Lucha sindical en un ambiente semicolonial y semifeudal

Partido Comunista de Filipinas

2-4 mayo de 1998, Bruselas, Bélgica

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La dominación imperialista significa politicas laborales y económicas dictadas por los imperialistas. Significa el carácter agrario y atrasado de la economí a. No hay industrialización. La economía que está orientada a la exportación y depende de la importación engendra la desindustrialización en vez de lograr un progreso basado en el propio esfuerzo. No hay rumbo alternativo para el pueblo que no sea hacer la revolución nacional-democrática con una perspectiva socialista bajo la dirección de la clase obrera. La lucha de los sindicatos de masas de trabajadores forma parte integral de la lucha del pueblo por una democracia nacional.

Los efectos de la política de liberalización del gobierno son la contracción y depresión de los salarios. Su polí tica de flexibilidad laboral y/o contractualización ha resultado en una reducción de la membresí a sindical e incrementado el número de trabajadores no-sindicalizados. Su programa de privatización y racionalización significa despidos, zonas económicas especiales, polí ticas de no-sindicatos/no-lucha, la Ley Herrera y criminalización de las huelgas.

Algunos casos ejemplares de lucha sindical y politica

La dictadura de USA-Marcos impuso un reino de terror fascista. Hubo arrestos masivos de lí deres de masas, activistas revolucionarios, gente franca de los medios y aún miembros de la clase gobernante que se oponí an a Marcos. El Congreso, la Suprema Corte y los medios de la burguesí a fueron amordazados.

La violencia fascista fue capaz de detener temporalmente las luchas de los sindicatos de trabajadores. Se impuso una prohibición de huelgas, federaciones progresistas como KASAMA y PAKMAP fueron declaradas ilegales. Hubo arrestos masivos de lí deres sindicales y activistas de trabajadores, y muchos otros fueron cazados por la policí a fascista. Pero los trabajadores y sus sindicatos superaron poco a poco el terror fascista a las masas a trave\'s de su convencimiento en la lucha abierta de masas por sus derechos democráticos.

En un periodo de solamente unos meses después de la declaración de la ley marcial, los trabajadores comenzaron sus luchas de masas contra la opresión fascista. La ruidosa opresión fascista y las penurias económicas que los trabajadores experimentaron como consecuencia de la imposición de la ley marcial engendraron la militancia de la clase trabajadora. Los trabajadores desafiaron abiertamente las polí ticas fascistas anti-trabjadores en luchas espontáneas que fueron dispersadas, algunas desde el comienzo, pero las cuales más tarde se extendieron, se fortalecieron y subieron a niveles más altos de coordinación y militancia.

A principios de 1973, los trabajadores de una fábrica textil en Canlubang, Laguna se lanzaron a una huelga de brazos caí dos mientras los trabajadores de General Textile Mills (Gentex) in Libis, Quezon City se lanzaron a una huelga ilegal. Casi en el mismo periodo, 900 trabajadores del Panpanga Sugar Mills boicotearon sus trabajos en protesta por el retraso en el pago de salarios. Activistas secretos de grupos de trabajadores en las fábricas persistieron en hacer la agitación verbal distribuyendo literatura ilegal revolucionaria y anti-fascista y consolidaron y extendieron sus posiciones.

En abril de 1974, trabajadores de Lirag Textile Mills (Litex) en Malabon, Rizal hicieron un piquete de huelga en su fábrica en lucha por un incremento salarial y raciones de emergencia. Trabajadores de Gelmart, una gran fábrica de ropa de vestir en Paranaque, MetroManila marcharon a Bicutan para presionar por el reconocimiento de su organización. Poco a poco, fue creciendo el número de trabajadores y sindicatos que se habí an lanzado en huelga de brazos caí dos, ausencias masivas, marchas y otras formas de lucha de los trabajadores.

En Octubre 24, 1975, cientos de trabajadores del sindicato en La Tondena, Inc (Kaisahan ng Malayang Manggagawa sa LTI) desafiaron abiertamente la prohibición de huelga mediante de su histórica huelga. Durante la primera noche de huelga, los soldados y policí as atacaron la lí nea del piquete y condujeron a prisión autobuses llenos de trabajadores bajo el pretexto de encarcelarlos por violación del toque de queda. Trabajadores de otros sindicatos y asociaciones de miembros de la comunidad en las cercaní as apoyaron a los miembros restantes del sindicato de La Tondena e hicieron campaña en contra de la contratación de esquiroles. Curas y monjas progresistas se unieron a los trabajadores, organizaciones comunales y estudiantes en protesta por el encarcelamiento de los huelguistas. Los trabajadores encarcelados que obtuvieron su libertad regresaron a la huelga. Periódicos clandestinos difundieron las noticias acerca de la huelga. Trabajadores religiosos también usaron los periódicos de varias organizaciones eclesiásticas y órdenes religiosas para difundir las noticias de la huelga temeraria y la persistencia de los trabajadores de La Tondona. Las censuras fascistas fueron incapaces de ocultar las noticias sobre la huelga, localmente y, en alguna medida, aún internacionalmente. La lucha de LTI persistió. Poco después, el Samahan ng Nagkakaisang Batilyo of Navotas (Asociación de trabajadores del muelle del Puerto de Pesca de Navotas) lanzaron una serie de protestas de masas en el Puerto de Pesca y en las oficinas gubernamentales.

Desafiando la prohibición de huelga, más de 73,000 trabajadores, desde 1975 hasta 1976, lanzaron más de 200 huelgas que alcanzaron fábricas, plantaciones y minas de Luzon Norte y Sur, Visayas y Mindanao. A fines de los 70's, la dictadura fascista de US-Marcos reconocí a el fracaso de su

draconiana prohibición de huelga. Se emitieron decretos y órdenes que reconocí an la legalidad de las huelgas de los trabajadores pero continuaron imponiendo restricciones fascistas contra estas luchas y los derechos democráticos de los trabajadores.

Fue el 1o. de Mayo de 1981 que se formó la KMU. Los trabajadores, sindicatos y dirigentes de masas que se templaron y crecieron bajo la influencia de las luchas sindicales que emprendieron, se aliaron de manera estrecha en la lucha antidictatorial, formada por la resistencia del KMU. Seis federaciones sindicales y más de 100 sindicatos participaron en la fundación del KMU.

La lucha sindical por mejores salarios, restauración completa del derecho de huelga, suspensión descartada y preventiva, y otras demandas fueron relanzadas por el KMU. El movimiento de los trabajadores enfrentó de manera militante la polí tica de US-Marcos de mantener una fuerza laboral barata y dócil asi como su engañoso programa de ``normalización". Las campañas y luchas sindicales locales y sectoriales se unieron a las campañas masivas contra la situación creada por el incremento al precio del petróleo, la promulgación de nuevas leyes laborales reaccionarias, el falso levantamiento de la ley marcial y la farsa de plebiscito y las elecciones presidenciales.

La estrecha conexión de las luchas sindicales a los asuntos nacionales y luchas de la clase trabajadora y del pueblo entero generaron nuevos niveles de militancia y actividad entre los trabajadores y elevaron su grado de concientización polí tica. Un número creciente de trabajadores profundizaron su apreciación sobre la necesidad de la unidad de toda la clase trabajadora y del pueblo entero contra la dictadura fascista.

Las luchas de los trabajadores tomaron la forma de una expansión de las demandas fabriles por mejores salarios y el derecho de huelga. Estas fueron apoyadas por campañas de propaganda y protestas sectoriales y multisectoriales. Conforme aumentaba el número de huelgas y se intensificaba la lucha en los frentes de huelga, los trabajadores lograron ganar el apoyo de un amplio espectro de fuerzas y sectores democráticos y contí nuamente incrementaban la movilización de los trabajadores por acciones de masa antifascistas.

La cuenta nacional de 1980 en que 62 huelgas mobilizaron 20,902 trabajadores se vió incrementada significativamente en 1981 a 260 huelgas

que movilizaron 98,585 trabajadores. El resurgimiento de las huelgas habí a comenzado.

En Luzon Central, los trabajadores y gremios de la Bataan Export Processing Zone lanzaron una amplia huelga solidaria contra la polí tica de represión de la huelga de la Corporacion Inter-Asia. Esto reforzó significativamente el empuje por mejores niveles de solidaridad entre los trabajadores y la coordinación de luchas fabriles. Los trabajadores de la Bataan Export and Processing Zone (BEPZ) formaron su sección local del KMU (AMBA-BALA) y emprendieron huelgas coordinadas de manera repetida. Hacia 1984, diferentes huelgas coordinadas fueron emprendidas en Mindanao y en el pueblo de Novaliches en la Food Terminal Incorporated (FTI) en la Región de la Capital Nacional.

La lucha de las mujeres trabajadoras

1. Las mujeres contribuyen con un número significativo a los trabajadores de la economí a filipina, orientada a la exportación, importadora y dependiente de la deuda. En su mayorí a ellas se ubican en el sector de servicios, el cual es actualmente el sector más grande de empleos de la economía. En el sector manufacturero, ellas se ubican en las llamadas industrias que ganan más dólares --prendas de vestir, electrónica, elaboración de comida--, orientadas a la exportación, las cuales contratan y cesan a las mujeres de acuerdo a la demanda del mercado de exportación.

El subcontrato y otras formas de flexibilización laboral también se practican ampliamente en esas industrias haciendo que los trabajadores reciban salarios magros a cambio de largas horas de trabajo tedioso y excluyéndolos de organizarse en los sindicatos, conforme la casualización y el contrato por agencias se convierten cada vez más en un modo de empleo.

Las mujeres han tenido una larga y militante tradición de lucha por sus derechos e intereses. Las mujeres estuvieron entre las primeras en organizar gremios en las cigarreras, o fábricas de cigarros, durante el régimen colonial español. Durante las primeras décadas de reinado colonial americano, los gremios en las fábricas de cigarros fueron capaces de emprender amplias luchas para elevar los salarios de hombres y mujeres trabajadores de la industria.

Durante la dictadura de Marcos, la huelga zonal de solidaridad en 1982 contra la polí tica de supresión de la huelga militante en la Inter-Asia Corporation at Batan Export, fue la primera huelga de solidaridad desde la Ley Marcial, e impulsó fuertemente un alto contenido de solidaridad y un nivel más alto de coordinación entre los trabajadores y sus gremios a nivel nacional. Esta huelga de simpatí a movilizó a miles de hombres y mujeres trabajadores de variados gremios y fábricas a unir y reunir esfuerzos en las lí neas de piquetes de Inter-Asia. Es de notar que varias compañí as en la zona empleaban predominantemente mujeres trabajadoras, incluyendo la Inter-Asia Corporation.

Una de las cadenas departamentales más grandes en el paí s es SM Shoemart. Durante la dictadura de Marcos, las mujeres trabajadoras pudieron emprender dos grandes y exitosas huelgas. Sin embargo, con el paso de los años, la dirección de SM Shoemart implementó una polí tica de contratación y casualización de sus trabajadores, tal que en la actualidad solamente 1,731 de sus 20,000 empleados están clasificados como trabajadores regulares y por lo tanto, cubiertos por contratos colectivos de trabajo. El gremio ha tratado infructuosamente de detener la implementación de este esquema. Pero a pesar de la disminución de su tamaño, el gremio ha podido llevar adelante sus luchas con campañas por aumentos del salario mí nimo.

Bajo el régimen de liberalización de Ramos, la participación de las mujeres en las luchas sindicales ha alcanzado gran intensidad con el incremento de la fuerza del KMU y sus aliados en las federaciones progresistas. La formación del Kilusang Manggagawang Kababaihan o KMK, una federación predominantemente de centros de trabajo de mujeres de dentro y fuera del KMU y la formación de comités de mujeres en gremios y federaciones a nivel regional y nacional del KMU ha impulsado el trabajo de educación, organización y movilización de las mujeres de la clase trabajadora.

El recinto organizacional para la educación y entrenamiento de las mujeres de la clase trabajadora están en el mismo sitio. Con el crecimiento y el avance del movimiento sindical, nosotros encaramos y ampliamos la participación decidida y dinámica de las esposas y mujeres trabajadoras de las familias de la clase trabajadora en la defensa de los intereses de los trabajadores y en la lucha por la democracia nacional. Al mismo tiempo, tales desarrollos posteriores del movimiento de las mujeres trabajadoras profundizaron el crecimiento y avance incluyente del movimiento de los trabajadores.

2. La participación de las mujeres en las luchas sindicales ha alcanzado una mayor amplitud e intensidad con el incremento de la fuerza del KMU y de sus aliados en las federaciones progresistas. La formación del Kilusang Manggagawang Kababaihan o KMK, una federación de sindicatos predominantemente de lugares de trabajo de mujeres desde dentro y fuera del KMU y, la formación de comites de mujeres a nivel sindical, de federación, regional y nacional, impulsó el trabajo de educación, organización y movilización de mujeres trabajadoras asi como el trabajo en las familias de la clase trabajadora.

El KMK, el cual es un miembro militante del movimiento de las mujeres bajo la bandera de GABRIELA apoya principalmente los sindicatos organizando a las mujeres en los diferentes sectores económicos, emprendiendo programas y actividades con el objeto de expander el rol dirigente para las mujeres trabajadoras a niveles nacional, de federaciones y de gremios. También busca forjar una alianza que reúna a las mujeres de gremios independientes y aquellos fuera del KMU pero que quede abierto al concepto de sindicalismo genuino. El KMK fue también una manera de instrumentar la formación de comités de mujeres del KMK.

Al mismo interior del KMU, se ha llevado a cabo el trabajo de organizar a las mujeres de la clase trabajadora de varios niveles de las diferentes federaciones. Entre estos están la NAFLU e IBM, con la posterior concentración y organización de las esposas de trabajadores a quienes se estimula mediante variadas actividades tales como los encuentros de mujeres, visitas comunitarias o de casa-por-casa, etc. para elevar su comprensión y disposición a apoyar las acciones militantes del gremio, consolidar su conciencia sobre los asuntos sindicales y nacionales, proveyendo al mismo tiempo un foro para articular los asuntos domésticos y de su género en el espí ritu de ayuda y apoyo mutuo.

Liderazgo del partido en el movimiento sindical

Las acciones militantes y sostenidas de los trabajadores ha sido realizada bajo el mando del Partido Comunista de Filipinas. Más aún, el partido eleva la conciencia de los trabajadores desde una lucha ecónomica hacia la lucha armada a través de un camino revolucionario para derrocar al sistema explotador y para abordar los problemas fundamentales de la clase trabajadora y del pueblo. De no ser asi, sus luchas terminarí an en el economismo y el reformismo.

El partido enfatiza que las luchas de la clase trabajadora es una lucha de clases y que la toma del poder polí tico a través de la lucha armada es el único camino y que no puede ejecutarse únicamente por su clase. Por lo tanto, la alianza con los campesinos y otras clases oprimidas y explotadas es un deber. Alianzas estratégicas y tácticas son, por lo tanto, necesarias.

Se realiza un trabajo esmerado en las masas. El reclutamiento y la construcción del partido reciben una importancia primordial. Los brazos del Partido Comunista de Filipinas se han establecido en la estructura del sindicato. El trabajo ideológico, polí tico y organizativo, asi como la conducción de las acciones de masas, son emprendidas por el brazo del partido a través de la estructura sindical. También se efectúa el reclutamiento de activistas de masas y miembros del partido. El objetivo es dar al sindicato el carácter de un sindicato revolucionario.

Los activistas de masas llevan a cabo estudios formales de Sociedad y Revolución Filipinas (Philippine Society and Revolution) y Los Cinco Rayos Dorados (The Five Golden Rays) además de un curso masivo especí fico sobre el sindicalismo. En la educación para los activistas de masas y miembros del partido, se enfatiza que la lucha sindical forma parte del movimiento abierto de masas y una forma secundaria de lucha, mientras que la lucha armada es la forma principal. Aún cuando sea una forma secundaria de lucha, la lucha sindical legal es muy importante y un complemento valioso de la lucha armada en el campo. Es sobre esta base que la rama del partido está consciente de su tarea de reclutar y enviar cuadros del partido para el trabajo en el campo. Asi, el sindicato es una de las fuentes de luchadores rojos y cuadros del partido.

Errores y rectificacion

Sin embargo, en los años 80's hubo un cambio en la estrategia de guerra popular prolongada hacia una estrategia insurreccional. En vez de una buscar organización sólida, el estilo de trabajo de la mayorí a de los cuadros fue abrumada por un extenso trabajo de propaganda. Se lanzaron movilizaciones grandes y frecuentes; se realizaron largas marchas y se implementaron huelgas coordinadas y nacionales. Casi todas las fuerzas revolucionarias estaban apresuradas por obtener una victoria rápida para la lucha democrática nacional a través de huelgas y movilización masiva en los centros urbanos.

La lucha de los trabajadores se intensificó en los últimos años de la dictadura de USA-Marcos. Las huelgas de los trabajadores crecieron rápidamente. Tomaron la forma de huelgas coordinadas, huelgas de bandas fabriles y aún luchas de solidaridad en Bataan Export Processing Zones.

Por otro lado se creyó garantizada la consolidación ideológica, el reclutamiento del partido y las responsabilidades en el campo. Asi mismo, la construcción y expansión del partido fueron abandonadas. Las luchas económicas de los trabajadores no fueron ligadas a la lucha armada en el campo. Desde la segunda mitad de los ochenta declinaron las luchas de los trabajadores y bajaron su militancia. Además, muchos camaradas en las organizaciones de apoyo de los trabajadores se separaron de las bases de masas de los trabajadores. Muchos camaradas volvieron los proyectos socio-económicos la principal ocupación en detrimento del trabajo polí tico y organizativo.

Todos los factores arriba mencionados se combinaron en la primera y segunda mitad de los añosochenta para infectar al partido. El insurreccionismo y el economismo se sumaron a los errores del partido. Asi, en 1992 se emprendió la Segunda Gran Rectificación del Movimiento.

Por medio de este movimiento, se combatieron al reformismo, economismo e insurreccionismo. Se ha mejorado la calidad de la educación política e ideológica; nuevamente se realizan de manera vigorosa una sólida organización de las ramas y células del partido. Las alianzas se establecen bajo lí neas revolucionarias. Ahora se fortalece el nivel de unidad entera de las organizaciones legales y clandestinas. Los cuadros están sistemáticamente siendo desplazados al campo para unirse al Nuevo Ejército del Pueblo.

Hoy, con las lecciones y éxitos del Movimiento de la Segunda Gran Rectificación, la clase trabajadora, el movimiento sindical bajo el mando del Partido Comunista de Filipinas está más determinado y mejor preparado para luchar contra las nuevas formas de explotación de los imperialistas y sus lacayos locales. Y hay un entendimiento más claro de que las grandes contribuciones del partido al movimiento comunista internacional y a la lucha antiimperialista está ganando su propia revolución nacional democrática.