comandantes, son algunas de las razones que explican, pero nunca justifican la muerte de tres ambientalistas y activistas del movimiento por los derechos de los pueblos indígenas.

Este deplorable hecho es utilizado impúdica e inmoralmente por el Departamento de Estado que pretende ahora ser el defensor de ciudadanos a los cuales perseguía por sus actividades que les eran incomodas.

Como nuestra lucha es contra ese Estado Terrorista y contra ese Imperio opresor, no reconocemos sus leyes ni su integridad moral y ética para juzgar a nuestros combatientes los cuales responderán por sus acciones de acuerdo a nuestras normas internas.

Es necesario que la comunidad internacional sepa, que se entere de la realidad de nuestra patria y desarrolle la solidaridad necesaria. En Colombia hay una guerra en la cual el pueblo y sus organizaciones luchan por sus derechos fundamentales, por la liberación nacional, por construir una nueva sociedad sin explotados ni explotadores.

Contra el Imperialismo Por la patria

Contra la oligarquía Por el Pueblo

Hasta la victoria final Somos FARC – EP

Abriendo caminos hacia la nueva Colombia.

Comisión Internacional FARC –EP

E-mail elbarcino@laneta.apc-org

Internet http://burn.ucsd.edu/~farc-ep/

Mayo 1 de 1999

Contribución para el 8. Seminario Comunista Internacional de Bruselas, 2-4 de mayo 1999.

Thema: El imperialismo es la guerra

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